Este año es el más violento para mujeres y niñas desde que se tipificó el femicidio en Ecuador en 2014. La Alianza para el Monitoreo y Mapeo de los Femicidios en Ecuador dice que desde el 1 de enero hasta el 15 de noviembre de 2021 han muerto violentamente 172 mujeres y niñas por razones de género. Según la Alianza, en Ecuador hay un femicidio cada 44 horas. 

flecha celesteOTROS CONTENIDOS SOBRE VIOLENCIA DE GÉNERO

El Código Orgánico Integral Penal (COIP) dice que el femicidio es un delito que pasa cuando una persona mata a una mujer “por el hecho de serlo o por su condición de género”. El COIP dice que es el resultado “de relaciones de poder manifestadas en cualquier tipo de violencia”. Se sanciona con cárcel de 22 a 26 años. 

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La Alianza no es la única que lleva el conteo de los femicidios que hay en el país. La Fiscalía también lo hace. Según cifras de esta institución, entre enero y septiembre de 2021 se han reportado 101 asesinatos, 16 homicidios y 2 casos de sicariato a mujeres. 

Las cifras son distintas porque los fiscales solo lo cuentan cuando hay una investigación que puede durar hasta años, mientras que las organizaciones y activistas lo contabilizan apenas conocen del caso.

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Las cifras de femicidios en 2021

La cifra de 2021 de la Alianza incluye 7 transfemicidios, en los que fueron asesinadas mujeres trans, y 61 casos de muertes por delincuencia organizada. Además, de las 172 víctimas, 11 eran menores de 18 años y 5 eran mayores de 65 años. 

La Alianza dice que el 46% de los casos, el femicida tenía un vínculo sentimental o era parte del círculo de confianza de la víctima. La mayoría de los asesinatos fueron en la provincia de Guayas, en la que hubo 69. Le siguen Pichincha y Manabí con 16 en cada una y Los Ríos con 15. 

Las cifras se han incrementado en relación a años anteriores. Según la Alianza, en el primer semestre de 2021, hubo 68; en el mismo periodo de 2020, 53. El incremento de casos en los últimos dos años ha estado estrechamente vinculado al confinamiento por la pandemia del covid-19 que comenzó en mayo de 2020. 

Por la crisis sanitaria, muchas mujeres tuvieron que convivir con su victimario porque no podían salir a trabajar o hacer sus actividades cotidianas. En general, los casos de todo tipo de violencia contra las mujeres —que incluye abusos físicos, piscológicos, sexuales, entre otros— subió desde el año pasado. 

Solo este año, los femicidios dejaron a 161 menores de edad huérfanos porque el 53% de las víctimas —93— eran madres. De esas, 5 mujeres estaban embarazadas cuando fueron asesinadas. Según expertos, los hijos de las víctimas de femicidio pasan por una doble o triple partida cuando sus madres son asesinadas. Primero por la ausencia de la madre y luego porque el padre no está —cuando es el femicida. 

Además, algunas de las secuelas del delito se presentarán de inmediato y otras los acompañarán por varios años. 

La primera es el estrés postraumático que se manifiesta en pesadillas y flashes del momento de la agresión. También pueden haber consecuencias en la forma en la que se relacionan con otras personas que pueden ser a largo plazo si no tienen el tratamiento psicológico necesario. 

El asesinato de las mujeres también está ligado a otros delitos previos: 

  • 17 mujeres habían sido reportadas como desaparecidas antes de morir. 
  • 11 fueron abusadas sexualmente.

Además, 13 de los femicidas se suicidaron y otros 5 intentaron hacerlo. 

Así escala la violencia contra las mujeres

La violencia contra las mujeres tiene grados. La mayoría de las veces la primera manifestación no es el femicidio, hay otros comportamientos que se pueden identificar antes de que escale hasta las últimas consecuencias. 

Para eso se puede utilizar el Violentómetro, una herramienta para visualizar las diferentes formas de violencia que muchas veces no se toman en cuenta, se confunden o desconocen y que van escalando. 

El Violentómetro se divide en tres niveles, similares a un semáforo que indica la peligrosidad de la situación: 

  • La parte verde va desde bromas pesadas hasta ridiculizar y ofender. 
  • La amarilla va desde humillar en público hasta encerrar y aislar. 
  • Finalmente, la roja va desde sextorsión —amenazar a una persona con revelar información íntima sobre ella a no ser que pague al extorcionista — hasta asesinato. En esta parte también están la violación y el femicidio.

De las 172 mujeres asesinadas en 2021 por motivos de género, 37 de ellas habían reportado antecedentes de violencia y 8 de ellas tenían boleta de auxilio. 

Susana Roa Chejín
(Ecuador, 1997) Periodista lojana y jefa de la redacción de GK. Cubre economía, sexualidad y derechos. Le interesan los temas de empleo, educación financiera y salud sexual y reproductiva.