El presidente Guillermo Lasso enfrenta un proceso de destitución. La noche del viernes 25 de junio de 2022, en el día 13 del paro nacional, los asambleístas debaten la muerte cruzada, mecanismo planteado por la bancada de la coalición UNES para destituir al presidente Lasso.

En la sesión virtual, estuvieron 135 asambleístas —de 137, en total—. 

El debate empezó a las 6 de la tarde del sábado y fue suspendido a las 2 de la mañana, después de más de 8 horas de debate. Virgilio Saquicela, presidente de la Asamblea, dijo que había al menos otras 40 solicitudes de palabra y que como todos tienen el derecho de hablar, suspendía la sesión hasta las 4 de la tarde del 26 de junio. 

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Deberán pasar 72 horas —3 días— desde que termina el debate para que el pleno vote sobre si aplica o no este mecanismo constitucional que le permite al legislativo cesar en sus funciones al presidente de la República. Si la muerte cruzada se llega a aprobar, Lasso sería removido y se adelantarían las elecciones. 

Te contamos cómo ha sido el debate sobre la muerte cruzada. 

La intervención de Virgilio Saquicela

La sesión comenzó con una corta intervención del presidente de la Asamblea, Virigio Saquicela. En los pocos minutos que habló, Saquicela le informó a los legisladores que había convocado a un diálogo al gobierno y a la Conaie, y que tuvo una respuesta positiva.

Saquicela contó que a esa convocatoria de diálogo acudieron Leonidas Iza, presidente de la Conaie, los ministros de Gobierno y Relaciones Exteriores (Francisco Jiménez y Juan Carlos Holguín), la presidenta del CNE (Diana Atamaint) y representantes de la Función de Transparencia (que incluye al Consejo de Participación Ciudadana). “El diálogo es el camino”, aseguró Saquicela. “Creo que este camino va a prosperar”, dijo. 

En la tarde, horas antes de que comenzara esta sesión, Saquicela le dijo a los medios que aunque “no ha habido compromiso alguno”, la Conaie decidió que “consultará a sus bases la designación de una comisión para el inicio de este diálogo”. 

¿Qué dijo el gobierno?

La Ley Orgánica de la Función Legislativa dice que en la sesión en la que se debata la muerte cruzada, el Presidente puede ejercer su derecho a la defensa ante el Legislativo. 

En este caso, Lasso envió en su representación a Fabián Pozo, Secretario Jurídico de la Presidencia. Pozo leyó una carta de Lasso que rebatía el pedido de UNES. 

“Hoy hay paz en el Ecuador. Las vías se reabren”, dijo Lasso. “Juntos vamos a sanar las heridas que los enemigos del Ecuador han forzado”, leyó Pozo. 

Enseguida, se refirió a lo que consideró la motivación para el pedido hecho por UNES. Dijo que “los enemigos del Ecuador”, han tomado e infiltrado las “causas legítimas de los pueblos y nacionalidades para sus fines protervos” y que de esa manera, dijo, “pretende volver al poder por la vía del caos”. 

Por otra parte, leyó Pozo, Lasso adujo que no se ha cumplido con los requisitos legales para que proceda el pedido contemplado en el artículo 130 numeral 2 de la Constitución, que permite la cesación del presidente por la Asamblea. Según Lasso, porque “el numeral 2 utiliza la conjunción copulativa Y”, lo que obligaría a que la Asamblea compruebe que ambas condiciones, la grave crisis política y la conmoción interna, confluyen. 

Lasso llamó “golpistas” a quienes han querido cesarlo, y dijo que si no se atendían las necesidades de las comunidades rurales y los pueblos y nacionalidades,  “los golpistas” volverían a utilizarlas para desestabilizar al país. Dijo que los asambleístas de UNES ha “fabricado una crisis”, y además, “inventan el caos, buscan, pescar en el caos, ellos son el caos”.

Pozo anunció que el decreto de estado de excepción que regía en 6 provincias fue derogado.

