En un primer momento fueron casi tres horas lo que tomó formalmente el diálogo entre el gobierno y organizaciones indígenas, este lunes 27 de junio. ¿El objetivo? Llegar a un acuerdo para terminar con el paro nacional, que empezó el 13 de junio. Eso, luego de todo lo que han dicho los protagonistas de este encuentro, no se ve posible.

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Al menos se han sentado frente a frente y expusieron sus ideas y perspectivas sobre los 10 puntos que, de acuerdo a las organizaciones indígenas que convocaron al paro nacional, debían ser respondidos. Y esto ha generado algunos puntos de acercamiento entre ambas partes, como aceptar las causas profundas de desigualdad que hay detrás de las protestas y reconocer que con algunos de los últimos anuncios presidenciales —como la condonación de créditos vencidos en BanEcuador, el subsidio en el precio de la urea, la no privatización de servicios públicos y la declaratoria de emergencia del sistema de salud y la duplicación del presupuesto para la educación intercultural— hubo varios avances.

Pero no fue lo único. También se dieron momentos de tensión. Como cuando tanto indígenas como gobierno hablaron sobre la violencia que se ha dado en estos días. La que los manifestantes indígenas han recibido por parte de policías y militares y la que el Estado ha enfrentado por parte de manifestantes —infiltrados o no— en varios puntos del país.

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Fuera de eso, las posiciones quedaron claras y conseguir un acuerdo se redujo a dos puntos importantes para las tres organizaciones sociales que lideran el paro:

  • Una mayor reducción en el precio de los combustibles y congelamiento de ese precio.
  • La derogatoria de los decretos presidenciales 95 y 151, enfocados, el primero en la explotación petrolera y, el segundo, en la extracción minera.

Al menos con esos dos pedidos puntuales, se decidió hacer una pausa de 20 minutos para continuar con las negociaciones, aproximadamente a las 7 de la noche. Pero esa pausa duró más de lo que se esperaba. 

Cuando se retomó la mesa, a las 7:45 de la noche, no había rastro de los representantes del gobierno. Entonces todo se interrumpió y parecía que este lunes la reunión había llegado a su fin.

Sin embargo, a las 8:30 de la noche, Francisco Jiménez, ministro de Gobierno e Iván Correa, secretario general de la administración, acompañados por Fabián Pozo, secretario jurídico de la Presidencia, regresaron a la mesa y se retomó el diálogo.

Esta vez, la contrapropuesta del gobierno fue la siguiente:

  • Derogar el decreto 95, que incluye la ampliación de la frontera petrolera
  • Reformar el decreto 151 y dejar en claro que no se realizará actividad extractivista en zonas protegidas y que nos se presentarán proyectos en zonas intangibles
  • En el tema de reducir hasta 40 centavos de dólares el precio de las gasolinas, Jiménez dijo que no encontraron la manera de aumentar o de focalizar el subsidio. Incluso pidió ayuda a las organizaciones indígenas, por si tenían una propuesta para la focalización, para que la compartieran.

Jiménez terminó su intervención diciendo que bajar 10 centavos al precio de las gasolinas Extra y Ecopaís y para el diésel representa para el estado el 13.2% de los ingresos del presupuesto general del Estado. Además dijo: “No se puede condenar al Estado a la ineficiencia o a la quiebra”.

Leonidas Iza, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), comandó la respuesta. Dijo estar indignado por la propuesta del gobierno y afirmó que si el Estado no puede hacer una política de focalización de subsidios, “cómo pretenden pasar esa responsabilidad a los pueblos y nacionalidades”.

Y si bien los representantes de las organizaciones indígenas, al tomar la palabra, dijeron que el decreto 151 debía ser derogado, Iza dijo que debían consultar con sus bases para tomar una decisión. En esta conversación, surgió también un nuevo pedido: que Patricio Carrillo salga del Ministerio del Interior.

Hasta no resolver estos temas, el paro continúa.

Aproximadamente a las 10 de la noche, la reunión terminó. A pedido de Jiménez se acordó continuar con los diálogos este martes 28 de junio a las 9 de la mañana. 

Un diálogo esperado y necesario

El encuentro se realizó en la Casa General de los Oblatos, detrás de la Basílica. En él participaronn representantes de los movimientos indígenas como Leonidas Iza, Gary Espinoza, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin) y de Eustaquio Tuala, principal del Consejo de Pueblos y Organizaciones Indígenas Evangélicas del Ecuador (Feine), entre otros. 

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Por parte del gobierno estuvieron inicialmente Francisco Jiménez e Iván Correa. 

Virgilio Saquicela, presidente de la Asamblea Nacional, también estuvo presente, al igual que Diana Atamaint, presidenta del Consejo Nacional Electoral, y César Córdova, defensor del Pueblo. Como garantes participaron Elsie Monge, defensora de derechos humanos, y Ramiro Ávila Santamaría, ex juez de la Corte Constitucional.

Tanto Jiménez como Iza tuvieron toda la atención. Ya sea por decir que sentarse a dialogar ha tomado mucho tiempo —como lo hizo el Ministro de Gobierno— o por decir que los anuncios presidenciales y decretos ante las 10 demandas de las organizaciones, y que han aparecido a lo largo de estos 15 días, debieron ser realizados el primer día del paro —como lo enunció Iza.

En algún momento de estas casi tres horas, Francisco Jiménez aseguró que las respuestas que el gobierno ya ha dado a los pedidos de los manifestantes significan un desembolso de 805 millones de dólares por parte del Estado. Iza, por su parte, habló sobre el racismo y el malestar que en filas de las organizaciones ha generado que un grupo de quiteños celebre a “la misma Policía que nos agrede”.

El Ministro de Gobierno pidió en un punto de su intervención que, como muestra de voluntad de diálogo, se terminen las movilizaciones. Pero las respuestas fueron negativas. Que se iban a mantener en movilización hasta que tuvieran las respuestas necesarias.  

“No podemos salir de esta mesa sin tener un resultado”, dijo Hatari Sarango, vicepresidente de la Fenocin. Los demás estuvieron de acuerdo. Minutos después, todos los asistentes —en su mayoría indígenas— aplaudieron a Iván Correa luego de escucharlo decir que nunca puede dejar “de estar presente la población indígena en la gobernabilidad”.

Eduardo Varas 100x100
Eduardo Varas
Periodista y escritor. Autor de dos libros de cuentos y de dos novelas. Uno de los 25 secretos mejor guardados de América Latina según la FIL de Guadalajara. En 2021 ganó el premio de novela corta Miguel Donoso Pareja, que entrega la FIL de Guayaquil.

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