El líder afrodescendiente Gary Espinoza, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin), protagonizó uno de los momentos de mayor tensión durante el diálogo entre el gobierno y las dirigencias para ponerle fin al paro nacional de 2022. 

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En el salón de la parroquia Santísima Trinidad, en el Seminario Mayor, en el centro norte de Quito, luego de un intento fallido de conversaciones durante la mañana, tanto el gobierno como las dirigencias volvieron a sentarse en la misma mesa, donde se llevaba el diálogo mediado por la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. 

Leonidas Iza, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), Eustaquio Tuala, presidente del Consejo de Pueblo y Organizaciones Indígenas Evangélicas (Feine) firmaron el acta de compromiso que culminaba con 18 días de protestas. Pero el dirigente Espinoza se negó, durante cinco minutos, a suscribirlo. Finalmente, decidió poner su firma al acta que finalizó el paro nacional en Ecuador que dejó al menos diez muertos —entre violencia directa e indirecta—, además de más de 300 manifestantes y uniformados heridos, y 155 agresiones contra la prensa. 

Este es un breve perfil del dirigente Gary Espinoza, quien desde el primer día del paro llegó a Quito desde la ciudad de Esmeraldas, a acompañar las primeras zonas que se unieron a las protestas, como San Miguel del Común. 

¿Quién es Gary Espinoza? 

El dirigente Gary Espinoza es un hombre afrodescendiente, de 57 años, nacido en la parroquia Bolívar, en el cantón Muisne, en la provincia verde de Esmeraldas. Ha dicho Espinoza, en diferentes espacios, que el lugar en el que nació es la “cuna de los negros en Ecuador”, símbolo de las organizaciones campesinas en Esmeraldas, que comenzaron a gestarse desde la década de los años setenta. 

Desde muy pequeño escogió el liderazgo social como camino de vida. Y ha sido también un legado: sus hermanos mayores fueron los fundadores de la histórica Organización de Campesinos de Muisne (Ocame). Allí, Gary Espinoza se encargó, entre otras actividades, de coordinar un programa de comercialización de cacao para la exportación en una red que abarcaba a organizaciones de la Costa ecuatoriana a finales de los 80.

Después, Espinoza se dedicó al fortalecimiento de la Ocame en los cantones de Esmeraldas. La organización fue una de las primeras afiliadas a la Fenocin a escala nacional. De hecho, Espinoza aún era un adolescente de 16 años que —como muchos de sus compañeros— ingresaron a las bases de las organizaciones desde muy jóvenes.

Gary Espinoza también fue uno de los fundadores de Ocame en Atacames, en Río Verde y Norte, en zonas como Borbón y Maldonado —todas en Esmeraldas, la provincia donde están los cantones con índices más altos de pobreza del país

En entrevista con la revista Opción, Gary Espinoza dijo que los tres grandes pilares de la Ocame se basaban en la lucha por la tierra y el territorio —en el caso de Esmeraldas—, así como la comercialización de productos agrícolas cosechados en el campo y que la productividad de sus zonas mejorara con apoyo de instancias nacionales e internacionales. 

Con ese compromiso, dijo en la misma entrevista, decidió continuar su trabajo en las bases organizativas. En su vida hubo un incidente que lo impulsa aún más al trabajo comunitario: uno de sus hermanos fue asesinado, dijo a Revista Opción, por terratenientes de la Costa ecuatoriana durante protestas por la conservación de la tierra y la defensa de los territorios. “Eso me comprometió siempre a seguir en este camino de resistencia y organización. Los negros tenemos derecho a dirigir nuestra organización, en la cual hemos estado, desde el principio”, aseguró. 

Espinoza se graduó como licenciado en Filosofía y Ciencias Socioeconómicas en la Universidad Técnica de Luis Torres de Esmeraldas. Siguió una línea ideológica de izquierda, como militante del Partido Socialista Ecuatoriano. 

Gary Espinoza ha sido, igual que sus hermanos y sus compañeros, de las voces más activas en la Fenocin, aunque fue crítico, sobre todo, con las últimas dirigencias. Fue así que, el 24 de julio de 2021, fue elegido como presidente. Las elecciones se concretaron en el congreso XIII de la Fenocin, que se celebró en la parroquia Cangahua, en el cantón Cayambe, en la provincia de Pichincha. 

El dirigente se convirtió en el primer presidente afrodescendiente en la historia de la organización, que agrupa también a pueblos indígenas y campesinos, y, al asumir el liderazgo, prometió que uno de los grandes objetivos en su gestión sería la soberanía alimentaria. 

Como presidente de la Fenocin —que ha marcado una clara línea socialista en sus acciones—, tiene objetivos claros junto a sus compañeros en la dirigencia. Varios de ellos, según la organización, son: la construcción de una nueva “carta orgánica” de la Fenocin que se ajuste a la realidad de sus comunidades, promover una “revolución agraria” a través de un sistema de producción que privilegie las necesidades de campesinos, indígenas y afrodescendientes e impulsar la “construcción del socialismo” de acuerdo con la cosmovisión de las comunidades, alineada a los principios ancestrales del Sumak Kawsay (buen vivir). 

 

 

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Karol E. Noroña
Quito, 1994. Periodista y cronista ecuatoriana. Cuenta historias sobre los derechos de las mujeres, los efectos de las redes de delincuencia organizada en el país, el sistema carcelario y cubre permanentemente la lucha de las familias que buscan sus desaparecidos en el país. Ha escrito en medios tradicionales e independientes, nacionales e internacionales. Segundo lugar del premio Periodistas por tus derechos 2021, de la Unión Europea en Ecuador. Coautora del libro 'Periferias: Crónicas del Ecuador invisible'. Forma parte de la organización Chicas Poderosas Ecuador.

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