Fue el primer general guayaquileño de la Policía Nacional en comandar esa ciudad costera, uno de los voceros más visibles de la institución, el primer general en interponer una denuncia penal contra la Comandante General de la Policía, y también uno de los policías más cuestionado, sobre todo, por las familias que buscan a sus desaparecidos en el país. 

Víctor Araus es también el general que busca recuperar su poder en la Policía Nacional luego de que no lo ascendieran a general inspector y lo cesaran de sus funciones en agosto de 2021. Su intento de recuperar su cargo como director financiero tuvo éxito gracias a una decisión judicial que le permitió volver a la Comandancia. Sin embargo, en medio de la pugna con la Comandante Tannya Varela, Estados Unidos decidió revocarle la visa. 

El 26  de abril de 2022, a través de un decreto ejecutivo, el presidente Guillermo Lasso lo cesó del servicio activo por no cumplir los requisitos para su ascenso. 

Este es un breve perfil sobre el general que está en la mira de la Comandancia y, posiblemente, del gobierno de Estados Unidos.

¿Quién es Victor Araus?

El general Víctor Manuel Araus Macías nació el 5 de junio de 1966 en Guayaquil y tiene uno de los currículos más nutridos de la Policía Nacional: lideró la Dirección de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestro (Dinased) de la Policía Nacional. Esta unidad especializada se encarga de la investigación policial de las muertes violentas, desapariciones, secuestros y hechos de violencia, y es también una de las  más cuestionadas de la institución. Diversos sectores sociales como la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas, Luna Roja y la Fundación David Romo han denunciado negligencias sistemáticas durante las investigaciones realizadas por la Dinased.

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Araus, además, fue el máximo titular de la Comandancia del Distrito Metropolitano de Quito desde marzo de 2019 a enero de 2020 y pasó a ser el primer general guayaquileño en comandar la Zona 8, una de las más peligrosas de la región Costa, que abarca a tres cantones: Guayaquil, la ciudad que batalla contra la violencia; Durán, donde el crimen organizado y el sicariato ha hecho metástasis, y Samborondón. Fue designado en enero de 2020 para reemplazar al general Ramiro Ortega, quien en aquellos días asumió la dirección nacional de Asuntos Internos de la Policía Nacional. Pero estuvo apenas ocho meses, hasta septiembre de ese año, desempeñando su función y después su silla fue ocupada por el general César Zapata. 

El penúltimo cargo que ocupó en la Policía, antes de ser cesado, fue la dirección de Logística de la institución, luego pasó al último rol, como director financiero. Ahora, aunque la decisión de la jueza Verónica Medina de restituirlo en sus funciones, no está en firme —está pendiente de resolverse un recurso de impugnación interpuesto por la Presidencia de la República—  Araus está de vuelta en la Comandancia de Policía, como director financiero, un cargo más administrativo en contraste con los roles operativos que cultivó en la Policía. 

Algunos señalamientos en su contra

Uno de los cuestionamientos más serios a la Dinased fue en 2018, cuando Araus estaba al frente del organismo. En el caso conocido como de alias El Abuelo —en el que fueron sentenciadas siete personas: seis por delito de trata de personas con fines de explotación sexual; una de ellas, alias Careniña, también fue condenado por el delito de violación con resultado de muerte y dos adolescentes por fraude procesal—  los agentes de la Dinased, Henry Montenegro Santacruz y Patricio Cuzin Cano, certificaron como  “muerte natural”  la de la adolescente Carolina Andrango. Sin embargo, aquel documento fue descartado, luego de que un perito médico legal determinara que había sido asesinada y asfixiada mecánicamente después de realizarse una exhumación al cuerpo. 

El 6 de diciembre de 2018, la madre de Carolina Andrango denunció a los dos agentes ante la Policía por aquella certificación errónea. Durante ese mismo mes, la Unidad Zonal de Asuntos Internos del Distrito Metropolitano de Quito emitió su resolución y dijo que el inicio de un sumario administrativo no procedía, además, sugirió el archivo de la causa, aunque durante casi nueve meses se mantuvo en el limbo. En agosto de 2019, esa misma Unidad decidió sancionarlos por haber incurrido en una “falta administrativa disciplinaria grave por emitir información infundada”. Pero aquella sanción fue conservadora, los multaron con el 8% de su remuneración. 

La madre de Carolina fue quien impulsó la investigación del caso de su hija, pero también fue  amenazada e incluso los periodistas que publicaron su caso por primera vez fueron hostigados por dos hombres que se movilizaban en vehículos blindados, que aguardaban fuera de su casa. Ella aún no estaba en el sistema de testigos protegidos de la Fiscalía. Fue ingresada luego de que el caso estallara mediáticamente, por orden de la exministra de gobierno, María Paula Romo. 

El general Araus no respondió por ese caso y, en aquellos días, dijo solamente que ya no podía hablar del caso, pues ya no comandaba la Dinased. 

Araus también estuvo al frente de la Dinased cuando esta unidad llevaba las investigaciones por la desaparición de David Romo ocurrida en mayo de 2013. Fue él  quien anunció en medios de comunicación, a lo largo de 2018, que Romo había sido asesinado, desmembrado e, incluso, incinerado, en una clínica de rehabilitación. Aquella teoría fue descartada y devino en la nulidad del proceso judicial. 

El 29 de marzo de 2019, el abogado Diego Chimbo, quien ahora representa legalmente a Araus, presentó una denuncia penal por asociación ilícita contra siete agentes de la Dinased —en ese entonces liderada por Araus—. Los servidores policiales indagaron en el presunto asesinato del joven en una clínica de rehabilitación y la Fiscalía acusó como autores a cinco personas, incluyendo al dueño de la clínica y su esposa. Ellos fueron ratificados como inocentes en agosto de 2018. Por eso, según Chimbo, quien en aquel año fungió como abogado de la pareja dueña del centro, dijo que los agentes habían fabricado el caso. 

