La mañana de hoy, 25 de octubre, la Fiscalía comenzó una investigación de oficio (es decir, por iniciativa propia) por los presuntos siete suicidios en el pabellón 10 de la Penitenciaría del Litoral, en la ciudad costera de Guayaquil, el sábado pasado.
La Fiscalía confirmó en su cuenta de Twitter que las siete personas fueron encontradas ahorcadas, por lo que inicialmente se habla de suicidios, pero aún no se ha confirmado que esa sea la causa definitiva de las muertes.
La mañana del sábado, 23 de octubre, el Servicio Nacional de Atención Integral a las Personas Privadas de la Libertad y Adolescentes Infractores (SNAI) dijo que siete presos fueron encontrados muertos en el área de visitas íntimas del pabellón 10 de esa cárcel.
Sin embargo, por el estado de excepción que rige en las cárceles las visitas están prohibidas. Las muertes serían presuntos suicidios, dijo el SNAI. Hasta el momento las autoridades no han explicado que hacían los siete fallecidos en el área de visitas íntimas.
Las cárceles, en crisis sostenida
Faltan cuatro días para que las 37 cárceles del país y los 11 centros de rehabilitación de adolescentes infractores cumplan un mes en estado de excepción. Aplicar esa figura constitucional no ha sido suficiente para frenar la violencia que se vive dentro de las cárceles.
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El estado de excepción rige desde el 29 de septiembre y durará, en total, 60 días por grave conmoción interna. La noche del martes 28 de septiembre se dio la peor masacre en la historia de las cárceles ecuatorianas, los enfrentamientos dejaron 119 muertos en la Penitenciaría del Litoral. En febrero pasado, hubo un amotinamiento en tres cárceles del país donde murieron 79 presos.
El decreto firmado por el presidente Guillermo Lasso dice que el estado de excepción fue declarado por “las circunstancias que han afectado gravemente los derechos de personas privadas de la libertad, del personal del cuerpo de seguridad penitenciaria y de miembros de la Policía Nacional”.
Desde el día del decreto, las Fuerzas Armadas se encargan de restablecer el orden y la seguridad interna de las cárceles, el control de armas y objetos prohibidos en el primer filtro de ingreso a las cárceles.
Las Fuerzas Armadas deben estar en el perímetro externo de las cárceles, las vías y en las zonas de influencia, también estarán dentro de las cárceles. Ese trabajo es coordinado con la Policía Nacional, dice el decreto.
El decreto también prohíbe el derecho de libre asociación. Por lo que los presos tienen prohibido estar o reunirse en los patios o techos de las cárceles. Tampoco pueden recibir visitas o comunicaciones desde afuera. La Gobernación del Guayas habilitó un correo electrónico y un número telefónico para que los familiares de los presos pidan información sobre ellos.





