En la televisión y radio ecuatoriana han aparecido algunos testimonios de gente infectada con el nuevo coronavirus que dice haber mejorado tras tomar una solución de dióxido de cloro. Algunas personas han empezado a comercializarla en redes sociales y —con el apoyo de médicos ecuatorianos— se busca redimir la imagen de su promotor Andreas Kalcker, quien es investigado en España por delitos contra la salud pública. Sus libros también han sido eliminados de Amazon, junto con otros que promovían la ingesta de los derivados del cloro como beneficiosos para la salud.

|Como a muchas otras industrias, la emergencia sanitaria está afectando la capacidad de los medios de financiarse. Si nuestro trabajo te ayuda a estar mejor informado, #haztuparte aquí|

Kalcker es un investigador alemán titulado en biofísica que asegura que el consumo de dióxido de cloro diluido en agua cura el covid-19. En una entrevista dijo que un grupo de médicos alternativos ha probado la sustancia en cientos de pacientes ecuatorianos, logrando curarlos en pocos días. A pesar de lo prometedoras que suenan sus palabras, la evidencia científica apunta a que beber agua con dióxido de cloro no aporta beneficio alguno a la salud, especialmente contra una infección viral. 

¿Qué es el dióxido de cloro?

El dióxido de cloro es un gas desinfectante que se compone de dos moléculas de oxígeno y una de cloro. Los humanos los usamos en procesos de potabilización de agua y como un agente blanqueador a nivel industrial. Aspirar este gas puede ser peligroso para la salud, por lo que es preferible diluirlo en agua. La solución acuosa de dióxido de cloro es una mezcla de gas de dióxido de cloro y agua (pueden pensar en esto como un agua mineral donde se mezclan los dos componentes) y resiste entornos poco menos ácidos que los del estómago. 

¿Qué efecto tiene en el virus que causa el covid-19?

El dióxido de cloro tiene propiedades antibacterianas y antivirales. De hecho, los científicos consideran que podría ser útil para prevenir el esparcimiento del virus, especialmente mediante la limpieza de superficies. Sin embargo, al momento no existe evidencia de efecto preventivo o curativo alguno contra el covid-19 en el cuerpo humano. 

Además, su consumo puede ser peligroso. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (la FDA, por sus siglas en inglés) advirtió recientemente que el consumo de productos asociados con dióxido de cloro ha producido síntomas graves en quienes lo tomaron. La lista de males causados incluye destrucción de glóbulos rojos, insuficiencia respiratoria, cambios en la actividad eléctrica del corazón, baja de la presión arterial mortal, insuficiencia hepática aguda, vómito y diarrea.

¿Cuál es la diferencia entre el MMS y el dióxido de cloro?

Andreas Kalcker asegura que las advertencias de la FDA hacen referencia a otra sustancia: el clorito sódico activado (comercializado como MMS o “solución mineral mágica”). Según Kalcker, los efectos adversos reportados por la FDA se dan únicamente si se consume MMS, pero no si se ingiere dióxido de cloro. 

PUBLICIDAD

Pero la FDA advierte que no se debe consumir ninguna de las dos sustancias porque el clorito sódico activado (o MMS) reacciona con el ácido clorhídrico del estómago y se convierte en dióxido de cloro. 

Kalcker afirma que el paso previo (mezclar agua con gas de dióxido de cloro) elimina toda posibilidad de que tenga un efecto tóxico. A menudo, cita estudios en animales donde “no se ha muerto ningún ratón.” Si bien es cierto que no hay reportes de efectos letales en animales, sí hay estudios que muestran efectos dañinos del dióxido de cloro convertido en solución acuosa.


¿Qué pasa cuando consumimos dióxido de cloro?

En 1982, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos experimentó con el dióxido de cloro en primates. Entubó a uno de ellos y le administró 30 mililitros de dióxido de cloro (a una concentración de 60 miligramos por litro) directamente en el estómago. 

Apenas se llenó el estómago, los investigadores extrajeron la sustancia nuevamente y en menos de cinco minutos ya tenían listo el análisis: únicamente recuperaron un 8% de la sustancia, lo demás había sido reducido en minutos. El pH del estómago es extremadamente ácido y el dióxido de cloro empieza a ser “descompuesto” en clorito y clorato.

