La madrugada del lunes 13 de junio de 2022, decenas de vías en el país amanecieron bloqueadas: había empezado el paro nacional. 

Lee aquí un resumen por cada día del paro nacional

➜ Otras Noticias

Pero conforme pasaban los días, los incidentes fueron aumentando y la violencia también. El paro duró 18 días —el más largo del país en el siglo XXI— hasta que entre la mañana y la tarde del 30 de junio de 2022, el gobierno y la Conaie llegaron a un acuerdo que puso fin al paro nacional. 

PUBLICIDAD

Con la firma del “acta por la paz”, los dirigentes del movimiento indígena y el gobierno anunciaron que la paralización había terminado. Además, los líderes de la Conaie, el Consejo de Pueblos y Organizaciones Indígenas Evangélicos del Ecuador (Feine), y la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin) declararon el cese de las movilizaciones y el retorno de los comuneros que estaban en Quito a sus comunidades. 

¿Qué pedía el movimiento indígena?

“¡Viva el paro!” fue la consigna repetida día tras día en el paro nacional por cientos de manifestantes en decenas de ciudades del país que exigían una sola cosa: que el gobierno cumpliera con 10 demandas que recogió la Conaie.

Esas demandas eran: 

    1. Que se reduzca y congele el precio de los combustibles
    2. Que haya precios justos en los productos del campo como leche, arroz, banano, cebollas, abonos, papas, choclos, tomate y más.
    3. Moratoria de las deudas en la banca pública, privada y cooperativa.
    4. Que haya precios justos en los productos del campo.
    5. Que se definan políticas e inversión pública para frenar la precarización laboral y exigir el pago de las deudas al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).
    6. Que se deroguen los Decretos 95 y 151, sobre la extracción petrolera y el plan de acción minero.
    7. Que se respeten los 21 derechos colectivos de los pueblos y nacionalidades indígenas.
    8. Que se ponga un alto a la privatización de los sectores estratégicos, como el Banco del Pacífico.
    9. Que se establezcan políticas de control de precios y la especulación en el mercado de los productos de primera necesidad.
    10. Presupuesto urgente en salud y educación.
    11. Seguridad, protección y generación de políticas públicas efectivas para frenar la ola de violencia, narcotráfico y crimen organizado.

📩  Suscríbete a La Diaria y te enviaremos, de lunes a jueves, las noticias más importantes de día, haz clic aquí.

La detención de Leonidas Iza

Aunque en el primer día de paro, el gobierno dijo que el paro había sido menos fuerte que lo que habían planificado, esto cambió la madrugada del 14 de junio —día 2 de paro nacional— cuando la Policía detuvo a Leonidas Iza, presidente de la Conaie.

La detención de Leonidas Iza fue rechazada categóricamente por sus simpatizantes y otros manifestantes. En la ciudad de Latacunga —donde Iza estuvo retenido esperando su audiencia de flagrancia— cientos de personas se movilizaron para exigir la liberación de su líder. 

También en Latacunga, hubo reportes de manifestantes que, liderados por la ex asambleísta Lourdes Tibán, intentaron entrar a la fuerza a la cárcel de la ciudad. En ese mismo lugar hubo retenciones de policías y agentes penitenciarios —que fueron liberados dos días después—. 

Casi 24 horas después de su detención, Iza fue liberado con medidas cautelares, la noche del 14 de junio. La Fiscalía le formuló cargos por el presunto delito de paralización de un servicio público y se espera que la audiencia de juicio sea el 4 de julio. 

Los fallecidos en el paro de junio de 2022

A pesar de algunos actos de violencia específicos, en la primera semana de paro nacional, no hubo ningún fallecido. Sin embargo, todo cambió desde la segunda semana. En todo el paro,  hubo al menos 9 fallecidos. 

La madrugada del 20 de junio, día 8 de paro nacional, la Policía Nacional confirmó el primer fallecido en las manifestaciones: Johnny Féliz Muenala, un joven oriundo de Guayllabamba, murió después de haber caído a una quebrada

La Policía no dio detalles sobre la muerte del joven, pero la Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos dijo en una rueda de prensa que Félix y otras dos personas cayeron a la quebrada “debido a la fuerte represión por parte de policías y militares”. En esa caída, Félix perdió su vida. 

