¡Hola, terrícolaLa quinta economía del mundo, el estado de California, ha resuelto privilegiar la producción y uso de autos eléctricos. Una resolución de la Junta de Recursos Aéreos del estado, que regula los niveles de contaminación en el aire, ha ordenado una paulatina transición que desembocará en que, para 2035, California dejará de vender carros a gasolina.

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El gobernador estatal, Gavin Newsom, dijo que la nueva regla (conocida como CARB, por sus siglas en inglés) hará que los niños californianos vean a los actuales tubos de escape  como “si fuesen un teléfono de disco, o cambiar de canal en una televisión”. 

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Según la normativa, que fue aprobada el 25 de agosto de 2022, el cambio es inmediato para un 30% de los vehículos vendidos en el estado. Para 2030, la cifra sube al 70%. Cinco años después, la totalidad de los carros que se vendan en  California, deberán producir 0 emisiones.

Es un cambio importante porque California no solo es el estado que más produce y vende carros en los Estados Unidos. Además, es el que sienta las reglas que muchos otros estados siguen

Como explica Umair Irfan, reportero de ciencia y medioambiente de Vox.com, en el estado hay unos 30 millones de automóviles y camiones registrados. En 2021, sumó a su parque automotriz 1,8 millones de vehículos. De ellos, cerca de 8% eran eléctricos. Irfan explica que CARB le permite a California establecer normas más estrictas sobre la calidad del aire para todos los vehículos. Otros 17 estados las han adoptado también. 

Lo más importante, explica Irfan, es que al ser California el mayor consumidor automotriz y ya que a los fabricantes de carros no les gusta fabricar autos diferentes para cada estado, California está estableciendo de facto un nuevo estándar para todo el “país y otras partes del mundo”. 

La implementación de CARB me ha hecho reflexionar sobre varios puntos sobre la vital lucha contra el cambio climático. 

La primera, lo importantes que son la voluntad y las políticas públicas en este desafío. Otro punto en que he estado pensando, es que la lucha al cambio climático tiene varias capas de complejidad, donde siguen confluyendo otros retos  de la humanidad, como salir de la pobreza energética. El rol que juega el transporte en esos esfuerzos es trascendental

Finalmente, me ha parecido un recordatorio de cuáles son las vías y los valores que deben inspirar nuestra lucha contra el cambio climático. Es una pelea de la que, estoy seguro, saldremos con el puño en alto, en señal de victoria. 

Políticas públicas basadas en ciencia, clave

Si fuera por los productores de gasolina, seguiríamos poniéndole gasolina con plomo a los autos y envenenándonos

Pero gracias al geoquímico Clair Patterson, que dedicó buena parte de su carrera a demostrar los efectos nocivos del plomo en los seres humanos, sino que se enfrentó a la poderosa industria, la gasolina que usamos ya no tiene el letal metal. Cuando la  Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) vio los hallazgos de Patterson, empezó a restringir —y prohibir— el uso de plomo en las gasolinas

Pensé mucho en Patterson y en el esfuerzo de la EPA cuando leí la noticia sobre la implementación de CARB. 

En 1965, Patterson publicó su primer estudio donde demostraba los efectos nocivos para los humanos del plomo, que era un ingrediente común en la gasolina, pues mejoraba el rendimiento de los motores.  Pero se enfrentó con brutal resistencia de las compañías que dominaban el mercado. 

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Hay un episodio hermoso sobre Patterson en Cosmos: una odisea del espacio-tiempo, la gran serie documental creada por Carl Sagan y hoy conducida por Neil deGrass Tyson. Por algún motivo, parece imposible de conseguir en el Ecuador, pero si logras verlo en otro país, por favor, míralo por mí. 

Ahí vemos cómo Patterson fue perseguido e injuriado. Pero durante 20 años, él  no desistió en su esfuerzo porque el plomo sea eliminado del combustible. La EPA acogió los estudios de Patterson y empezó a limitar severamente el uso de plomo. A mediados de los 70, tuvo una victoria definitiva y una corte ordenó (ah, cortes independientes, qué necesarias son) que se eliminara el uso de plomo en las gasolinas. 

El nivel de plomo en el aire y en la sangre de los seres humanos decreció dramáticamente. Las enfermedades asociadas, también. Si no hubiera sido por Patterson y por la EPA, esto jamás habría cambiado. 

