Osvaldo Hurtado es abogado, profesor universitario y ex presidente del Ecuador. Gobernó entre 1981 y 1984. Asumió el poder luego de la muerte del presidente Jaime Roldós, con quien había llegado a la vicepresidencia en 1979. Antes de llegar a Carondelet, Hurtado participó en el proceso que permitió el regreso de Ecuador a la democracia y que devino en las elecciones de 1978

“Fue una de las mentes brillantes que articularon ese proceso”, escribió el abogado Miguel Molina Díaz en una columna publicada en Primicias.

Te contamos quién es Osvaldo Hurtado. 

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Llamó “critptodictador” al presidente Daniel Noboa

El 27 de julio de 2026, en una entrevista con Teleamazonas, el ex presidente fue consultado sobre la situación política del país y criticó al gobierno de Daniel Noboa. “Estoy muy preocupado sobre el futuro democrático del Ecuador”, comenzó.

Hurtado dijo que Noboa había sido elegido para hacer “todo lo contrario” de lo que hizo Rafael Correa, pero que, según él, estaría reproduciendo las mismas prácticas: “abusos de poder”, “violación de la Constitución”, “concentración del poder en el presidente de la República” y la “eliminación de todos los órganos del Estado que están ya bajo su mando”.

Luego planteó una pregunta: “¿Y cómo se llama a un presidente que no respeta la división del poder, la independencia de la justicia, las elecciones libres y las libertades públicas?”. Su respuesta fue contundente: “Se le llama dictador”.

Sin embargo, en la entrevista, Hurtado dijo que llamaría a Noboa un “criptodictador”, un término que definió como un dictador encubierto o un “autócrata en camino a convertirse en dictador”. Lo calificó, además, como el “segundo Correa”.

Sus declaraciones provocaron una rápida respuesta del oficialismo, especialmente de asambleístas de Acción Democrática Nacional (ADN). Andrés Guschmer dijo que, tras escuchar al expresidente, quedó “sorprendido” de que hubiera “lanzado, sin prueba alguna, acusaciones y descalificaciones tan graves” contra Noboa.

Adrián Castro fue más allá y escribió que Hurtado “nunca fue elegido por el pueblo y que llegó a ser presidente por un lamentable accidente aéreo”, en referencia a la muerte de Jaime Roldós. La afirmación de Castro fue cuestionada, por ejemplo, por el politólogo Arturo Moscoso, quien le dijo que Hurtado sí fue elegido por los ecuatorianos como vicepresidente y que asumió la Presidencia como manda la Constitución y no por un “accidente”. 

Finalmente, el presidente Noboa respondió a las declaraciones de Hurtado en una entrevista con Radio Quito. Negó que su gobierno atente contra la democracia y, sin mencionarlo directamente, dijo: “Y en tres meses saldrán con un nuevo cuento: sacan de nuevo al cadáver que está sumergido en formol y lo ponen en el noticiero a decir ‘insúltale al presidente’”.

Sus inicios en la política ecuatoriana

“Osvaldo Hurtado es demócrata cristiano”, dice César Luis Barthelotti, analista político.

La Democracia Cristiana surgió en Ecuador en 1964, a partir de la participación de los católicos en la política. Entre sus fundadores estuvieron Julio César Trujilloabogado e intelectual quien presidió el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social transitorio en 2018—, Carlos Solines, Osvaldo Hurtado, entre otros.

“Lo que hacen es tratar de meter los valores de la religión en el ejercicio de la política: la solidaridad, la no discriminación y el desarrollo compartido”, dice Barthelotti. Eso hizo que la organización fuera vista por la gente como una opción de izquierda o de centroizquierda.

Barthelotti dice que, en la década de los 60, el velasquismo —movimiento político que se formó alrededor de José María Velasco Ibarra, uno de los personajes más influyentes de la historia política del Ecuador y cinco veces presidente— era la principal fuerza política del Ecuador. También había conservadores, liberales y socialcristianos, a quienes describe como “bien de derecha”.

En ese contexto, la Democracia Cristiana era un proyecto político impulsado por académicos y estudiantes, que se presentaron como una alternativa a la política de entonces. “Pero más como un movimiento social, de intelectuales”, señala el analista.

“Hurtado es el compilador intelectual de una serie de pensadores de este país”, dice Barthelotti. Mientras se hacía un nombre en la política como el político intelectual, en Ecuador se consolidaba una dictadura. 

