18 días duró el paro nacional convocado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) y la violencia fue regla. Hubo actos vandálicos por parte de grupos de manifestantes y abusos de parte de las fuerzas estatales. La noche del 29 de junio de 2022, en redes sociales circuló un video en el que se ve que un grupo de policías persigue en moto a dos hombres  por una calle

Los individuos intentan entrar a una casa, pero uno de ellos es atrapado por los policías en la puerta y sacado a golpes. En la vereda los policías lo golpean al hombre por casi un minuto y lo dejan ir.

Tras la difusión de estas imágenes, el 30 de junio la Fiscalía dijo que por presunta extralimitación de funciones abrió una investigación previa para indagar una posible incursión ilegal de la Policía, en Calderón, al extremo norte de Quito.

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En Twitter, la Policía reaccionó a las denuncias de este presunto exceso del uso de la fuerza. Publicó un comunicado en que dijo que “la institución es garante de derechos y libertades, en tal consecuencia cumple de manera irrestricta con el respeto de Derechos Humanos”. Además que sus intervenciones están sujetas a evaluación y control permanente.

El comunicado termina diciendo que “las actuaciones que desencadenen en conductas contrarias conformes a las leyes y reglamentos, serán investigadas con absoluta transparencia y darán inicio al proceso interno administrativo correspondiente”.

El paro, marcado por la violencia

El paro nacional más largo que ha vivido el país en el siglo XXI terminó hoy, 30 de junio, después de que el líder indígena, Leonidas Iza, firmó el acuerdo con el gobierno de Guillermo Lasso.

Fue el fin de 18 días tensos y marcados por violencia contra los manifestantes, policías, militares, periodistas y civiles. El nivel de polarización y agresión llegó a niveles nunca vistos en Ecuador.  

Hubo al menos 5 manifestantes, un militar y tres personas que murieron en el paro. Se incendiaron dos Unidades de Policía Comunitaria (UPC) en Calderón, en el extremo norte de Quito. Un convoy que llevaba comida fue emboscado en San Antonio de Pichincha. Otro convoy que transportaba gasolina en Shushufindi, en la provincia de Sucumbios fue atacado. Hubo tomas de pozos petroleros y antenas de radio y televisión. Muchas comunidades, como San Miguel del Común, denunciaron represión excesiva por parte de la policía. En ese lugar, una bebé se asfixió por el gas lacrimógeno, aunque no murió, como se rumoraba en redes sociales. 

La tensión de estos días se replicó en la firma del acuerdo de hoy. Cuando se anunció el consenso, varios dirigentes gritaron que no estaban de acuerdo. Durante unos 40 minutos, Leonidas Iza debatió con sus compañeros la suscripción del acuerdo con el gobierno. 

Cuando regresaron a la mesa de diálogo, Gary Espinoza, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin), se rehusó a firmar, en un primer momento. Sin embargo, después de un duro intercambio con Iza y otros dirigentes, accedió. 

Liz Briceño Pazmiño
(Ecuador, 1989). Periodista. Ha cubierto temas de economía y consumo en la Unión Europea. Cubre temas de menores migrantes no acompañados y de desplazados en Ecuador.