Cincuentones que atraviesan la ciudad
"Perforan la montaña para abrir y conectar mejor la ciudad y reducir la presión vehicular sobre el centro, en una década en que la ciudad aceleró su expansión hacia el norte y al sur, lo que causaba un aneurisma en el centro"
Manos quiteñas
"Usamos las manos como metáforas pero pocas veces reparamos en lo que ya nos enseñó Aristóteles hace miles de años: son el instrumento de los instrumentos."
Vírgenes y santos, guardianes de barrio
"A la virgen —o al santo, o al niño Jesús´— del parque se le ofrece la fe, pero se le pide también que nos proteja a todos los vecinos del robo, del hurto, del atraco —en definitiva, todos los males."

Las bancas de los parques sí tienen corazón
"Si en cada banca entran, supongamos, tres personas, incluso en el cálculo más tímido, en un momento dado, unos veintisiete mil quiteños podrían sentarse a descansar al mismo tiempo. Una banca es también un recordatorio de que descansar es necesario, vital, amable."
Lo que hay en el fondo de la laguna
"Mucho antes de que los botecitos de pedal llevaran parejas de enamorados y turistas despistados, antes de que los trotadores salieran a su rutina de cardio y antes del piso plástico, existía allí un humedal gigantesco, antigua: la laguna de Iñaquito."
Artilugios de la seguridad
"Si no es el perro, es la cadena. Si no es la cadena, son unos vidrios rotos. Si no son unos vidrios rotos, es el megáfono. Si no es el megáfono, es la cámara. Y si no es la cámara, un ojo humano mira por oficio: el wachimán que, en su versión más formal, es el señor guardita."
Platitos hechos de aire
"No hay casa en esta ciudad donde no se haya guardado algo en una tarrina de plástico: todos fuimos el nieto que abrió la tarrina de helados en la heladera de la abuela solo para descubrir que era caldo de pollo congelado"
Sacar copias de llaves es confiar en un extraño
"En un país donde cada vez confiamos menos en los demás, poder seguir confiando algo tan íntimo como la herramienta que abre las puertas de nuestra vida, es una señal de esperanza."
¿Quieres una papita?
“¿Quieres una papita?” es más que una oferta, un código que dice hagamos un break, démosle más suave, un “si lo pensamos bien, no hay por qué tener apuro”, un snack callejero que nos dice que es mejor no nos tomemos tan en serio todo."
Un parasol es para todos
"Tan cerca del cielo como del melanoma, tan cerca de dios como de la pulmonía, el parasol-paraguas es artículo de primera necesidad callejera"
La cuerda floja de los pasos cebra
"Si las señales de tránsito son un lenguaje, los pasos cebras son letra muerta."
Cevichocho, maravilla moderna
"Si la felicidad es un ceviche hecho al pie del mar, un cevichocho fresco es la alegría ambulante en las faldas de un volcán."














