El 26 de noviembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sumó otra integrante a la lista de variantes de preocupación del virus que produce el covid-19. Fue identificada como B.1.1.529 —hoy es conocida como variante Ómicron— y fue reportada por primera vez a la OMS el 24 de noviembre por Sudáfrica, un país en el que los casos de esta versión del virus han aumentado exponencialmente en tres semanas. 

En los últimos días se han confirmado casos de Ómicron en Canadá, Australia, los Países Bajos, Austria, Israel, el Reino Unido y muchos otros. Ciertas naciones han decidido implementar nuevamente medidas restrictivas a la movilidad para controlar la expansión de esta variante del virus SARS-CoV-2 que produce la enfermedad llamada covid-19. Israel prohibió que entren extranjeros, Australia restringió la entrada de pasajeros de ciertos países africanos y el Reino Unido volvió a pedir pruebas PCR negativas para los viajeros. 

En esta entrevista, Paúl Cárdenas Aldaz, investigador del Instituto de Microbiología de la Universidad San Francisco de Quito, habla sobre lo que se sabe de Ómicron y lo que se puede esperar del futuro de la enfermedad. 

flecha celesteOTROS CONTENIDOS SOBRE COVID-19

¿Qué sabemos de Ómicron?

Muchos de los datos que tenemos son preliminares. Pero según la información que hay hasta el momento es más contagiosa que la variante Delta

Por ejemplo, una persona infectada por la variante que salió de Wuhan contagiaba a más o menos 2 o 3 personas. Con la variante Delta de 6 a 8 personas. Con esta variante al parecer se llega a contagiar a más de 14 personas. Sería uno de los virus más contagiosos que se ha registrado en la historia. Eso es bastante preocupante. 

¿Es normal que haya tantas variantes?, ¿cuándo son de preocupación?

Las variantes de un virus se producen con el tiempo mientras se va generando transmisión del virus en personas. 

Sobre todo en sitios en los que hay alta transmisión del virus se van originando estas variantes. Es normal, es algo esperable.

Sin embargo, nos llama la atención cuando se originan variantes que tienen dos características principales

La primera: cuando tienen más mutaciones de lo esperado en sitios particulares de esa proteína —en este caso la proteína S, que le da la forma de pica (spike en inglés). 

Por ejemplo, en diciembre del 2020 nos sorprendió que esperábamos que haya 7 u 8 mutaciones de la proteína S y en diciembre apareció la Alfa que tenía 14 mutaciones. Las siguientes variantes también han tenido un promedio de 14 a 16 mutaciones en esta proteína. Pero esta variante a la que se denominó Ómicron tiene 32 mutaciones

Además de eso, estas mutaciones están en zonas que ya se habían investigado en otras variantes y están relacionadas con el aumento de la transmisibilidad. Es decir, que son más contagiosas. También tiene otras mutaciones que están relacionadas con escapar al sistema inmunitario y a las vacunas, lo que aumenta el riesgo de reinfecciones

La segunda característica de por qué estas variantes nos comienzan a interesar es porque de repente empiezan a aumentar los casos de manera exponencial

Eso también ha pasado con esta variante. La variante más contagiosa que sabíamos que existía es la variante Delta, que se originó en India. Esta les había ganado a todas las otras y les ha desplazado. Más del 99% de los casos que circulan en el mundo son Delta

Entonces llega esta nueva variante Ómicron y en dos semanas desplaza a Delta causando la mayoría de casos en Sudáfrica. Por eso llamó la atención y rápidamente se la tomó en cuenta y fue  denominada no solo como una variante de interés, sino de preocupación.

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¿Aumentó la mortalidad del virus?

La información es bastante preliminar, pero parece que no hay un aumento de la mortalidad

Muchas de las personas que se han contagiado no han desarrollado una enfermedad rara o más grave, sino que es simplemente más contagiosa.

Obviamente el problema con que algo sea más contagioso es que llega a más gente en menos tiempo. Por ende, se pueden llegar a saturar más rápidamente los servicios de salud y eso también está relacionado con aumento de la mortalidad. Entonces, así como con la Delta, pensamos que el problema mayor de la variante Ómicron es que es más contagiosa.

¿Todavía no se sabe si puede tener alguna otra característica específica que cause otros problemas con la enfermedad?

Hasta ahora no hay evidencia de que produzca una enfermedad más grave. 

Como digo, las mutaciones que tiene sobre todo están relacionadas con que sea más contagiosa. Sin embargo, como tiene tantas mutaciones no se entiende bien si tiene un efecto o no en que llegue a otros órganos o que produzca más fácilmente alguna sintomatología. Entonces todavía no sabemos. 

¿Cómo fue identificada?

Esta variante surgió hace más de un mes en Botswana, un país que —al igual que otros en vías de desarrollo— no hace un análisis de secuenciamiento de sus variantes.

Entonces no se logró identificarla hasta que se detectó en Sudáfrica —en donde sí hacen un buen trabajo de secuenciamiento— y después en Israel, en Bélgica, en Hong Kong por personas que venían de África. 

¿Cree que, como no se sabía que existía, se expandió más de lo que sabemos?

Seguramente está en muchos más sitios. 

Recordemos que hay un paciente de Bélgica —que tiene 2 contactos más positivos— que había estado en Egipto, no en Sudáfrica. Entonces ya es preocupante. 

Además ha sido identificada en Israel, Hong Kong, con pacientes que sí iban desde Sudáfrica, pero también en varios países de ese continente incluyendo las islas Seychelles, en el océano Índico. Seguro está dispersa en diferentes países. Sobre todo en Europa, es casi seguro que haya casos desde hace algunas semanas. 

