En una intervención en cadena nacional, el Presidente de la República Guillermo Lasso suspendió el diálogo con Leonidas Iza, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie). «No volveremos a sentarnos a dialogar con Leonidas Iza, quien solo defiende sus intereses políticos y no los de sus bases”, dijo Lasso, casi a la una de la tarde de este martes 28 de junio de 2022. 

En el breve anuncio del Presidente de la República, también dijo que “no vamos a negociar con quienes mantienen al Ecuador como rehén, con quienes atacan nuestras fuerzas de seguridad y juegan con la salud y la vida de los ecuatorianos”. 

Dirigiéndose a quien llamó “nuestros hermanos indígenas”, Lasso dijo que “ustedes merecen más que un oportunista como líder, que los ha engañado a ustedes y a todo un país”

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Lasso dijo que el diálogo no podía continuar tras los hechos ocurridos esta madrugada en la provincia amazónica de Sucumbíos, en donde un enfrentamiento entre militares y manifestantes, provocó la muerte del sargento primero José Polivio Chimarro Quishpe, militar de las Fuerzas Armadas, la madrugada de este martes 28. 

La Conaie, por su parte, dijo que el quiebre del diálogo por parte del gobierno confirma “su autoritarismo, falta de voluntad e imparcialidad”. Aseguró que responsabiliza al presidente Lasso “de las consecuencias de su política belicista. Exigimos respeto para nuestro máximo líder” y afirmó que “Lasso no rompe con Leonidas, rompe con el pueblo”.

El anuncio gubernamental fue hecho después de que esta mañana se suspendieran las conversaciones iniciadas la tarde de ayer. El presidente de la Asamblea, Virgilio Saquicela, dijo en la mañana —unas horas antes de la intervención de Lasso— que el diálogo se suspendía temporalmente por la ausencia del Ministro de Gobierno, Francisco Jiménez.

Saquicela explicó que los funcionarios del gobierno no habían llegado porque “estaban evaluando” la situación tras el fallecimiento del sargento primero José Polivio Chimarro Quishpe, militar de las Fuerzas Armadas, la madrugada de este martes 28. Saquicela aseguró que se reanudaría a las dos de la tarde. 

Las dirigencias indígenas aún esperan el diálogo 

A las cuatro de la tarde, las dirigencias indígenas regresaron a la mesa de diálogo, donde ratificaron su voluntad de retomar las conversaciones con el gobierno nacional. «Esta lucha no es de máquinas, no es de robots, es de seres humanos. Garanticemos lo que se está desabastecimiento en la ciudad, que nos ha acogido», dijo Leonidas Iza, presidente de la Conaie. Además, pidió la intervención, incluso, del Papa Francisco para asegurar que el proceso de diálogo sea pacífico.

Así mismo, Iza se dirigió al presidente Lasso, que horas antes anunció que no habrá más diálogo con Iza. «Está muy alejado de la realidad, al pretender que al callar la voz de un dirigente esto va a funcionar». Luego, recordó que el artículo 95 de la Constitución, que garantiza el derecho a la participación. La máxima normativa en Ecuador dice que la participación de la ciudadanía es un derecho que se ejercerá a través  de «mecanismos de la democracia representativa, directa y comunitaria». 

Iza dijo que Lasso representaba la participación representativa y que «jamás, como dirigentes, hemos querido desestabilizar». Aseguró que «si es que hay mecanismos jurídicos constitucionales corresponderá a cada espacio. En este momento, no podemos confundir una lucha social con una reivindicación económica».

Al salir del salón, Iza se dirigió a los comuneros. «Este proceso no ha concluido. Necesitamos paz, compañeros. Por favor, el que está provocando me pasan acá adelante y aquí resolvemos. No acepto más que estén de pronto estén con ideas individualistas. Hay una decisión de los dirigentes y esta cuestión se tiene que cumplir, compañeros. Y el que no está de acuerdo con eso, vamos a traer acá para que pueda hablar de dónde mismo es, quién es, porque sino, se está aceptando mucha cuestión de infiltración, compañeros.», instó.

Iza aceptó que lo ocurrido en Shushufindi «ha generado nuevas tensiones». Pero reiteró: «Este pueblo es de paz, este pueblo ha venido por resultados. No hemos venido a hacer daño a nadie. Quienes están mantener unidos, mantener adentro sin generar mayores reacciones, mientras nosotros hemos pedido al Papa Francisco este proceso de diálogo».

¿Qué provocó la decisión del Presidente Lasso?