Un día después de su muerte, hubo una más. Byron Guatatoca, un comunero kichwa, murió la noche del 21 de junio en Puyo, capital de la provincia amazónica de Pastaza, en medio de enfrentamientos con la Policía. 

Aunque la Policía dijo en un principio que Guatatoca murió por manipular un explosivo, tomografías que se difundieron en redes sociales —y que GK verificó— mostraron que el joven murió debido a un impacto de bomba lacrimógena en su cráneo.  El Ministro de Gobierno admitió que el impacto era de una bomba lacrimógena. La Fiscalía General del Estado está investigando el caso.

En esa misma semana, el 23 de junio, Henry Quezada, un joven de 29 años, murió en el parque El Arbolito después de haber sido impactado por un disparo de perdigones.  La Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos dijo en su cuenta de Twitter que Quezada habría muerto por “un trauma penetrante de tórax y abdomen” y publicó una foto del tórax del joven marcado por heridas de forma circular. La Fiscalía también investiga su muerte. 

El mismo día que Quezada falleció —día 11 del paro nacional— murió Franco Eduardo Íñiguez Camacho, un hombre de 36 años. Íñiguez habría fallecido durante una emboscada de manifestantes a un piquete militar en San Antonio de Pichincha, al norte de Quito. Además de la muerte de Franco Iñíguez, la feroz emboscada habría dejado también varios militares heridos. 

Además de las personas que han muerto en medio de las manifestaciones, al menos dos personas murieron también porque hubo bloqueos en las vías que impidieron el paso de ambulancias. Otra persona que participaba en las manifestaciones —José Marcelino Villa— murió, según la Policía, por una “cirrosis hepática”. Además, una mujer murió en un accidente de tránsito debido a un bloqueo en la vía. 

La víctima más reciente del paro fue José Chimarro, un sargento de las Fuerzas Armadas, quien falleció el pasado 28 de junio —día 15 del paro— después  de un presunto ataque a un convoy militar en Shushufindi, en la provincia amazónica de Sucumbíos. 

Debido a este ataque, el gobierno suspendió un diálogo con la Conaie, que había empezado el 27 de junio. El presidente Guillermo Lasso dijo que no dialogaría con “quienes mantienen al Ecuador como rehén, con quienes atacan nuestras fuerzas de seguridad y juegan con la salud y la vida de los ecuatorianos”. 

Las agresiones contra periodistas en el paro de junio de 2022

Además de los fallecidos, el paro nacional de 2022 también se caracterizó por las numerosas agresiones contra la prensa. Estas agresiones y ataques fueron denunciados por Fundamedios, una organización que promueve y protege los derechos y la libertades de expresión de la prensa.

Hasta la noche del 29 de junio, Fundamedios había reportado 159 agresiones contra la prensa. Según la organización, “la mayoría de las agresiones se atribuyen a manifestantes”, a quienes responsabilizan por 117 de los casos. Además, la organización dice que los “agentes del Estado” han cometido 14 de las agresiones, otras 13 han sido atribuidas a “desconocidos”, 6 fueron cometidas “por funcionarios públicos”, y 1 habría sido cometida por un líder indígena.

La mayoría de las agresiones —65 casos— han sido físicas. También hubo amenazas, hurto de equipos, restricción del espacio digital, detenciones, destrucciones de equipos, uso abusivo del poder Estatal, entre otras. El número de agresiones podría ser mayor porque no todos los periodistas reportan las agresiones a Fundamedios. 

Los estados de excepción del paro

En los 18 días de paro nacional, el presidente Guillermo Lasso decretó tres estados de excepción. El primero lo hizo la noche del 17 de junio —en el quinto día de paro nacional— por una “grave conmoción interna”. Este estado de excepción solo se aplicó en Pichincha, Imbabura y Cotopaxi, y duró solo 3 días. 

El 20 de junio, Lasso derogó este decreto —mientras el pleno de la Asamblea Nacional sesionaba para tratar la revocatoria del primer estado de excepción— y emitió un nuevo estado de excepción. Ese estado incluyó a tres provincias más —Pastaza, Chimborazo y Tungurahua, pero solo estuvo vigente durante solo 5 días. 