Algo importante que hay que recalcar es que en Bélgica se la detecta sospechando de un paciente que tenía síntomas, pero que su prueba PCR salía negativa

Una de las cosas que pensamos bastante al hablar de las variantes es su contagiosidad o si se escapan al sistema inmune, pero también es necesario tomar en cuenta que las PCR son diseñadas basadas en las variantes originales, entonces se pegan a zonas del genoma buscando mutaciones. 

Si es que al mutar el virus cambia estas zonas, ya no lo reconocen. Por eso se debe ir actualizando las PCR usados para tomar en cuenta de si están identificando o no a estas variantes que tienen un montón de mutaciones. 

Como las pruebas varían de laboratorio en laboratorio, cada uno tendría que analizarlas con estas nuevas variantes. 

Porque si los genes que utilizan han mutado bastante, tal vez ya no los están detectando. Eso debe ser considerado de manera constante, no solo cuando estamos preocupados por una nueva variante. 

Entonces, ¿cómo se detectó en Bélgica?

Con la secuencias del virus y por el diagnóstico clínico. El paciente tenía síntomas de covid-19 y once días antes había estado en África, en Egipto. Pero de repente salía negativo y negativo en el PCR. Así que se hizo el secuenciamiento. 

Con Ómicron, ¿se deben seguir las mismas medidas preventivas para evitar contagios?

Son las mismas: distanciamiento social, uso de mascarilla de manera correcta y sobre todo la vacunación. Es muy importante. Botswana tiene solo el 20% de su población adulta vacunada.

Por eso ahí también entra la solidaridad. Muchas veces los países desarrollados o los que hemos tenido la suerte de tener vacunas pensamos en nuestros territorios, pero poco en nuestros vecinos y peor aún en los países más distantes del mundo. 

Sin embargo, justamente esas zonas —con poca vacunación y alta transmisión del virus— son los “caldos de cultivo” para que se originen variantes.

Entiendo que es normal que el virus mute, pero ¿hay un límite de tiempo en el que tendremos que estar pendientes y preocupados por estas nuevas variantes?

Cada año se originan nuevas variantes de la gripe, por eso nos toca vacunarnos anualmente contra este virus. Es algo normal que va pasando todo el tiempo. 

En el caso del covid-19, pensemos que la proteína S es como una llave y las células y receptores de nuestro cuerpo como una cerradura. 

Esta llave puede ir cambiando para entrar en la cerradura. Lo que nos asombra a nosotros los investigadores que hacemos análisis de genética de microorganismos es que tenga tantas mutaciones y parece se ha adaptado incluso mucho mejor para contagiar que la Delta. Nosotros creíamos que ese era el tope en la escala de contagiosidad

Cuando salen variantes con montones de mutaciones lo primero que pensamos es que van a desaparecer porque ya la llave ha cambiado tanto que no va a entrar en la cerradura, pero nos sorprende que siga teniendo un alto rango para seguir haciéndolo, e incluso parece que mejor que las otras. 

Con la variante Delta vimos que las farmacéuticas hicieron pruebas para determinar la protección que ofrecían sus vacunas. ¿Es probable que se sigan desarrollando nuevas vacunas para enfrentar a Ómicron?

Hay esa posibilidad. 

Lo bueno es que las farmacéuticas con estas nuevas tecnologías de ARN mensajero como Pfizer y Moderna ya no trabajan con la versión del virus original

Están trabajando en dosis de refuerzo considerando las nuevas variantes, las que más escapan al sistema inmune como la Beta, Mu, Delta y ahora Ómicron. 

Se cree que en unos 60 a 100 días ya habrá estudios clínicos iniciales con estos refuerzos con estas nuevas variantes. Pienso que este es el camino a seguir: que la competencia sea que le ganemos al virus en producir estos refuerzos con estas nuevas versiones. El virus saca nuevas variantes, nosotros sacamos nuevas versiones de las vacunas. 

Pero necesitamos la solidaridad para que lleguen a todas las partes del mundo. Si sale esta nueva versión, otra vez llegan bastantes vacunas a Ecuador, a Europa o a Estados Unidos y nos ponemos una cuarta dosis, pero no llegan de nuevo a África o al Caribe, ni a muchos países pobres se forman los caldos de cultivo de nuevas variantes que pueden escapar incluso a estas vacunas y otra vez nos metemos en problema otra vez. 

En ciertos países otro de los problemas grandes que tienen es el lobby antivacunas. En Latinoamérica no ha pegado tanto, pero en Europa y Estados Unidos vemos que hay millones de adultos que no quieren vacunarse. Lo que es absurdo y causa que se sigan produciendo variantes. 

¿Tienes otra recomendación?

Sí, es importante recordar que las vacunas siguen funcionando y que todos nos vacunemos. 

Además, se debe tomar en cuenta que no se ha acabado la pandemia. Tenemos que seguir evitando sitios con aglomeraciones. 

Probablemente ahora que vienen las fiestas vamos a querer vernos con las personas cercanas, pero es mejor escoger sitios abiertos y usar mascarilla. 

Además, es clave la educación para evitar teorías de la conspiración que dicen que con las vacunas pasa tal cosa. Eso pienso que es lo más importante que tenemos que tomar en cuenta en esta época.

Susana Roa Chejín
(Ecuador, 1997) Periodista lojana y jefa de la redacción de GK. Cubre economía, sexualidad y derechos. Le interesan los temas de empleo, educación financiera y salud sexual y reproductiva.