Dos años antes, en 2017, Araus había sido reconocido por su gestión en la Dinased. Decía que la unidad especializada había alcanzado una efectividad del 62%. Aquello significaba un incremento del 50%, tomando en cuenta que, desde la creación de la Dinased, en agosto de 2013, solo llegaba a 10%. Y prometió que ese porcentaje subiría al 70%. Para Alexandra Córdova, no cumplió. 

Después de casi nueve años de búsqueda, Alexandra Córdova creó la Fundación David Romo, una organización que apoya a familiares de personas desaparecidas, los asesora, los empodera, les aconseja reclamar abiertamente las negligencias del sistema policial y judicial. Y lo sigue haciendo: “La única vez que vi a Araus me dijo que, la próxima vez, solo me vería a los ojos para decirme qué había pasado con mi hijo. Señor Araus, han pasado ocho años y siete meses, dígame, ¿dónde está David?”, cuestiona. 

A pesar de esos cuestionamientos, Araus fue condecorado por la alcaldesa Cynthia Viteri en la sesión solemne por los 486 años de la fundación de Guayaquil el 25 de julio pasado.

Dos meses después, el 7 de septiembre, Viteri anunció que Araus sería, ya como general en servicio pasivo, el nuevo Coordinador de Seguridad Municipal. Entre sus funciones principales estaba el diseño de operativos en puntos álgidos de la ciudad, sobre todo, en corredores comerciales, y el fortalecimiento de la seguridad ciudadana: control del espacio público, el comercio no regularizado y la actuación de los agentes metropolitanos de control.  

No duró ni 15 días en el cargo. El 20 de septiembre, un mes después de haber sido cesado, Araus anunció su renuncia a la Coordinación de Seguridad del Municipio de Guayaquil por  motivos personales. En aquellos días seguía batallando para saber qué había ocurrido con su evaluación y su reclamo frontal hacia Varela. 

La pugna entre Araus  y la Comandante de Policía Tannya Varela

Aunque en 2020, el futuro de Araus parecía aún más prometedor, pues esperaba ascender a general inspector, uno de los máximos cargos policiales en Ecuador. Sin embargo, el 3 de agosto de 2021, el presidente Guillermo Lasso se lo negó vía decreto, tras la calificación hecha por Tannya VarelA en la que se estableció que Araus cumplió con la puntuación requerida. Para un general, obtener 10,76 sobre 20 en una evaluación, se considera un fracaso. Fue ahí cuando comenzó la pugna entre Araus y la actual comandante general de la Policía, la general Tannya Varela porque Araus hizo un pedido de información para conocer los detalles de su calificación pero no obtuvo respuesta. 

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La Comandante indicó, durante el proceso, que la reunión en la que se calificó el ascenso se llevó a cabo vía WhatsApp y que no había ningún tipo de registro o grabación, mucho menos el número del que se hizo la llamada. Araus ha dudado de la reunión entre Varela y el fallecido ministro Monge. 

Su situación empeoró cuando, tras unas declaraciones del Embajador de Estados Unidos que señaló a “narcogenerales” a los que su gobierno habría retirado visas. Dos días después de esas declaraciones, sin saber si había una relación directa con lo dicho por el embajador, a Araus se le retiró su visa.

Su abogado,  Diego Chimbo, dijo que no se les había señalado ninguna razón específica para la revocatoria de la visa.

Para el abogado Chimbo, la decisión de revocar la visa tendría un motivo muy puntual: Varela habría remitido información a la embajada como una represalía contra el general, incluso Araus se pronunció y dijo: “enfrentarlos tenía un costo. No me atemorizan”. 

GK accedió a las declaraciones patrimoniales del general Araus, que además son públicas, y, en más de tres décadas de labor policial, suma más de 52 mil dólares, una cifra conservadora en contraste, por ejemplo, con la de la comandante de la Policía, Tannya Varela, que tiene un patrimonio de más de 430 mil dólares. 

Araus mantiene su postura: piensa que es perseguido y así también lo ha dicho su abogado Chimbo. Reclama, además, que los ataques se han extendido a su familia. 

¿En qué casos está involucrado actualmente Víctor Araus?

La revocatoria de la visa a Arauz ocurrió en medio de la polémica declaración de Michael Fitzpatrick, embajador de Estados Unidos en el Ecuador, sobre el posible vínculo entre ‘narco generales’ y el narcotráfico en Ecuador, a quienes, según contó al medio Primicias, se les han retirado las visas para ser investigados. 

Pero Araus no es el único: sus compañeros de promoción, los oficiales Pablo Rodríguez, Édgar Correa y Paulo Terán, también fueron notificados por la Embajada de Estados Unidos en Ecuador. Ellos, cuatro fichas clave de la institución policial, fueron cesados de sus funciones vía decreto ejecutivo el 3 de agosto de este año, luego de no haber superado la evaluación que acreditaría su ascenso a general inspector. Las acusaciones por presuntas irregularidades por los fueron denunciadas como presunta falsedad ideológica que ahora, se encuentra en investigación previa. 

Fuentes policiales consultadas por GK afirman que esa pugna de poder también se habría generado porque la ambición de Araus, luego de más de tres décadas de servicio, era llegar a la Comandancia de la Policía, pero no lo logró.

GK
(Ecuador, 2011) Periodismo que importa sobre lo que te importa.