El 25 de junio, Lasso derogó el estado de excepción mientras la Asamblea debatía un pedido de muerte cruzada con el que se pretendía destituirlo. Pero nuevamente, el 29 de junio —día 17 de paro nacional— Lasso volvió a declarar un estado de excepción, esta vez en Azuay, Imbabura, Sucumbíos y Orellana. 

Según la Secretaría General de Comunicación (Segcom), el gobierno  declaró este estado para recuperar el orden público, controlar situaciones de violencia y proteger áreas reservadas de seguridad (como por ejemplo los campos petroleros). 

Las pérdidas económicas

El paro nacional dejó millonarias pérdidas económicas al Ecuador. En una rueda de prensa, el 26 de junio —día 14 del paro nacional— el Ministro de Producción, Julio José Prado, dijo que hasta entonces “las pérdidas en el sector productivo público y privado alcanzan los 500 millones de dólares”. 

El ministro aseguró que el gobierno estimaba que por cada día adicional de paralización, se perdían entre “40 y 50 millones de dólares”. 

El 1 de julio, al día siguiente de que el paro se terminó, Prado dijo que las pérdidas totales del paro nacional superaban los mil millones de dólares. Sin embargo, advirtió que esa cifra podría subir cuando el Banco Central del Ecuador haga su estimación final. Prado dijo que durante el paro nacional, en promedio, se perdieron 55 millones de dólares diarios. En los últimos días y horas de las movilizaciones, dijo, las pérdidas fueron superiores al promedio. 

De ese total, 775 millones son pérdidas privadas en el sector de ventas, locales y exportaciones. Los otros 225 millones de dólares se perdieron en la producción petrolera privada y pública. Según el Ministerio de Energía y Minas dijo que por el paro nacional, el país estaba produciendo el 50% de su capacidad total, debido a la toma de pozos petroleros por parte de manifestantes. 

Además, según el Ministerio “la mayor pérdida es de Petroecuador” que ha perdido más de 1 millón de barriles de petróleo. Debido a la baja en la producción, el 29 de junio, Petroecuador activó las cláusulas de fuerza mayor en las exportaciones de crudo Oriente en el mercado internacional. 

Según el ministro Prado, otros sectores afectados son el avícola que perdió 30 millones de dólares. Prado dijo que no se pudo transportar 6 millones de pollos, 90  millones de huevos y 30 millones de toneladas de maíz. En el sector florícola se perdieron 34 millones de dólares en 18 días. 

En la industria láctea se botaron 18 millones de litros de leche que representaron una pérdida de 29 millones de dólares. Y la bananera perdió 33 millones de dólares.

En el sector turístico se perdieron 70 millones de dólares porque hubo cancelaciones del 80% de las reservas para las tres semanas de paro y las siguientes. Prado dijo que también se perdieron 24 millones en el sector farmacéutico y 7,5 millones en la industria de fertilizantes, insumos y semillas. 

El ministro Prado dijo que gracias a que se coordinaron vuelos con el sector privado y el público para evitar un desabastecimiento mayor en supermercados y hospitales. Se coordinaron 43 vuelos con las fuerzas aéreas de Ecuador, Colombia y Brasil. Ahí se transportaron 93 toneladas de medicinas y alimentos esenciales. Además, se coordinaron vuelos con aerolíneas privadas que permitieron transportar 50 toneladas de medicinas y alimentos.  

“Ha sido una crisis productiva muy grande que tendremos que enfrentar conjuntamente desde el sector privado y público”, dijo el ministro Prado. Aseguró que  en los próximos días y semanas buscarán “mecanismos para paliar las pérdidas que ha tenido el sector privado que dimensionan lo que han sido estos 18 días de paralización”. Al cerrar su intervención del 1 de julio, el Ministro hizo un llamado a seguir con la reactivación productiva y con la reconciliación. 

Después de que la Conaie y el gobierno dialogaran y llegaran a un acuerdo la tarde del 30 de junio de 2022, los comuneros indígenas que llegaron a Quito empezaron a volver a sus comunidades. El paro duró 18 días.

Doménica Montaño
(Quito) Reportera de GK. Cubre medioambiente y derechos humanos.

VER MÁS CONTENIDO SIMILAR