(Quito, 1988) es periodista, publicista y tiene un máster en Media Management por el New School de Nueva York. Le apasiona la intersección entre moda, política y cultura pop. De 2017 a 2020 manejó Soy la Zoila, una plataforma creada para cerrar la brecha de género en los medios tradicionales y la opinión pública. En 2020 fundó Severo Editorial junto a Fausto Rivera. Ha trabajado y colaborado en los principales medios escritos del país como Revista Diners, El Comercio y El Telégrafo.

Hay que ir al MoMA

Cuando el Museo de Arte Moderno de Nueva York abrió sus puertas, en noviembre de 1929, lo hizo con una exposición titulada Cézanne, Gauguin, Seurat, Van Gogh, el puntapié perfecto para lo que se convertiría en una de las instituciones artísticas más vanguardistas del planeta. Desde su génesis, el MoMA se propuso marchar al ritmo de otro tambor: en una época en la que los museos eran entes conservadores y elitistas, este lugar desafió esos prerequisitos y reinterpretó varios conceptos: ¿qué es un museo?; ¿quiénes pueden acceder a las obras de arte?; ¿cuáles son los artistas y las corrientes que

|martes 31 de marzo de 2015 23:01|

El hombre que vivió para contar

1. Una soleada mañana de febrero de 1939, Genaro Reyes cabalgaba por una playa esmeraldeña llamada La Mancha cuando vio un paquete que relucía como un espejismo a la orilla del mar. Se bajó del caballo y lo abrió casi impulsivamente: era una copia de La Divina Comedia, de Dante Alighieri. Cuando volvió a su casa le dijo a Delfina, su esposa embarazada, que Dante sería el nombre de su cuarto hijo. A ella le gustaba Sigifredo. El 1 de julio de ese año nacía en la maternidad de Esmeraldas, Sigifredo Dante Reyes Moreno, un niño curioso, inquieto y amante

|lunes 22 de diciembre de 2014 05:05|

Un buen sánduche de pernil es posible

Mi recomendación es que pida dos de golpe, para no perder tiempo. Y que lo acompañe con una Fioravanti en botella de vidrio, o en su defecto, una Tropical. El sánduche de pernil es complicado. El juguito del chancho no se desparrama por los lados, como en la versión guayaca. El pan reposa ahí sin gracia alguna, sin ningún agregado maravilloso como una mayonesa con receta secreta o un ají manaba. La cebolla y el tomate en el de pernil intentan explotar sus cualidades de actores secundarios, pero pocas veces lo logran. No hay nada como los sánduches de chancho

|viernes 19 de diciembre de 2014 18:26|