El paro nacional ya ha cobrado la vida de varias personas que estaban en las manifestaciones convocadas por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie). Algunas personas han muerto debido a la violencia que ha habido durante las manifestaciones. Pero otras también han muerto como consecuencia de los bloqueos en las vías que han impedido el paso de ambulancias. 

Estos son los nombres de las personas que han muerto en el contexto del paro nacional. 

Johnny Félix Muenala

La mañana del 20 de junio de 2022, en el octavo día de paro, la Policía dijo en su cuenta de Twitter que esa madrugada tres manifestantes se habrían caído a una quebrada y uno de ellos falleció. El incidente habría ocurrido en el sector del redondel de Collas, en Guayllabamba, al norte de Quito. Fue la primera muerte confirmada por el paro nacional.

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El fallecido fue identificado como Johnny Félix Muenala, un joven oriundo de Guayllabamba La Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos dijo en una rueda de prensa que las personas cayeron a la quebrada “debido a la fuerte represión por parte de policías y militares”. 

Según comuneros que estuvieron en el lugar, Félix Muenala habría caído a la quebrada mientras intentaba “esquivar el disparo en el pecho de un policía”. Sin embargo, no se ha podido confirmar esa aseveración. GK le preguntó a un comunicador de la Policía sobre estas acusaciones, pero no hemos recibido ninguna respuesta.

Para esclarecer los hechos, la Fiscalía abrió una investigación previa de oficio “por el presunto homicidio” de Félix. 

Byron Guatatoca

Tan solo un día después de que se confirmara la muerte de Johnny Félix, hubo una nueva víctima mortal en el paro nacional. La noche del 21 de junio, en el noveno día de paralización, Byron Guatatoca, un comunero kichwa, fue asesinado.

Guatatoca murió en medio de enfrentamientos entre manifestantes, militares y policías en la ciudad de Puyo, en la provincia amazónica de Pastaza. 

Inicialmente, la Policía dijo que Guatatoca había muerto “a consecuencia de la manipulación de un artefacto explosivo». Sin embargo, la tarde del 22 de junio, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae) publicó fotografías de la tomografía del cráneo de Guatatoca que desmintieron esa versión. 

En las imágenes 3D se ve claramente la forma de bomba lacrimógena dentro del cráneo, por encima del ojo izquierdo. Daniela Peralta, gerente del hospital general del Puyo —le confirmó a GK que las imágenes “son verdaderas, son de la tomografía del fallecido”.

Días más tarde, Francisco Jiménez, Ministro de Gobierno, confirmó que Guatatoca murió por el impacto de una bomba lacrimógena. La Fiscalía también está investigando el caso. 

Henry Quezada Espinoza

La tarde del 23 de junio, en el día 11 de paro nacional, hubo otro fallecido. Henry Quezada Espinoza, de 29 años, murió en medio de los enfrentamientos entre manifestantes y policías, en el parque El Arbolito, uno de los epicentros de las manifestaciones.

En videos que circulaban en Twitter se veía a paramédicos intentando resucitar a Quezada sin éxito. La Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos dijo en su cuenta de Twitter que Quezada habría muerto por “un trauma penetrante de tórax y abdomen por perdigones”. La publicación estaba acompañada de una foto del tórax de Quezada, marcado por las heridas de los perdigones. 

La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) acusó al Estado del asesinato de Quezada. También dijo que “mientras asesinen al pueblo no existen garantías” para el diálogo.

GK buscó confirmar lo que se ve en las imágenes con expertos, sobre todo si las heridas de Quezada corresponden al impacto de perdigones. De acuerdo a un perito forense, que pidió el anonimato, las esferas de plomo que se ven en el torso de Quezada son, en efecto, heridas por perdigones. Lo raro es que la Policía no usa ese tipo de armamento, ni munición”, dijo el perito.

Al igual que las otras muertes, la Fiscalía dijo que abrió de oficio una investigación previa por la muerte de Quezada “en el contexto de las manifestaciones”. 

Franco Eduardo Íñiguez Camacho

La noche del 23 de junio de 2022, en el undécimo día del paro nacional, murió Franco Eduardo Íñiguez Camacho, de 36 años. Íñiguez habría fallecido durante una emboscada de manifestantes a un piquete militar en San Antonio de Pichincha, al norte de Quito. Además de la muerte de Franco Iñíguez, la feroz emboscada habría dejado también varios militares heridos.

Según la Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos, los militares “llegaron muy agresivos y desalojaron a los manifestantes”. En esos enfrentamientos habría muerto Iñíguez por un presunto disparo con arma de fuego en el rostro. 

Un militar que participaba en el operativo habló con GK y negó las acusaciones de la organización. “No íbamos a hacer daño a nadie; íbamos a despejar la vía”, dijo el soldado. Según el militar, “ya nos estábamos replegando y nos cayeron por ambas partes, de frente, por la retaguardia. Por todos lados”, dijo el militar, visiblemente en shock. 

La Fiscalía dijo que investigaría qué ocurrió en la emboscada. También dijo que abrió una “investigación previa por la muerte” de Íñiguez.

Íñiguez era padre de dos hijos.

El primer caso que falleció en una ambulancia

En las manifestaciones también han fallecido personas por el bloqueo de vías que han impedido el paso de ambulancias. 

El primer caso sucedió con un paciente de la provincia verde de Esmeraldas que debía ser trasladado a Quito. Según el Ministerio de Salud, la ambulancia salió de Esmeraldas a la capital y cuando llegó a Calacalí —una parroquia al norte de Quito— no pudo pasar porque había manifestantes bloqueando el paso. 

