Hace más de un año, a principios de 2020, el río Quijos, en la provincia amazónica de Napo, empezó a atravesar un proceso de erosión regresiva. Este fenómeno, también conocido como erosión remontante, sucede en la parte alta de los ríos y puede provocar múltiples daños en los sectores aledaños, como deslizamientos de tierra que causan a su vez ruptura de carreteras. 

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¿Qué pasa con el suelo en la erosión regresiva?

La erosión regresiva se da cuando el exterior de un río se pega mucho a la ladera, explicó en 2020 a GK el ingeniero civil experto en suelos, Juan Pablo Villacreces. Este fenómeno se detecta especialmente en las curvas de los ríos porque la velocidad del agua es mayor y arrastra más partículas del suelo. La base del talud se queda sin soporte y hay un hundimiento conocido como socavón. 

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La socavación es un hundimiento profundo del suelo, causado por la humedad o la acumulación excesiva de agua que hace que el suelo se debilite y se hunda. En 2020, Michelle Montenegro, licenciada en Ciencias Ambientales y Ecodesarrollo, le dijo a GK que la erosión regresiva es un proceso natural. La socavación crea grietas que pueden provocar que las corrientes de agua se desvíen. 

Las consecuencias de la erosión regresiva del río Quijos

Los problemas comenzaron en febrero de 2020, cuando la cascada de San Rafael, la más alta del país, se secó por una implosión y un socavón que alteraron su cauce. Según las autoridades, pasó por el exceso de lluvias. Esta cascada está en el límite entre las provincias amazónicas de Napo y Sucumbíos. Se forma en las confluencias del río Quijos y el río Salado. 

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La cascada era uno de los atractivos turísticos más importantes de la Amazonía norte del Ecuador. Desde noviembre del 2000, formaba parte de la Reserva de Biosfera Sumaco, un título que la Unesco solo le da a las áreas protegidas de gran valor natural y cultural.

Dos meses después, en abril de 2020, otro socavón en el sector produjo que se rompieran las tuberías del SOTE y del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), interrumpiendo el flujo de crudo y causando un derrame que afectó a más de 105 comunidades indígenas. La suspensión del flujo pasó en medio de la pandemia del covid-19 y poco antes de que el precio del petróleo bajara a precios bajo cero por primera vez en la historia. 

En agosto de 2020, la erosión del río destruyó una parte de la carretera Chaco-Lago Agrio, en la provincia amazónica de Sucumbíos. En noviembre de ese mismo año, la erosión provocó el colapso del puente que está sobre el río Montana, uno de sus afluentes en la provincia amazónica de Napo. En febrero de 2021, se derrumbó el arco por donde pasaba el Río Coca en la zona de San Rafael.

Más de un año y medio después de que la cascada de San Rafael colapsó, la erosión del Río Quijos sigue causando estragos. 

Nuevos incidentes

El 4 de diciembre de 2021, OCP Ecuador y Petroecuador publicaron comunicados en sus cuentas de Twitter en los que dicen que “debido a la erosión regresiva del Río Quijos, fenómeno natural impredecible, la vía E-45 (Quito – Lago Agrio) se encuentra cerrada por trabajos preventivos”. 

Según el comunicado, estaban trabajando con los ministerios de Energía y Recursos Naturales No Renovables y el de Transporte y Obras Públicas para “mitigar cualquier afectación a los sistemas de transporte de hidrocarburos”. Es decir, para evitar que los oleoductos sufran daños como el de abril de 2020. 

Posibles causas

A 9 kilómetros de la cascada de San Rafael está la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la más grande del Ecuador. Cuando se anunció su construcción, en 2010, grupos ecologistas se opusieron porque temían que redujera el caudal del río Coca y que la cascada se quedase sin agua. Exactamente lo que sucedió en febrero de 2020, aunque las autoridades insistieron en que fue por causas naturales, no por la hidroeléctrica. 

Todavía no se ha comprobado la relación entre la hidroeléctrica y los socavones. “Falta hacer estudios a profundidad”, según el ingeniero civil experto en suelos Villacreces. Pero el experto explica que las represas cambian la velocidad del caudal y generan inestabilidad en los márgenes del río provocando hundimientos, como los de la zona de San Rafael. “Desde el punto de vista lógico, están relacionados”, dijo Villacreces.

Susana Roa Chejín
(Ecuador, 1997) Periodista lojana y jefa de la redacción de GK. Cubre economía, sexualidad y derechos. Le interesan los temas de empleo, educación financiera y salud sexual y reproductiva.