Las agresiones físicas a las manifestantes de la marcha del 8 de marzo en Quito y Guayaquil por parte de la Policía Nacional ha provocado la indignación de cientos de mujeres a nivel nacional incluida Bernarda Ordoñez, Secretaria de Derechos Humanos

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La Secretaria escribió hoy, 9 de marzo de 2022, en su cuenta de Twitter que rechaza “los hechos suscitados ayer en el marco del Día Internacional de la Mujer” donde la Policía Nacional lanzó a los ojos de las mujeres gas lacrimógeno y les pegaron con toletes para no permitir que la marcha llegue al Palacio de Carondelet, sede presidencial ecuatoriana. 

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Ordoñez dijo en su comunicado  que toda su vida ha luchado por “erradicar todo tipo de violencia hacia las niñas y mujeres” . Exigió a la Policía Nacional conocer los motivos por los que reprimieron a las manifestantes. Además, exigió que se realicen las investigaciones necesarias sobre lo que sucedió y que se sancione a los “posibles responsables”. Ordóñez finalizó diciendo que su mensaje lo hace como defensora de los derechos humanos y como ciudadana. 

Una hora después del mensaje de Ordoñez, la Policía Nacional publicó un comunicado en redes sobre lo sucedido ayer. Dijo que las manifestaciones del 8M se realizaron en forma pacífica, pero que  en un momento de la noche “un grupo de personas que participaban en las movilizaciones intentaron ingresar a zonas cuyo acceso era restringido”.  El comunicado sostiene que frente a estos acontecimientos “la Policía Nacional tuvo que actuar con la finalidad de precautelar el orden público”.

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El comunicado de la Policía Nacional es escueto pero afirma que “ratifica su compromiso irrestricto de proteger y garantizar los derechos humanos”. El comunicado de la institución no da detalles específicos de qué pasó en cada ciudad para que la Policía lanzara gas, golpeara y pusiera caballos frente a las manifestantes.

¿Qué pasó durante la manifestación del 8M?

En las multitudinarias marchas pacíficas de las dos ciudades más importantes del Ecuador, Quito y Guayaquil, la Policía Nacional reprimió a las manifestantes con toletes, golpes y gas lacrimógeno. En la marcha había niñas y personas de la tercera edad.

En Quito, la marcha comenzó a las cinco de la tarde en el parque de El Arbolito. Avanzó por las estrechas y pintorescas calles del hermoso Centro Histórico local, e intentó llegar a la Plaza de la Independencia, en una de cuyos flancos está el Palacio de  Carondelet y el despacho del presidente Guillermo Lasso

La plaza estaba cercada y un grupo de manifestantes derribó una de las vallas que la circundaban, lo que habría causado la desproporcionada reacción policial. 

A las seis de la tarde, organizaciones, medios de comunicación y cientos de mujeres denunciaron en redes sociales que en la calle Venezuela varios piquetes antimotines y miembros de la Policía Nacional impedían el paso a las manifestantes. Es una constante que, cuando hay marchas cerca del palacio presidencial, la plaza esté cercada, pero que una marcha pacífica sea reprimida, no había sucedido hacía mucho. 

La periodista Viviana Erazo, del medio digital Wambra, fue una de las mujeres que denunció que miembros de la Policía estaban agrediendo a personas que exigían pasar hacia la Plaza Grande. En las imágenes que compartió Wambra, se ve el momento que decenas de policías lanzan gas lacrimógeno.

En la transmisión en vivo de medio digital se ve cómo la Policía arremetió con caballos antidisturbios para desviar la protesta. “La marcha era pacífica pero está llena de represión”, opinó Erazo en su transmisión. Pocos minutos después, fue golpeada por agentes policiales. 

A la media noche Erazo publicó en su cuenta de Twitter que “apenas me recupero de la agresión del policía que fue muy fuerte”.

Erazo le dijo a GK que ella iba adelante en la marcha para informar cómo avanzaba y producir material audiovisual para las redes sociales de su medio. “La marcha era pacífica” y entre los manifestantes había “niños, niñas y muchas abuelitas y mujeres de diferentes nacionalidades” dijo Erazo. “Durante todo el tiempo que duró la marcha yo estuve haciendo mi trabajo como periodista”, dijo Erazo. Según ella, la marcha tuvo “un punto de quiebre” cuando “las chicas quisieron ingresar a la Plaza Grande y comenzaron a aparecer los policías”. En un inicio, según sus cuentas, eran una decena de agentes quienes tenían una actitud agresiva.

Pero luego bajó la Policía montada y lanzó agua. Varias manifestantes aseguraban que era agua con gas lacrimógeno.  “Les lanzaron  en los ojos para que se vayan y a los ojos de las mascotas que muchas jóvenes llevaron a la marcha”, dijo Erazo. Ella documentaba todo lo que sucedía con el objetivo de mostrar que las manifestantes no estaban armadas y había uso excesivo de la fuerza policial, “De repente un policía me pegó con un tolete y  me lanzó mucho gas pimienta en los ojos y en la cara y comencé a gritar y no pararon aunque tenía puesta mi credencial de prensa”, dijo Erazo. El golpe del tolete, relató Erazo, fue fuerte pero su mochila lo amortiguó. “Todo lo que estaba al interior se rompió”, dijo Erazo. 

En Guayaquil también se lanzaron gases

En la ciudad costera, hubo un evento de represión, aunque la marcha se caracterizó por ser pacífica. Un video muestra cómo un grupo de niños avanzaba tocando los tambores y no había desmanes.

La marcha comenzó en la Plaza del Centenario y su destino era  la Plaza Colón, donde está la gobernación de la provincia. Atravesó toda la avenida 9 de Octubre y, al intentar virar a la calle Loja, la Policía estaba ahí para impedir que las mujeres llegaran al punto que habían fijado como de llegada. 

“Al llegar a la Gobernación nos encontramos con una cerca y con más policías que impidieron el paso aunque estaba planificada una parada en las afueras de ese espacio, al igual que en 2021, cuando se colocaron pañuelos verdes y morados a las estatuas de la Fragua de Vulcano”, dijo la periodista Thalíe Ponce. La periodista Dayanna Monroy dijo en Twitter que siempre va a “las marchas del 8M con mi madre, hermanas y tías. Hay muchos niños y adultos mayores. También están los padres e hijos de mujeres asesinadas que llegan a recordarlas y a exigir justicia. No puedo creer lo que la policía hizo ayer en Quito y en Guayaquil”.

Según Ponce, varias mujeres exigieron a la Policía que las deje pasar, pero sus demandas fueron respondidas con amenazas de repelerlas con gas lacrimógeno. Poco después, cumplieron con la amenaza.

En Guayaquil, la marcha sí pudo avanzar hasta el punto que se había propuesto. La Policía cedió, a diferencia de Quito donde la manifestación fue desviada hasta la Plaza de Santo Domingo, a varias cuadras de distancia del centro del poder ejecutivo ecuatoriano.

Liz Briceño Pazmiño
(Ecuador, 1989). Periodista. Ha cubierto temas de economía y consumo en la Unión Europea. Cubre temas de menores migrantes no acompañados y de desplazados en Ecuador.