En 1960, Velasco Ibarra había sido elegido presidente por cuarta vez. Tres años después, en 1963, las Fuerzas Armadas lo derrocaron y formaron una Junta Militar. El país quedó bajo un gobierno militar hasta 1966, cuando se convocó a una Asamblea Constituyente para reorganizar el país y preparar el regreso a un gobierno civil.

En 1968, Velasco volvió a ganar las elecciones presidenciales y dos años más tarde, en 1970, disolvió el Congreso y se declaró dictador. En 1972 los militares tomaron el poder mediante un golpe de Estado y nombraron como presidente al general Guiller Rodríguez Lara. 

En 1976, Rodríguez Lara fue reemplazado por un Consejo Supremo de Gobierno, integrado por comandantes de las Fuerzas Armadas. Entre 1976 y 1978, la dictadura militar empezó un proceso para devolver el poder a los civiles. Se crearon comisiones para redactar una nueva constitución y nuevas leyes electorales. Hurtado integró una de esas comisiones. 

“Hurtado colaboró en la transición democrática. Él estaba preparado para eso”, dice Barthelotti.

El analista dice que no colaboró como miembro de la dictadura, sino que redactó las reglas electorales sobre cómo pasar a la democracia del voto. Mientras eso ocurría, Hurtado fue cercano a Assad Bucaram. Entonces, Bucaram era el precandidato presidencial de la Concentración de Fuerzas Populares (CFP) para las elecciones que marcarían el retorno a la democracia en 1978. Era considerado uno de los favoritos para ganar. 

Pero la dictadura militar cambió las reglas electorales y puso un requisito: que el candidato presidencial fuera hijo de padres ecuatorianos de nacimiento. Los padres de Bucaram eran inmigrantes libaneses. 

Osvaldo Hurtado se opuso a ese requisito. Pero finalmente quedó establecido. 

Para entonces, Democracia Cristiana se había constituido como el Partido Demócrata Cristiano. Y para el retorno a la democracia, se había unido al Conservadurismo Progresista, una corriente que provenía del Partido Conservador Ecuatoriano. De esa alianza nació Democracia Popular – Unión Demócrata Cristina. 

Pero la dictadura militar impidió su inscripción. 

Assad Bucaram, que no pudo ser candidato, fue reemplazado por Jaime Roldós Aguilera, su sobrino político, para CFP. Y, en agradecimiento a Hurtado por oponerse al requisito que lo inhabilitaba, Bucaram le propuso ser candidato a la vicepresidencia. 

Hurtado aceptó hacerlo en alianza con Democracia Popular, dice Barthelotti, y el 29 de abril de 1979 el binomio ganó la segunda vuelta, tras vencer a Sixto Durán Ballén.  

Así terminó la dictadura militar.

Su gobierno y su salida 

El mandato de Jaime Roldós Aguilera, que empezó en 1979, terminó el 24 de mayo de 1981 con un accidente aéreo. 

Ese día, Roldós había participado en una ceremonia militar en el Estadio Olímpico Atahualpa, en Quito, por la conmemoración de la Batalla de Pichincha. Luego se subió al avión presidencial para viajar a Macará, en la provincia de Loja, donde tenía previsto asistir a otro acto oficial. 

El avión se estrelló contra el cerro Huairapungo, cerca de Celica, en Loja. Murieron las diez personas que iban a bordo, entre ellas, Roldós y su esposa, Martha Bucaram de Roldós.

El vicepresidente Osvaldo Hurtado asumió el poder en 1981. Los opositores lo ubicaron como comunista o de izquierda. Uno de ellos fue Assad Bucaram, quien años antes había sido uno de sus aliados políticos, explica el analista Barthelotti. En una entrevista en Ecuavisa, Hurtado dijo entonces: “Si se define izquierda, entonces, como progreso social, como compromiso con los intereses populares, la Democracia Cristiana es una ideología de izquierda”.

En el funeral de Roldós, Hurtado dijo: “Señor presidente y querido amigo, invoco la ayuda de Dios y del pueblo ecuatoriano para continuar la transformación social y económica iniciada por usted. Adiós, señor presidente”. 

Luego, como parte de su gobierno hizo el Plan Nacional de Desarrollo —el documento en el que el Presidente explica qué quiere lograr en su período y cómo lo hará, que fue criticado por los congresistas de entonces. Además, anunció medidas de austeridad ante una crisis económica que se acercaba. “Hay problemas, y precisamente una de esas decisiones se orienta a buscar fórmulas eficaces que permitan efectivamente resolver un problema de déficit”, dijo entonces. 

