Este año nuestras historias llegaron a millones de lectores, generando empatía y poniendo temas sensibles en la discusión pública. Nuestro periodismo independiente en Ecuador también movilizó a colectivos ciudadanos, generó cambios en el Estado y sirvió como una reparación a víctimas de diferentes tipos de abusos y a sus familiares. Este ha sido el impacto de nuestro periodismo en la sociedad en el año que está por terminar.

Estas son nuestras cinco historias de mayor impacto en el 2019.

| Si quieres recibir los textos de GK en tu correo, regístrate aquí. |


El 2 de mayo publicamos el video explicativo Aquí no vive nadie en el que contamos que el Ministerio de Hidrocarburos había iniciado la licitación de los bloques petroleros 86 y 87 en la provincia de Pastaza, en la Amazonía ecuatoriana. En el reportaje audiovisual explicamos también que cuando el ministro Carlos Pérez hizo el anuncio, dijo: “Yo creo que una vez de que nosotros nos enfoquemos en el bloque 86 y 87, no creo que haya problema porque están en otros bloques las comunidades, hemos hecho un análisis y el impacto de los bloques 86 y 87 de las comunidades es mínimo”. El video —que recogió los testimonios de indígenas que viven en ese territorio— tuvo 28 mil reproducciones.

Seis días después de la publicación, Pérez dijo que interrumpiría la licitación de ambos bloques porque el tema no había sido socializado lo suficiente con las comunidades indígenas del sector.


El 9 de julio publicamos La rutina del terror, una investigación que denuncia el abuso sexual cometido por un profesor de gimnasia olímpica, hace dos décadas, en contra de al menos cinco niñas. El reportaje recoge los testimonios de cinco mujeres que reconstruyen los años de entrenamiento —y tocamientos— de este profesor.

Seis días después de la publicación, la Junta de Protección de Derechos —el órgano administrativo del Municipio que vela por los derechos de los niños—, emitió medidas de protección: pidió el alejamiento inmediato del abusador a todas las niñas y adolescentes que al momento entrenan en el gimnasio, prohibió que el abusador profiera amenazas o insultos a las niñas y adolescentes que acuden al gimnasio hoy, y a sus parientes; y suspendió el funcionamiento del gimnasio hasta que la Junta determine que haya condiciones que garanticen la integridad física psicológica y sexual de las niñas. También exigió que la Dirección Nacional de Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes de manera semanal y por un periodo indeterminado verifique que se cumpla la suspensión del funcionamiento.

Un colectivo de mujeres, incluidas dos de las víctimas y sus familiares, formaron la campaña #SeremosLasÚltimas para concientizar sobre la violencia sexual en contra de las niñas y buscar más mujeres que hayan sido víctimas del mismo profesor cuando eran menores.

Una madre de familia que tiene sus hijas en el gimnasio, contó a GK que sacó a sus hijas del gimnasio, y las llevó al psicólogo. Dijo que ahora las escucha.

Tres víctimas más de Alcides Patiño se acercaron a las abogadas de la campaña #SeremosLasÚltimas para contar sus historias.


Nebot sobre el aborto por violación: voten según su conciencia.

El 4 de agosto publicamos un reportaje en el que contamos que el líder del Partido Social Cristiano, Jaime Nebot, y el líder del movimiento CREO, Guillermo Lasso, habían dado libertad de conciencia a los asambleístas de su bancada para votar sobre la reforma al artículo 150 del Código Integral Penal, que proponía despenalizar el aborto por violación. En el artículo para el que consultamos a los dos políticos pero no tuvimos una respuesta, entrevistamos a asambleístas de ambos partidos quienes confirmaron la “luz verde” de sus líderes.

|Al periodismo independiente lo financian sus lectores. Aporta a GK, aquí.|

Hasta ese fecha, Jaime Nebot no se había pronunciado públicamente sobre el tema. Pero un día después de la publicación, el exalcalde de Guayaquil publicó un comunicado en su cuenta de Twitter donde dijo “estoy en contra de que las mujeres víctimas de violación sean condenadas y encarceladas por haber decidido abortar”.


sindrome-laron-medicina-msp

El 26 de agosto publicamos el reportaje Al ministerio de Salud no le importan los niños con síndrome de Laron. Allí contamos la historia de los pacientes que tienen esta enfermedad que les impide crecer y cómo el Estado no les proporciona la medicina que necesitan, a pesar de que la Corte Constitucional emitió una sentencia que obliga al Ministerio de Salud a entregarles el medicamento de forma gratuita.

Un día después de la publicación, ejecutivos de Biopas, representantes en el Ecuador de la farmacéutica francesa Ipsen —que produce el Increlex, la medicina que los niños de Laron necesitan— se reunieron con la directora nacional de Centros Especializados del Ministerio de Salud.

Dieciocho días después de la publicación, Santiago Vasco, padre de un adolescente con síndrome de Larón fue convocado a la Corte Constitucional, luego de año y medio de no haber sido llamado. Esa vez fue convocado para conocer su versión sobre el incumplimiento del Ministerio de Salud Pública (MSP) de la sentencia dictada en 2016. La Corte se comprometió a pedir cuentas al MSP por el incumplimiento de la sentencia.

A pesar de que hay aparentes avances el Ministerio sigue sin comprar la medicina y sin dar información a los padres sobre el proceso de compra. Los padres están desesperados porque si hoy se comprara la medicina, llegaría tres meses después —tiempo que le tarda a la farmacéutica fabricarla. Si estos niños no reciben la medicación a tiempo, ya no podrán crecer.

Fundamedios publicó una alerta sobre el caso, y muy pronto el viceministro de atención integral de salud respondió la solicitud de la reportera de GK diciéndole que “se espera que a finales de este mes (diciembre 2019) esté celebrado el instrumento para adquisición del medicamento”.


denuncia a un profesor por abuso

El 2 de diciembre publicamos Amenazados y exiliados, los padres de Julián aún creen en la justicia ecuatoriana, una columna que dio seguimiento al caso de Julián y su familia. Julián es un niño de seis años que, en abril de 2018, fue abusado sexualmente por su profesor de gimnasia en su escuela, y luego durante meses revictimizado por diferentes instituciones del Estado. La historia de Julián y su familia se publicó en agosto de 2018 en GK donde revelamos la negligencia de diferentes instituciones del Estado como la Fiscalía, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Salud. En este último, luego de la publicación, se tomaron medidas concretas para que los médicos se involucren en los procesos de denuncia en casos como este. Se capacitó a gerentes de hospitales de Quito en temas de violencia sexual en contra de niños y cómo denunciar si hay sospechas de abuso.

Un año después de que se fugó, el 5 de septiembre de 2019, el presunto abusador fue capturado. El 26 de noviembre fue la primera sesión de la audiencia de juzgamiento y aunque fue reservada, cubrimos lo que ocurrió fuera de la sala. En una columna contamos que había más de 20 de profesoras —con uniforme de la institución educativa— que llegaron a testificar a favor del acusado, y que debido a la cantidad de testigos asignaron dos días más para audiencia: el 18 y 20 de diciembre. El último día de audiencia —el 20 de diciembre de 2019— lo sentenciaron a 13 años y 4 meses de prisión por abuso sexual.