El gobierno de Colombia investigará posibles bombardeos en la zona fronteriza con Ecuador. Así lo anunció su presidente, Gustavo Petro, la noche del lunes 16 de marzo de 2026.

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Según Petro, en la zona apareció “una bomba” que habría sido lanzada desde el aire. “Se va a investigar bien los modos, muy en la frontera con Ecuador, ratificando un poco mi sospecha, pero hay que investigarla bien, de que están bombardeándonos desde el Ecuador y no son los grupos armados”, dijo. 

El mandatario dijo que ha pedido la intervención de Donald Trump para evitar una escalada. “Nosotros no queremos ir a una guerra” e insistió en que “la soberanía nacional se respeta”.

Horas después de las declaraciones de Petro, el 17 de marzo, la canciller de Ecuador, Gabriela Sommerfeld, confirmó en una entrevista con Teleamazonas, que el país mantiene operaciones militares contra grupos irregulares en Ecuador. 

La canciller dijo que estos grupos son de Colombia y que los ataques a sus campamentos forman parte de las operaciones que ejecuta Ecuador para combatirlos, en el marco de un “conflicto armado no internacional”. También aseguró que Ecuador no busca una guerra, pero continuará combatiendo al crimen organizado en la frontera.

Ese mismo día, Daniel Noboa, presidente de Ecuador dijo, a través de su cuenta de “X”, que las declaraciones de Petro “son falsas”, e insistió en que Ecuador está actuando en su territorio y no “en el suyo”. 

“Hoy, junto a la cooperación internacional, continuamos en esa lucha, bombardeando los lugares que servían de escondite para estos grupos (de narcoterrorismo)”, dijo Noboa. 

Más tarde, una publicación de Radio Televisión Nacional de Colombia (RTVC), el servicio público de radio y televisión de ese país, reforzó las declaraciones de Petro al difundir la imagen de una bomba encontrada en la zona fronteriza. Según el ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, se trataría de un artefacto de uso exclusivo en operaciones militares.

Petro escribió en su cuenta de X: “Investigar a profundidad esta bomba caída en la frontera colombiana con Ecuador desde avión. Cayó a cien metros de la vivienda de una familia campesina empobrecida”.

El ministro de Defensa colombiano difundió un video en redes sociales en el que aseguró que, “tras las declaraciones del presidente, se desplegó de inmediato a la fuerza pública y a expertos para verificar el artefacto explosivo”. También pidió a la población alejarse al menos 500 metros del lugar y reportar cualquier objeto sospechoso a las autoridades, mientras avanzan las investigaciones para determinar su origen y proceder a su destrucción.

La posible confirmación de la bomba

A las 4y 30 de la tarde de ese mismo día, el medio internacional The New York Times publicó un reportaje con detalles inéditos sobre la bomba. 

Un equipo periodístico viajó a la provincia de Sucumbíos a principios de marzo de 2026. Por esos días, el Ecuador ejecutó una operación en la que destruyó un campamento de entrenamiento de los Comandos de la Frontera, una estructura criminal disidente de las FARC. El operativo fue en territorio ecuatoriano, en zona fronteriza con Colombia, caracterizada por controles débiles y fácil tránsito entre países. 

De acuerdo con el gobierno ecuatoriano, el campamento pertenecía a un cabecilla conocido como “Mono Tole” y tenía capacidad para entrenar a unas 50 personas vinculadas al narcotráfico. Sin embargo, el gobierno no detalló si hubo detenidos ni habló del apoyo específico que brindó Estados Unidos.

Durante el recorrido en Sucumbíos, varios agricultores les dijeron a los periodistas que un artefacto explosivo habría caído en territorio colombiano los mismos días del operativo. Según el reportaje, se trasladaron hasta la zona de Santa Cecilia, en el departamento de Putumayo, donde vieron el objeto.

Según fuentes expertas en armas consultadas por el New York Times, es un artefacto utilizado en operaciones militares. El texto recoge testimonios de pobladores —incluida una niña— que describen el hallazgo y aseguran que el objeto fue reportado a las autoridades colombianas.

De acuerdo con el reportaje, la bomba fue encontrada el 3 de marzo de 2026, un día después del operativo militar en territorio ecuatoriano. Expertos consultados por el medio indicaron que el artefacto aún representaría un riesgo.

El reportaje también señala que el artefacto fue hallado en una zona con plantaciones de hoja de coca, lo que contradice otras declaraciones de Petro en las que asegura que las familias afectadas por este artefacto han decidido “pacíficamente, reemplazar sus cultivos de hoja de coca por cultivos legales”. 

La noche del martes 17 de marzo, el ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, dijo a través de su cuenta de X,  que la bomba, que representaba una amenaza en la zona de frontera con Ecuador fue “neutralizada” y que ya no existe riesgo para la comunidad. 

