La crisis del sistema penitenciario en Ecuador no cede, pese a todos los esfuerzos por intentar controlarla. Nelsa Curbelo, presidenta y vocera de la Comisión para el Diálogo Penitenciario y la Pacificación de las Cárceles de Ecuador, renunció a esta iniciativa instaurada hace apenas cuatro meses.

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En un escueto comunicado, se explica que el nuevo vocero de este comité será el comisionado Alfredo Narváez. Además, se afirma que pese a la salida de Curbelo esta iniciativa seguirá trabajando para conseguir los objetivos trazados para pacificar las cárceles.

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Nelsa Curbelo dijo a GK en un mensaje de texto que uno de los motivos de su renuncia es que “soy una persona mayor con poco tiempo de vida, por delante. Tengo 80 años y medio. Cada día es una bendición y una oportunidad”. Dijo que prefiere “dedicar mis esfuerzos a poner en marcha barrios de paz y jueces de paz en sectores conflictivos de la ciudad como un aporte a la paz posible. Barrios libres de violencia”.

Sobre la Comisión dijo que considera que “ hemos logrado cosas importantes. Y ahora en esta etapa final del trabajo de la comisión hay que lograr que se realicen convenios que aseguren un trabajo continuo”, aseguró  Curbelo.

Algunos puntos del primer informe

Esta semana, la Comisión para el Diálogo Penitenciario y la Pacificación presentó su informe de labores del primer semestre de actividades— del 16 de diciembre de 2021 al 16 de marzo de 2022—.

El informe es que la Comisión reafirma que la corrupción está enquistada en casi todas las instituciones del Estado relacionadas a las cárceles. En una entrevista en FM Mundo , Curbelo dijo que es evidente que la corrupción ha alcanzado a los funcionarios del gobierno porque no se puede “entregar armas y drogas sin que hayan autoridades de por medio”

Curbelo también señaló que el Estado ha estado ausente por más de 10 años en el sistema penitenciario del país. “El Estado es el gran ausente y que retomar presencia llevará tiempo y no será fácil”. Además, aseguró que otra cuestión que llevará tiempo es confiscar las armas.

Curbelo dijo que la violencia en las cárceles no es solo entre personas privadas de la libertad sino que está a otros niveles.  “Es sistémica y estructural porque cada cosa que existe en la cárcel tiene un precio”, aseveró. 

Otro de los graves problemas que existen, principalmente, en las cárceles de Quito, Esmeraldas y Guayaquil es el hacinamiento. Un ejemplo de esto es que  en “en muchos pabellones de la Cárcel de Mujeres de Guayaquil hay dos internas” que duermen en una cama de una plaza y que las visitas íntimas son precarias, explica el informe.

En el documento también se denuncia que en las cárceles que son mixtas “cuando hay visitas íntimas en los recintos carcelarios se solicita el pase de damas de la Cárcel de Mujeres que no reciben visitas para que se produzcan encuentros íntimo de algunas mujeres presas”, es decir, les obligan a prostituirse.

Mientras que en la cárcel de Esmeraldas las presas han denunciado que ha aumentado la violencia “luego de la llegada de Choneras, que fueron trasladadas desde la Cárcel de Guayaquil”.

El informe dice que las personas presas de la tercera edad en la cárcel “constituyen un problema en sí mismo”, por la incapacidad que muchos de ellos tienen para movilizarse, asearse, comer y ver”. Y que en Esmeraldas, la condición de hacinamiento del pabellón de tercera edad es crítica porque se agregan elementos de tortura.

¿Qué es la Comisión de Pacificación?

El 16 de diciembre, el Presidente firmó un decreto ejecutivo para comenzar la conformación de la Comisión para el Diálogo Penitenciario y Pacificación, un organismo que planteará soluciones, a través de un proceso de pacificación, para la crisis carcelaria que solo este año ha dejado más de 340 muertos.

La Comisión, dice el decreto, tendrá autonomía completa para establecer “su propia hoja de ruta” y métodos de trabajo. La única condición que tiene la Comisión es que sus acciones estén alineadas con la Constitución del Ecuador y otras leyes. Además, podrá coordinar sus acciones con otras instituciones públicas para asegurar el cumplimiento de su misión. 

Los miembros de la Comisión tendrán que generar planes y proyectos para mejorar el sistema de rehabilitación social.

La Comisión de Intervención de Diálogo Penitenciario y Pacificación tendrá seis meses para presentar un informe con las propuestas para mejorar la situación de las cárceles ecuatorianas. En teoría, para junio de 2022 debería estar listo.

El organismo tiene que construir una línea de acción, analizar aspectos sociológicos de la crisis carcelaria e identificar mecanismos para integrar a las personas que están privadas de la libertad como “gestores de paz” en las cárceles. 

Liz Briceño Pazmiño
(Ecuador, 1989). Periodista. Ha cubierto temas de economía y consumo en la Unión Europea. Cubre temas de menores migrantes no acompañados y de desplazados en Ecuador.