“Ninguna [causal] se cumple ni se ha probado”, dijo Lasso en la voz de Pozo. “En definitiva es a través de una carta de 5 párrafos de UNES” que esta coalición busca “desestabilizar la democracia”, afirmó Lasso. “Es un acto de absoluta irresponsabilidad con el país”, dijo pues, a su decir, los peticionarios no han informado a la ciudadanía “las razones de la activación” del mecanismo constitucional de remoción. 

Otras intervenciones

Luego, la Asamblea recibió en comisión a ciudadanos que querían expresarse sobre la moción que se discutía. 

Participaron varios activistas de derechos humanos que denunciaron represión estatal en los doce días que ha durado el paro. Incluso, una paramédica dijo que había niños con heridas de perdigones. También habló un representante de la Federación de Representantes Universitarios del Ecuador (FEUE), quien dijo que su organización respetaría la decisión del legislativo en este proceso. 

Tras las exposiciones de los activistas, la discusión sobre la remoción del presidente Lasso continuó con las declaraciones de los asambleístas. 

¿Qué dijeron los asambleístas?

Empezó hablando Patricia Núñez, asambleísta de UNES que presentó el pedido de destitución. Núñez presentó un video editado de la intervención del presidente Lasso del 24 de junio de 2022, en el que Lasso dijo que Leonidas Iza había perdido el control de las manifestaciones. En un recuadro del video, con música siniestra, decía “CENSURADO POR LOS MEDIOS”. Esta satanización de la prensa ha llevado a que las agresiones a periodistas y medios que cubren el paro lleguen a cifras nunca antes vistas

La asambleísta Sánchez cuestionó al gobierno. “¿En qué mundo vive?”, le preguntó. Luego recorrió varios de los problemas graves que tiene el Ecuador. “El paro nacional no se reduce a buenos y malos”, dijo Núñez. “Presidente Lasso, ¿no cree que algo está fallando?”, volvió a preguntar. 

Finalmente dijo que solicitaba “se aplique el artículo 130 literal 2: muerte cruzada”, aseveró Sánchez. 

También habló Marlon Cadena, coordinador de la bancada de la Izquierda Democrática. Cadena comenzó diciendo que repudiaba “la violencia que ha dejado muertos, heridos y cuantiosas pérdidas”. El asambleísta aseguró que la ID considera a la protesta social como legítima, pero que “nada justifica el terrible derramamiento de sangre, peor todavía entre hermanos ecuatorianos”. 

Cadena dijo que “nuestra posición como ID es cuestionadora y crítica, no tenemos vínculo con ningún gobierno insensato, insensible, y errático contra el clamor popular”. Pero, aseguró el asambleísta, “nuestra posición es no apoyar al 130”. 

Según Cadena, quienes conforman la Izquierda Democrática son “veladores de la verdadera institucionalidad y estamos conscientes de que el país necesita una reestructuración total pero entendemos que estos cambios deben ser pacíficos”. En ese sentido, dijo, “nosotros honramos nuestro lema que es justicia social con libertad”.

Por el  Bloque del Acuerdo Nacional (BAN) habló la asambleísta Ana Belén Cordero, de CREO, cuya intervención fue bastante corta en comparación al resto de legisladores. 

Cordero se limitó a decir que apoyar el artículo 130 sobre la muerte cruzada era irrespetar la democracia del Ecuador. La asambleísta recordó que Lasso ganó las elecciones con el 52% de los votos de los ecuatorianos. 

Cordero también usó el espacio para pedirles la renuncia a los 47 asambleístas de UNES que pusieron su cargo a disposición en redes sociales. “Formalicen su renuncia. No vengan a crear una supuesta conmoción social”, les dijo la legisladora. 

También hablaron varios legisladores de la bancada de Pachakutik: una de ellas fue Mireya Pazmiño. La legisladora dijo que no se puede creer en este gobierno y aseguró que durante el año que Lasso lleva en la presidencia “ha apoyado a ciertos grupos económicos en lugar de atender los pedidos de la gran mayoría de ecuatorianos”. 

Según la asambleísta, ni el Presidente ni los ministros “pueden comprender las necesidades” del país. “No entiende que hay gente que vive con un dólar diario, usted eso no conoce”, aseguró Pazmiño y llamó a sus colegas a apoyar el artículo 130. 