En su gobierno, hubo protestas sociales y, en 1982, hubo una huelga convocada por los sindicatos, en rechazo a las medidas de ajuste económico. En 1983 el sector empresarial también hizo una paralización nacional, mientras continuaban las movilizaciones sindicales y estudiantiles en medio de la crisis económica, según una publicación de El Telégrafo.

Hurtado también impulsó la sucretización de la deuda externa. Según el Banco Central, esta fue una medida económica con la que el Estado ecuatoriano asumió las deudas en dólares que empresas privadas tenían con bancos extranjeros y las convirtió en deudas en sucres, la moneda nacional de esa época. En lugar de que las empresas siguieran pagando directamente a sus acreedores en el exterior, pasaron a deberle al Estado en moneda local.

A comienzos de los 80, Ecuador enfrentó una fuerte crisis económica: subieron las tasas de interés internacionales, cayó el precio del petróleo y el sucre se devaluó. Muchas empresas ya no podían pagar sus préstamos en dólares y corrían el riesgo de quebrar.

Un reportaje de Ecuavisa señala que Hurtado terminó su mandato con un 42% de aprobación de su gobierno. Cuando salió, entregó la presidencia a León Febres-Cordero, un político de derecha y cuyo gobierno fue descrito posteriormente como autoritario, en 1984. “Eran rivales encarnizados”, dice Barthelotti. 

Hurtado pasó a ser el líder de la oposición intelectual, dice el analista. Hurtado volvió a la política como presidente de la Asamblea Constituyente de 1997, impulsada por el entonces presidente Fabián Alarcón, tras la caída de Abdalá Bucaram. “Recuerdo que fue el asambleísta más votado por Pichincha”, dice. 

Pero ese cargo no duró mucho. Tras pelearse con Alarcón, Hurtado renunció y se quedó como asambleísta constituyente. Después, intentó ser presidente de Ecuador en 2002, pero quedó en penúltimo lugar —ese año ganó Lucio Gutiérrez.

En 2007 se opuso al presidente Rafael Correa cuando convocó a otra Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución. “Hurtado fue uno de los pocos que advirtió sobre las consecuencias negativas que la visión de Correa para la nueva Constitución tendría en la separación de poderes en Ecuador”, dice su biografía publicada por la Universidad de Notre Dame en 2011.

Desde entonces, según Barthelotti, Osvaldo Hurtado hace análisis y comentarios a través de la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes), una institución privada fundada por Hurtado en 1984, por iniciativa de un grupo de académicos y profesionales con experiencia en los sectores público y privado. 

También es parte del grupo IDEA, un foro internacional que reúne a decenas de ex jefes de Estado. Entre sus miembros están José María Aznar, de España; Andrés Pastrana, de Colombia; y en Ecuador Jamil Mahuad y Guillermo Lasso. Según su página web, observa y analiza los procesos y experiencias democráticos iberoamericanos; reflexiona sobre los medios que permitan la instalación de la democracia allí donde no existe o su reconstitución donde se ha deteriorado. 

Información pública

En 2026, Osvaldo Hurtado tiene 87 años. Nació en el cantón Chambo, en la provincia de Chimborazo.

Según su biografía oficial, obtuvo la licenciatura en Ciencias Políticas y Sociales en 1963 y el doctorado en Derecho en 1966, ambos en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE). Esos títulos no constan en el registro digital de la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt).

También fue profesor de Sociología Política en la PUCE y en la Universidad de Nuevo México, en Estados Unidos.

Antes y después de su paso por la Presidencia, Hurtado publicó numerosos libros y artículos sobre política, sociología y economía del Ecuador. Entre sus obras más conocidas están:

  • El poder político en el Ecuador (1977). Es probablemente su obra más conocida. Estudia cómo se ha ejercido el poder político en el país desde la Independencia y el papel de las élites, los partidos y los caudillos.
  • Dictaduras del siglo XXI (2017). Analiza el surgimiento de los nuevos autoritarismos en América Latina, especialmente en Venezuela, Nicaragua y Ecuador.
  • Ecuador entre dos siglos (2017). Un balance político, económico, social y de las ideas que han acompañado al país desde el final del siglo pasado. 

No tiene procesos penales en su contra, según la Función Judicial. Tampoco tiene información sobre sus pagos por impuesto a la renta o salida de divisas, según el Servicio de Rentas Internas. 

Emerson Rubio Gk
Emerson Rubio
Reportero y editor en GK. Periodista especializado en crónicas. Máster en Edición, Producción y Nuevas Tecnologías. Ha publicado en medios nacionales e internacionales como Crónica, El Mundo. Cubre temas políticos, LGBTIQ.
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