Antes de confirmar la suspensión del diálogo, el Presidente Lasso dijo en su anuncio que un tanquero que transportaba combustible “fue atacado por cien violentos” y que, producto del ataque murió el sargento Chimarro. Ofreció condolencias a la familia del militar y dijo que “cayeron heridos 12 miembros de la Policía y las Fuerzas Armadas, varios de ellos de gravedad”. Aseguró también que fueron “atacados con armas de fuego y lanzas”

Esta mañana, el general Nelson Rodríguez, jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, dijo, esta mañana, que el sargento Chimarro viajaba en un convoy militar en el que viajaban él, sus compañeros y miembros de la Policía Nacional. Ellos, aseguró, custodiaban 17 tanques de diésel desde la refinería de aquel cantón hacia el Bloque ITT. Mientras transitaban por la comunidad 18 de noviembre, afirmó Rodríguez, habrían sido atacados con armas de fuego por un grupo de personas. Siete militares y cinco policías resultaron heridos y fueron trasladados, vía aérea, hacia el hospital básico de la Cuarta División de la Brigada de Selva N.19 de Napo.

Sin embargo, organizaciones sociales como Acción Ecológica rebaten la versión oficial. En un corto pronunciamiento publicado en sus redes sociales, Acción Ecológica dice que militares habrían “arremetido contra manifestantes de la comunidad 18 de noviembre”. Y que allí, además, se habría desatado una “batalla campal”, que duró casi cuatro horas. 

Lasso dijo que “el país ha sido testigo de todos los esfuerzos que hemos hecho para entablar un diálogo fructífero y sincero” y que se han dado “respuestas concretas” a los pedidos de los indígenas. 

¿Qué más dijo el Presidente de la República?

El Presidente Lasso dijo también que en la provincia del Azuay “se ha impedido el paso de un convoy que transporta oxígeno para los enfermos graves en los hospitales de la provincia” y aseguró que “estamos a horas de que mueran personas por la falta de oxígeno”.

También dijo que el gobierno está listo para atender las demandas de los indígenas porque “sabemos que el Estado ha olvidado al campo y sus comunidades desde hace más de 40 años”. Se comprometió a trabajar con “soluciones efectivas”.

Insistió en que el gobierno no negociará “con quienes atacan nuestras fuerzas de seguridad y juegan con la salud y la vida de los ecuatorianos”. Dijo que “mientras no existan las garantías necesarias, no se puede continuar con el proceso de diálogo”. 

La posibilidad de reanudar un diálogo, dijo, será únicamente cuando “se cuente con legítimos representantes de todos los pueblos y nacionalidades del ecuador, que busquen verdaderas soluciones y estén abiertos a un diálogo real y franco”.

El Presidente Lasso concluyó diciendo que “las fuerzas del orden continuarán custodiando la seguridad y el bienestar de los ciudadanos que quieren trabajar y vivir en paz” e hizo un llamado “a la unidad nacional frente a la violencia”. Dijo que hay que “defender la democracia”

¿Cómo iniciaron los diálogos?

En el salón Julio Matovelle, en el corazón de la Basílica del Voto Nacional, en el centro histórico, aún había esperanza. Mientras los dirigentes indígenas Leonidas Iza, presidente de la Conaie, Gary Espinoza, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin) y de Eustaquio Tuala, principal del Consejo de Pueblos y Organizaciones Indígenas Evangélicas del Ecuador, llegaban a sentarse en la mesa de diálogo, un shamán, un hombre sabio, purificaba la sala. “Que nazca una nueva era, una nueva espiritualidad”, decía. 

El párroco Bernardino Briceño, quien conducía el diálogo, estaba aún animado. “Las expectativas son grandes porque anoche nos fuimos a descansar con la esperanza de reanudar las conversaciones. Estamos muy esperanzados. Yo creo que sí es posible llegar a un acuerdo hoy”, dijo, antes de ingresar al salón. 

Había una tensa calma: ni el ministro de Gobierno, Francisco Jiménez, ni el secretario de Administración Pública y de Gabinete, Iván Correa, llegaron

“Si con el diálogo no se resuelve el problema, vamos a seguir con enfrentamientos”, decía el presidente Saquicela. Luego, anunció que los funcionarios no llegarían, sino que se reunirían para analizar lo ocurrido con el fallecido militar. 

Los dirigentes indígenas aún permanecían en el salón, donde ayer fue anunciada la derogación del decreto 95, con el que el Ejecutivo disponía la duplicación de producción de hidrocarburos. 

Luego, el líder Iza dijo que mantendrían el diálogo, pero reafirmó que lo ocurrido en Sucumbíos era una provocación. 

El presidente Lasso, por su parte, anunció que militares y policías “continuarán custodiando la seguridad y el bienestar de los ciudadanos que quieren trabajar y vivir en la paz”. 

María Sol Borja y Karol E. Noroña
María Sol Borja es editora política de GK. Karol E. Noroña, reportera de GK.

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