La asambleísta Pazmiño  también habló del paro y la represión, que según ella, ha sido ordenada por el presidente Lasso. Pazmiño dijo que “este gobierno inconsecuente llamó a una guerra civil para que los ecuatorianos se enfrenten entre sí”. Además, la legisladora hizo fuertes acusaciones contra el gobierno: “Un gobierno que da la orden para matar a sus ciudadanos… es un gobierno fascista” aseguró.

El Partido Social Cristiano (PSC) también habló. Uno de los asambleístas en hacerlo fue Carlos Falquez, ex presidente nacional del movimiento. El legislador dijo que “nosotros no renunciamos a la lucha por los derechos. Nuestro partido ha sido coherente y tiene la equidad y justicia sumamente clara”. 

Falquez dijo que había demandas de la Conaie y Leonidas Iza que eran saludables y admitió que “el sector indígena merece un mejor trato, salud, y educación, como lo merecen todos los ecuatorianos”. Sin embargo, rechazó el paro y dijo que la paralización de las actividades está afectando la producción y la economía, y que no hay quién responda por los sectores afectados. 

El asambleísta de la provincia de El Oro dijo además que “le deseamos todo el éxito al presidente Lasso, pero el éxito viene de admitir los errores. No se deje mangonear de insensatos”, le pidió. 

El pedido de la muerte cruzada, explicado

El pedido para llamar a la muerte cruzada a través del numeral 2 del artículo 130 de la Constitución fue presentado por la bancada correísta UNES, en el día 12 del paro nacional. El artículo 130 de la Constitución faculta a la Asamblea a destituir al presidente de la República —en este caso, Guillermo Lasso— por dos causales: 

  • Por arrogarse funciones que no le competan constitucionalmente, previo dictamen favorable de la Corte Constitucional. 
  • Por grave crisis política y conmoción interna. 

En este caso, se buscaba destituir al presidente Lasso por la “grave crisis política y conmoción interna” que vive el país por el paro nacional. 

La muerte cruzada es el nombre coloquial a la herramienta jurídica de anulación institucional mutua entre dos funciones del Estado: el Ejecutivo y el Legislativo. 

Fue introducida en el Ecuador en la Constitución de 2008, liderada por Rafael Correa. Fue conceptualizada como una “herramienta jurídica que obligue a una relación de colaboración y complementariedad obligatoria entre el Ejecutivo y Legislativo”, dice Mónica Banegas en su tesis de maestría en derecho constitucional.

“La muerte cruzada es una figura constitucional y no por ello es democrática”, le dijo a GK, Mauricio Alarcón, abogado constitucionalista. Según Alarcón, esta figura la pueden usar tanto el presidente como la Asamblea Nacional. 

Además, una vez que se pone en movimiento, se debe convocar a elecciones de ambas funciones, por eso se llama muerte cruzada. 

Si la Asamblea destituye al Presidente, el Ejecutivo queda a cargo del vicepresidente hasta que se den nuevas elecciones. Estas nuevas elecciones son convocadas de forma anticipada por el Consejo Nacional Electoral, y deben concretarse en un plazo de noventa días después de realizarse el llamamiento. 

Es como una especie de juicio político pero sin mayores consecuencias, ya que el presidente cesado puede volver a lanzarse para presidente”, explica Alarcón. En un juicio político, en cambio, el funcionario que es censurado y destituido  pierde sus derechos políticos y no podría volver a correr. 

Si el Presidente disuelve la Asamblea Nacional “mata” al poder legislativo y asume poderes legislativos. Esta situación, a decir de Alarcón, es problemática pues “no habría independencia de funciones”.

La muerte cruzada puede ser pedida por la Asamblea  una sola vez durante el periodo legislativo. Es decir que hasta el 24 de mayo de 2025 —que es cuando termina también la presidencia de Lasso— no se podrá plantear este mecanismo otra vez. 

Doménica Montaño
(Quito) Reportera de GK. Cubre medioambiente y derechos humanos.