Según explicó Sánchez, expertos en explosivos de la Fuerza Aérea Colombiana, con apoyo del Ejército y acompañamiento judicial de la Policía, hicieron una “detonación controlada del artefacto, siguiendo los protocolos técnicos para evitar afectaciones a la población”.

El ministro añadió que la investigación continúa para determinar cómo y por qué llegó el explosivo a territorio colombiano, y que se trabaja en coordinación con autoridades ecuatorianas para esclarecer lo ocurrido.

El presidente Petro insistió en que “se ha comprobado” que la bomba pertenece al Ejército ecuatoriano y adelantó que se presentará una nota de protesta diplomática, es decir, un reclamo formal a Ecuador.

El miércoles 18 de marzo, Sánchez dijo que Ecuador reconoció que la bomba hallada en Colombia es una de las utilizadas en la operación militar del 3 de marzo en Sucumbíos. 

Dijo que el artefacto no explotó y su punto de impacto inicial habría sido en territorio ecuatoriano. Se manejan dos hipótesis: que la bomba haya rebotado hacia Colombia de forma no intencional o que haya sido movida por terceros. 

Sánchez anunció la conformación de una comisión técnica binacional para esclarecer lo ocurrido, y reiteró que Ecuador dijo que no hubo intención de afectar territorio colombiano.

Otra denuncia en la frontera, pero en una zona distinta

El 17 de marzo de 2026, el presidente Petro no solo se refirió al hallazgo de la bomba, sino que vinculó ese supuesto bombardeo con víctimas en la frontera: “hay 27 cuerpos calcinados y la explicación no es creíble”, escribió en su cuenta de X. Según dijo, estos hechos serían consecuencia de bombardeos en la zona que, afirmó, no corresponderían ni a grupos armados ni a la fuerza pública colombiana. Sin embargo, no precisó en qué punto exacto de la frontera habrían ocurrido.

El reportaje de The New York Times, que documenta el hallazgo de una bomba sin detonar en Putumayo —frontera con la provincia amazónica ecuatoriana de Sucumbíos—, no menciona víctimas ni hechos similares.

La referencia de Petro podría tratarse de otro hecho violento ocurrido en febrero de 2026 y reportado por la Revista RAYA —reconocida por su trabajo de investigación, pero cuestionado por su cercanía con el gobierno de Petro. El medio publicó el reportaje Tres laboratorios de cocaína bombardeados en Nariño: ¿Estados Unidos o Ecuador son los responsables? en el que recoge testimonios sobre los efectos de las explosiones ocurridas a finales de enero en sectores como Llorente, Mosquera y el río Rosario, en la zona rural de Tumaco, en el departamento de Nariño. 

Según RAYA, un funcionario adscrito a una dependencia oficial relacionada con la Presidencia de la República (de Colombia) explicó que “desde la última semana de enero, se maneja la hipótesis de que las tres explosiones estarían conectadas y que se trataría de ataques con drones lanzados, presuntamente, desde el Ecuador con apoyo de los Estados Unidos”. RAYA consultó a otra fuente adscrita a una entidad de inteligencia del Estado que, dice la revista, les confirmó dicha versión.

El reportaje se escribió luego de que el 23 de enero, varios medios de comunicación colombianos informaron que en Llorente, Nariño, hubo un incendio en un laboratorio donde se procesaba coca, pero no se detallaron las causas. 

Antes de la publicación del reportaje de RAYA, Petro ya había hecho una referencia similar el 3 de febrero de 2026, cuando, tras una reunión en Washington con Donald Trump, mencionó “decenas de muertos calcinados” en la frontera, sin precisar el lugar.

Aunque no hay confirmación de que ambos hechos estén relacionados, las declaraciones de Petro coinciden más con lo reportado en Nariño que con el hallazgo de la bomba sin detonar en Putumayo.

Una frontera caliente

Las tensiones en los territorios que bordean toda la frontera Ecuador y Colombia no son nuevas. Desde los años noventa y dos mil, la presencia de grupos armados como las FARC ha generado fricciones entre ambos países.

El episodio más grave ocurrió en 2008, durante la Operación Fénix, cuando fuerzas colombianas bombardearon un campamento guerrillero en territorio ecuatoriano, en Angostura. El hecho se produjo durante los gobiernos de Álvaro Uribe en Colombia y Rafael Correa en Ecuador, y provocó la ruptura de relaciones diplomáticas.

En 2018, la frontera volvió a ser escenario de violencia con ataques y secuestros perpetrados por disidencias de las FARC, en una crisis de seguridad que llevó a operativos coordinados entre ambos países.

Andrea Orbe
Andrea Orbe
Periodista de GK. Reportera con más de 10 años de experiencia en televisión y prensa escrita.
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