El MSP dijo que los manifestantes no dejaron pasar a la ambulancia y esta tuvo que regresar a Esmeraldas. Sin embargo, el paciente falleció en el camino. La institución no dio detalles de la identidad de la persona ni por qué la persona debía ser trasladada a Quito. 

El segundo caso que falleció en una ambulancia

El segundo caso ocurrió con una ambulancia que salió de Shushufindi, una ciudad de la provincia amazónica de Sucumbíos. Según el Ministerio de Salud, la ambulancia salió para atender una “intoxicación con productos químicos desconocidos, en la vía Limoncocha”. Sin embargo, no pudo llegar porque la vía “estaba bloqueada con árboles” que habrían puesto los manifestantes que apoyan el paro nacional.

La persona que debía ser atendida por la ambulancia también falleció. Su identidad no ha sido revelada públicamente.

José Chimarro

La madrugada del 28 de junio, día 16 de paro nacional, un convoy militar de 17 trailers con contenedores de combustible fueron atacados en Shushufindi, presuntamente por comuneros del lugar. Como resultado del ataque, José Chimarro, un sargento de las Fuerzas Armadas, falleció. 

 Según la versión de Wilson Proaño, jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Chimarro murió por perdigones de escopeta. Además, el ataque dejó al menos siete militares y cinco policías heridos. 

Horas después del ataque, la Fiscalía General del Estado anunció en su cuenta de Twitter que abrió una investigación por “el ataque a un convoy en Shushufindi” y que “efectúa diligencias” . La institución también dijo que el cuerpo del militar fallecido fue trasladado a Lago Agrio, capital de la provincia de Sucumbíos, “donde se le practicó la respectiva autopsia”. 

Aunque la versión de las Fuerzas Armadas es que el convoy fue atacado por comuneros, la Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos contradice esa versión. La Alianza dijo en un comunicado que los manifestantes estaban “ejerciendo pacíficamente su derecho” hasta que llegaron los militares intentando pasar con el convoy. Según la Alianza, las personas se negaron a permitir el paso del convoy, y fue ahí que empezó “una fuerte represión”. 

Francisco Guashco Poago 

Francisco Guashco Poago, comunero del pueblo Tomabela, de la comunidad Pucará Grande, en la parroquia Pilahuin, fue uno de los manifestantes que se sumó al paro nacional en Ambato, en la provincia de Tungurahua. El 27 de junio de 2022, fue golpeado en su cabeza durante las movilizaciones en la avenida Galo Vela y Gauss. No está claro quién lo golpeó.

Durante dos días estuvo hospitalizado, con un cuadro médico crítico. El 29 de junio, su muerte fue confirmada. 

Decenas de manifestantes, con la bandera tricolor en sus espaldas, despidieron a Francisco Guascho en el Centro Cívico Cultural Pilahuin en una calle de honor con flores y cánticos el 30 de junio. “Eres un guerrero”, “Sentido pésame a nuestro héroe”, decían algunos de los carteles que mostraban los comuneros. 

“Gracias por todo, tío. Extrañaremos tus consejos. Pero dejas tu legado. Te fuiste junto a mi abuelito después de 23 años. Ahora ya están los dos juntos”, escribió Ángel Telenchana, sobrino del Francisco Guashco en su cuenta de Facebook

Han sido varias las instituciones que se han solidarizado con la familia del manifestante fallecido: el Gobierno Autónomo Descentralizado parroquial de Pilahuin, liderado por la presidenta Natividad Caiza, ofreció sus condolencias a sus amigos y compañeros de comunidad. Lo mismo hizo la Unidad de Movimientos Indígenas y Campesinas de Tungurahua y el Instituto Superior Tecnológico Bolívar, donde estudia su hijo Segundo Avelino Guascho. “Esta noticia nos llena de mucho dolor y nostalgia, brindamos nuestras más sinceras condolencias a la familia. Dios lo tenga en su santa gloria”, dijo la institución. 

Otros muertos, heridos y vulneraciones de derechos

La Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos cuenta en su registro de fallecidos a José Marcelino Villa Romero, un hombre de 39 años

La mañana del miércoles 22 de junio —en el día 10 del paro nacional— Villa fue encontrado sin vida en el costado de la Panamericana Sur, en el sector de la Y de Tarqui, en Azuay. A su lado había un casquillo de una bomba lacrimógena y según testigos, esa madrugada hubo represión policial en la zona. Por estas razones, se presumía que su muerte tuvo que ver con las manifestaciones. La Alianza dijo que Villa además tenía “signos de violencia en su tórax, principalmente en la parte de sus costillas”.

Sin embargo, la Policía dijo que la autopsia reveló que Villa murió por “cirrosis hepática”. Además, aunque el hombre sí tenía moretones, el personal de Criminalística habría verificado que estos “serían de días atrás”. 

Además de llevar un registro de las víctimas del paro nacional, la Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos también lleva un registro de las vulneraciones de derechos y las personas heridas, en las manifestaciones. 

Según su registro, hasta la noche del 28 de junio hubo:

  • 76 vulneraciones de derechos humanos.
  • 152 detenciones.
  • 313 personas heridas.

Ni el Ministerio del Interior ni la Policía han entregado un conteo oficial del total de heridos y muertos durante el paro. Lo que sí se ha informado es sobre daños materiales. Según la cuenta de Twitter de la Policía, hasta el mediodía del 29 de junio —día 17 de paro nacional– ha habido 228 policías heridos y 150 personas detenidas.

Doménica Montaño
(Quito) Reportera de GK. Cubre medioambiente y derechos humanos.

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