Las reformas a la Ley de Minería, promovidas por el presidente Daniel Noboa y aprobadas por la Asamblea Nacional en febrero de 2026, incluyeron a las islas Galápagos. 

Se cambió un artículo que solo decía que para “la provincia de Galápagos, única y exclusivamente se autorizarán permisos de libre aprovechamiento para materiales de construcción”. Con la reforma se agregó cuáles son estos materiales de construcción y dónde se puede hacer la extracción. 

Te explicamos qué cambia a nivel concreto y cómo ha sido históricamente la extracción en Galápagos.

➜ Otros Contenidos sobre Galápagos
El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores. Hazte miembro de GK

Qué se mantiene y qué cambia con la reforma

Con la reforma a la disposición general octava, que es la que menciona a Galápagos, se mantiene la obligación de sacar un permiso de libre aprovechamiento. Esta es una autorización que las empresas solicitan al Estado para extraer materiales de construcción destinados solo a obras públicas como carreteras, puentes o infraestructuras.

El permiso dice que la extracción sólo puede hacerse durante el tiempo que dure la obra pública, y especifica la cantidad necesaria para construirla

Antes de la reforma, el artículo solo decía, de manera general, que el permiso era para materiales de construcción. Ahora dice que será exclusivamente para la extracción de áridos y pétreos para construcción. 

Los áridos son materiales naturales como arena, grava y piedra triturada. Los pétreos son de origen rocoso, es decir, que vienen de la piedra, e incluyen, por ejemplo, roca, piedra triturada y grava. Ambos se utilizan para hacer hormigón y cemento, que se usan para hacer carreteras y edificios.

La reforma también dice que:

  • se debe usar el material que ya existe primero —reutilizar y reciclar el material que ya ha sido extraído— y solo extraer más cuando realmente sea necesario.
  • la extracción sólo podrá hacerse fuera del Parque Nacional Galápagos y dentro de áreas específicas llamadas Zonas de Aprovechamiento Sustentable (ZAS).

Las ZAS son áreas de Galápagos donde la ley permite realizar actividades productivas limitadas —como agricultura y la construcción de caminos— siempre que se hagan con controles ambientales estrictos y sin afectar los ecosistemas del archipiélago.

El Parque Nacional Galápagos representa el 97% de la provincia y, según el artículo 407 de la Constitución, en las áreas protegidas están prohibidas las actividades extractivas. Por eso, solo en ese 3% restante se permite la extracción. 

El abogado ambientalista René Bedón explica que la reforma es “mucho más delimitada porque ahora te dicen pequeña minería y áridos destinados a construcción”. Bedón dice que lo que establece la reforma se podía “inferir” de la norma antes.

La reforma —dice un comunicado del Ministerio de Ambiente y Energía— busca ordenar una actividad que ya existía y evitar la extracción ilegal que genera daños ambientales.

Edwin Espín, coordinador de Galapetreos, una compañía que realiza actividades extractivas en Galápagos, explica que la disposición reformada no crearía una nueva actividad minera, sino que aclararía y completaría un vacío legal. Dice que la Ley de Minería ya permitía la extracción por “libre aprovechamiento” para obra pública, pero no dejaba claro el papel del sector privado que abastece materiales para viviendas y otras construcciones locales. 

Así se regulan las actividades en Galápagos

Luego de que se aprobara la reforma a la ley, el Consejo de Gobierno de Galápagos republicó un comunicado del Ministerio de Ambiente y Energía que explica que la reforma no permite minería dentro del Parque Nacional Galápagos.

La provincia de Galápagos tiene un régimen especial. Es decir, no se rige exactamente por las mismas reglas que el resto del país, sino por normas diseñadas para proteger su ecosistema único y regular las actividades humanas en las islas

A nivel nacional, las actividades extractivas se regulan con la Ley de Minería. Pero en Galápagos esas normas se complementan con la Ley Orgánica de Régimen Especial de la Provincia de Galápagos (LOREG) que dice que las actividades productivas deben ajustarse a las reglas de conservación del territorio.

Según la LOREG, el Consejo de Gobierno es la entidad encargada de regular el desarrollo en la provincia, como controlar el uso de recursos para la construcción.

La LOREG permite actividades productivas en zonas específicas y la extracción de áridos o pétreos —con la autorización del Ministerio de Ambiente y Energía. 

Los gobiernos autónomos descentralizados municipales (GAD) de cada cantón —la provincia de Galápagos tiene tres cantones, San Cristóbal, Santa Cruz e Isabela— se encargan de regular cómo y dónde se puede extraer áridos y pétreos, y de supervisar que se cumplan las condiciones establecidas por el Ministerio.

Espín explica que la disposición reformada amplía lo que ya establecía la ley: además del sector público, también se permite que empresas privadas puedan extraer materiales áridos y pétreos siempre que cuenten con los permisos correspondientes y cumplan las reglas ambientales.

Espín explica que en Galápagos —por lo menos legalmente— no hay minería ni de oro, ni de cobre, ni de estaño, ni de plata, ni de minerales preciosos. Dice que la extracción no se hace en minas sino en cerros de granillo, cascajo, piedra y arena.

Según el abogado Bedón, esta actividad extractiva es menos agresiva que la minería metálica (oro, cobre, plata, entre otros). Pero por la fragilidad del ecosistema de Galápagos nada puede considerarse de “impacto ambiental menor”.

Más de cincuenta años de extracción

En el proyecto de ley enviado por el presidente Daniel Noboa el 28 de enero de 2026 a la Asamblea no se mencionaba a la provincia de Galápagos. Pero en el segundo debate, Jesús David Arias Montalvo, asambleísta por la provincia de Galápagos, incluyó a esta provincia. Arias fue electo por la alianza Revolución CiudadanaRETO pero fue expulsado de la bancada  tras votar a favor de la Ley de Inteligencia, impulsada por el oficialismo. 

Arias, impulsor de la reforma a la Ley de Minería, defendió la propuesta diciendo  que “busca atender la escasez de materiales para la población local y reducir la huella logística que implica el transporte de insumos desde el continente ecuatoriano”.

Las actividades extractivas en Galápagos empezaron en la década de los 70, aumentaron en 1974, cuando empezó la construcción de la vía entre Puerto Ayora y el canal de Itabaca, dice Espin. Explica que antes las construcciones eran más precarias y usaban arena de playa —algo que después se prohibió porque dañaba las playas y no era adecuado para la construcción.

Espín explica que los materiales se extraen dentro de cada isla y para usarlos dentro de esa misma isla. Es decir, no se traen del continente ni se exportan fuera de Galápagos —y tampoco se transportan entre islas.  Según Espín traerlos desde afuera sería muy costoso y además riesgoso porque podrían entrar plagas, microorganismos o especies invasoras.

Veronica Teran
Verónica Terán
Reportera de GK. Abogada por la PUCE.
Y tú ¿qué opinas sobre este contenido?
Los comentarios están habilitados para los miembros de GK.
Únete a la GK Membresía y recibe beneficios como comentar en los contenidos y navegar sin anuncios.
Si ya eres miembro inicia sesión haciendo click aquí.
VER MÁS CONTENIDO SIMILAR