Pero si la EPA no hubiera triunfado, o si hubiera visto para otro lado, esto no hubiera cambiado. Ahora, CARB es otra muestra de voluntad política. El que el gobierno del Estado esté detrás de su implementación, sin duda facilita la transición. Sin políticos sensatos, que adopten decisiones basadas en la ciencia, los cambios no son posibles. Es una lección que recordar en cada ciclo electoral.

En Estados Unidos, el transporte es el principal contribuyente a las emisiones que causan el cambio climático. Por eso esta medida es importante. 

Por supuesto, hay desafíos. Kate Whitefoot, una profesora de ingeniería y políticas públicas en la Universidad Carnegie Mellon le dijo a Umair Irfan en Vox.com, que si bien la nueva regulación de California serviría para acelerar la transición al uso de autos eléctricos, el reto será que los productores cumplan con el cambio en el calendario previsto. “La fecha límite de 2035 está lejos desde una perspectiva ambiental, pero muy cerca en lo que respecta a los plazos de desarrollo de vehículos”, escribió Irfan. El otro desafío, es que los compradores quieran cambiar de auto. 

La complejidad del combate al cambio climático debe ser tomada en cuenta

Comprender esa última verdad es esencial. La gente tiene ciertos hábitos no porque es malvada, sino porque le facilitan la vida, o porque están profundamente arraigados en sus culturas o sociedades.

O, aún más revelador: mucha gente está quemando más combustibles fósiles porque está saliendo de la pobreza. “En estos días, casi todo el crecimiento en emisiones de carbono relacionadas al transporte viene de países en vías de desarrollo, pues su población crece, prospera y compra más carros”, dice Bill Gates en su gran libro Cómo prevenir un desastre climático

Y como dice Gates: debemos alegrarnos de que cada vez más gente y bienes sean transportados. “La habilidad de viajar de áreas rurales a las ciudades es una forma de libertad personal, además de un asunto de supervivencia para los agricultores en los países pobres que necesitan llevar sus productos a los mercados”, escribe el fundador de Microsoft convertido en filántropo. 

Es algo similar a lo que sucede a la generación de electricidad. Cuando hay una refrigeradora prendida, las vacunas que guarda no se dañan. Si esa energía viene de una planta impulsada por carbón, ¿qué debe decidir un gobierno? Y si queremos más paneles solares, ¿de dónde van a salir los minerales para construir esos paneles?

El cambio climático no se puede resolver diciendo que es hora de volver al velero y a la bicicleta, y eliminando el uso de fertilizantes (de eso hablaremos pronto porque los fertilizantes no son malos, sino indispensables). Como dato a tomar en cuenta: en el pico de la pandemia del covid-19, cuando casi ningún carro y avión se movía en buena parte del mundo, hubo una reducción de emisiones totales de apenas el 5%.

Cualquier solución que pretenda volver a la agricultura de subsistencia, renunciar a los métodos de transporte que hemos desarrollado, y al intercambio actual, nos pondrá de vuelta en el camino a las hambrunas, la pobreza y, por ende, acortará nuestra vida

Si esa combinación ganadora de ciencia y políticas públicas  logró eliminar el problema del plomo en la gasolina sin deshacerse de los autos, si pudo resolver el problema de la capa de ozono sin que los fijadores de pelo sean extinguidos, podemos llegar a cero emisiones sin sacrificar nuestro estándar de vida. CARB es una gran apuesta para lograrlo. El ambicioso plan ambiental aprobado por el gobierno de Estados Unidos, que busca reducir todas sus emisiones a la mitad, también.

Se puede. No dejes que nadie te diga que no se puede o que para hacerlo hay que desbaratar el progreso humano. Todo es cuestión de que, como dijo el poeta que hace 20 años pedía más gasolina y ahora se jubila: “que se preparen que lo que viene es pa’ que le den”. Lo que se viene, en California, es CARB. En el resto del mundo, estoy seguro, más y mejores acciones para empezar a resolver el cambio climático y seguir en la senda de la prosperidad, la salud y la vida.

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José María León Cabrera
(Ecuador, 1982) Editor fundador de GK. Su trabajo aparece en el New York Times, Etiqueta Negra, Etiqueta Verde, SoHo Colombia y Ecuador, entre otros. Es productor ejecutivo y director de contenidos de La Foca.