Esta y otras investigaciones demostraron que tanto el clorito como el clorato entorpecen la absorción de yodo en el estómago y, como consecuencia, afectan la función de la tiroides. A mayor dosis de dióxido de cloro peor fueron los efectos —lo cual indica una posible relación causa-efecto. Una vez absorbidos en la sangre, el clorito y el clorato produjeron destrucción de los glóbulos rojos y metahemoglobinemia, lo que concuerda con los efectos reportados por la FDA sobre los efectos del dióxido de cloro en humanos.

¿Puede el dióxido de cloro curar el covid-19?

Al momento, la evidencia apunta a que no. Andreas Kalcker y otros promotores del dióxido de cloro afirman que la sustancia resiste el paso por el estómago (no lo hace) y que libera los átomos de oxígeno en presencia del virus (el oxígeno realmente se libera en el estómago). El clorito y el clorato que llegan a la sangre tiene efectos tóxicos sobre las células y moléculas que ayudan a transportar oxígeno, un bien escaso y esencial en los pacientes que tienen covid-19.

Escuché que en Ecuador se están haciendo ensayos clínicos sobre el dióxido de cloro, ¿es verdad?

No, algunos médicos han dado declaraciones públicas sobre el tema usando términos erróneos.

Un ensayo clínico requiere la aprobación previa de un comité de ética y de la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (ARCSA). De momento, ARCSA no ha aprobado la realización de ningún ensayo clínico con este compuesto.

Además, es poco probable que se apruebe uno sin haber hecho pruebas en animales infectados con SARS-CoV-2. Hay personas que han recibido dióxido de cloro de forma experimental (y probablemente ilegal), sin embargo un ensayo clínico es distinto. Se necesita tomar gente al azar, comparar su tratamiento con otro para la misma enfermedad, seguir protocolos para que los médicos no sepan lo que están suministrando y una lista de resultados específicos —por ejemplo, el porcentaje de gente que termina en el hospital o en cuidados intensivos, tiempo de recuperación, tasa de supervivencia, entre otros. La gente que promueve al dióxido de cloro como cura no ha podido ni siquiera escribir un protocolo adecuado sobre el tema.

Pero entonces, ¿por qué hay gente que dice haberse sanado después de tomar agua con dióxido de cloro?

Algunos médicos han atendido pacientes con covid-19 y en varios de estos casos, les han hecho la prueba para verificar que son portadores de la enfermedad. Les han dado el dióxido de cloro y han notado mejoría en pocos días. Tras una semana, han repetido la prueba y muestran que sus pacientes dan un resultado negativo. Estos médicos pueden ir a una entrevista en televisión y decir que sus pacientes se han sanado después de tomar dióxido de cloro. Suena asombroso.

Y es verdad que los pacientes se curan pero no porque tomaron dióxido de cloro. La enfermedad por coronavirus es un cuadro que tiene terribles consecuencias en un porcentaje bajo de pacientes. Pero la gran mayoría tiene síntomas leves o moderados que finalmente se resuelven solos. Los científicos han documentado lo que experimenta el enfermo promedio desde el inicio de la pandemia. Se infecta, a los pocos días desarrolla síntomas, tiene fiebre extremadamente elevada, tos seca, dificultad para respirar y, después de una o dos semanas, los síntomas ceden sin intervención alguna. Aproximadamente a los diez días ya no se detecta carga viral mediante la prueba de PCR. 

Si estas personas (ahora ya casos clínicos documentados) hubieran recibido un medicamento homeopático por parte de sus médicos días antes de empezar a mejorar, los médicos hubieran podido decir es que esos pacientes se sanaron después de tomar el homeopático. Lo mismo podría pasar con el jengibre, el agua con bicarbonato o tomando cola. 

|Para saber las últimas actualizaciones del Covid-19 en Ecuador, haz clic aquí|

Siempre podemos afirmar que alguien se cura después de tomar algo sin mentir. Pero para afirmar que alguien se cura de covid-19 porque tomó una medicación o un solución, se requiere de un ensayo clínico controlado. Y esto no ha sucedido con el dióxido de cloro, y sus efectos podrían ser mucho más dañinos y duraderos que los de la enfermedad que pretende curar.