Un día después del Día Internacional de la Mujer, la violencia contra las mujeres recrudeció en el Ecuador. En Montúfar, un cantón de la provincia fronteriza del Carchi, fueron asesinados cuatro miembros de una familia. El asesino: un hombre que pretendía asesinar a su ex pareja, Ana Karen. Ella quedó malherida pero sus padres, hermana e hija fueron asesinados por él. Ni autoridades ni ciudadanos se han pronunciado sobre este caso ocurrido ayer porque la conversación ha girado en torno a “los daños causados al patrimonio” por la marcha del 8M. 

Ana Karen y Danilo se habían separado en diciembre de 2021. Pero según el abuelo y tía, ella recibía constantes amenazas de muerte. Las amenazas se concretaron con el asesinato del papá, la mamá, la hermana y la pequeña hija de 8 años de Ana Karen.

Este atroz crimen contra los cinco miembros de la familia, ocurrió después de las multitudinarias marchas del 8M en Quito, Guayaquil, Cuenca y otras ciudades donde miles de mujeres salieron a gritar contra la violencia y los femicidios. Ese del que casi es víctima Ana Karen y del que han sido víctimas 28 mujeres en lo que va del año, según la Alianza de organizaciones de la sociedad civil que realiza el registro y mapeo de femicidios en Ecuador.  

Durante las marchas en Quito, varias manifestantes pintaron grafitis en paredes y monumentos de la ciudad, como otra manera de protesta por los 197 femicidios sucedidos en 2021 o por las 2 mil niñas menores de 14 años que dan a luz cada año luego de ser violadas. Estos hechos fueron los que llevaron a la alcaldía de Quito a publicar una infografía sobre los costos de los daños a los bienes públicos. 

Qué indignación que les importe más unos monumentos, unas paredes de casas antiguas pintadas y rayadas, cuando a las mujeres no paran de asesinarlas, no para la violencia contra ellas y sus familias. El 2021 fue el “año más letal” para las mujeres: la Alianza registró 197 femicidios. Eso es 79 más que en 2020, y 109 más que en 2018.

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No les importa eso. Pero sí les mueve los 10 mil dólares que les costará volver a pintar esas paredes. Tampoco les inmuta que cada año se pierdan el 4,28% del Producto Interno Bruto por la violencia en contra de las mujeres en el país. 

Pregunto: les importa más el monumento de Simón Bolívar que las vidas de las mujeres como Diana Espinosa, que fue atropellada por su entonces novio. Las paredes se vuelven a pintar y a arreglar; a Diana ¿quién va a devolver la vida?

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Si les devolvemos los 10 mil dólares, ella no volverá, al igual que Lizbeth Baquerizo, Lizeth Riofrío, Valentina Cosíos, Angie Carrillo y miles de mujeres más que sus nombres han sido enterrados en archivos en las fiscalías porque no han sido investigados, porque ni siquiera han sido estudiados. 

Qué indignación cuando no pudieron hacer nada para prevenir la violencia que sufría Ana Karen, quien había pedido ayuda a las autoridades por las amenazas y la violencia que sufría.

Sus familiares contaron al canal local Nortvision, que ella quiso denunciar la violencia pero le “pidieron pruebas”. Ahora que los papás, la hermana y la hija ya no están, ¿ya pondrán atención al caso de Ana Karen?

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Ojalá a esas autoridades que les duele que rayen las paredes, les doliese igual el asesinato de la familia de Ana Karen y que su vida esté en peligro. ¿Quién le devolverá su familia a Ana Karen? ¿Quién garantizará que luego de sufrir la tentativa de femicidio, su vida esté a salvo?

No estamos seguras, nuestras vidas todos los días están en peligro. El caso de Ana Karen lo muestra. Las mujeres vamos a seguir saliendo a las calles a gritar por justicia, contra la violencia, vamos a seguir rayando las paredes, y lo seguiremos haciendo hasta que las mujeres ya no seamos asesinadas.

Mayuri Castro
Periodista de GK. Cubre educación, migración interna y los derechos de las mujeres. En 2021 ganó la Mención de Honor en Acceso a la Salud del Premio Roche por el reportaje El consuelo de un país en crisis recae en sus estudiantes de psicología. Fue parte del equipo de Mongabay Latam y GK nominado al premio Gabo 2021 en la categoría texto con el especial Mujeres en la Amazonía: lideresas indígenas que están cambiando el rumbo de sus comunidades.