Ríos desbordados, calles inundadas, 11 fallecidos y más de 40 mil personas afectadas es el panorama que ha dejado la temporada invernal en Ecuador desde el 1 de enero hasta marzo de 2026. Ante ese escenario, el gobierno declaró emergencia nacional por 60 días “para responder al impacto que las lluvias han tenido en la población, la red vial y la infraestructura”. 

La declaratoria fue emitida por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), tras una sesión permanente del Comité de Operaciones de Emergencia Nacional el 12 de marzo de 2026. El objetivo, según la Secretaría, es acelerar la respuesta estatal y evitar que los daños se extiendan.

Te contamos qué implica que el país esté en emergencia por lluvias.

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¿Qué implica que se declare una emergencia?

Cuando el Estado declara una emergencia por desastres naturales activa mecanismos especiales para responder más rápido a la crisis. 

Esto permite destinar recursos públicos, hacer contrataciones urgentes —por ejemplo, para adquirir maquinaria que retire escombros o lodo, comprar kits de alimentos y agua para las familias afectadas, contratar maquinaria para reparar vías dañadas o instalar sistemas temporales de drenaje—, coordinar a instituciones de distintos niveles de gobierno y desplegar ayuda humanitaria y habilitación de albergues temporales. 

En Ecuador, la normativa de contratación pública permite hacer estas compras y servicios de forma directa cuando están vinculados con la atención inmediata de la emergencia, es decir, contratar bienes o servicios sin pasar por el proceso normal de licitación pública, que suele ser más largo.

En este caso, la declaratoria de emergencia amplía a todo el país las medidas que inicialmente se habían aplicado solo a ocho provincias mediante una declaratoria de emergencia regional, el 26 de febrero de 2026.

La resolución dispone, entre otras acciones, activar a las instituciones públicas en los territorios afectados, priorizar sistemas de alerta temprana, evacuaciones en zonas de riesgo, asistencia humanitaria y alojamientos temporales, además de fortalecer la capacidad de respuesta de municipios y prefecturas.

También ordena mantener el monitoreo permanente de las lluvias y gestionar cooperación internacional si la situación lo requiere.

Las lluvias en el país

De acuerdo con el Informe de Situación Nacional, un reporte de emergencias que hace la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, entre el 1 de enero y el 12 de marzo de 2026 hubo 1.662 eventos relacionados con lluvias, entre inundaciones, ríos desbordados, etc.

Estos eventos han tenido impacto en 24 provincias, 190 cantones y 590 parroquias. La SNGR señaló, a través de su portal de alertas, que hasta el 13 de marzo había 28 ríos desbordados —de las provincias de Guayas, Los Ríos y Azuay— y otros 28 —de las provincias de Azuay, El Oro, Chimborazo— con tendencia a incrementar su caudal, lo que mantiene el riesgo de nuevas inundaciones en varias zonas del país.

Por su parte, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología advirtió que las lluvias intensas podrían continuar durante marzo, lo que provocaría más deslizamientos de tierra y el desbordamiento de ríos en distintas regiones.

Antes ya hubo una emergencia regional

El 26 de febrero, la SNGR ya había declarado estado de emergencia regional por 90 días en ocho provincias afectadas por la temporada lluviosa:

  • Guayas
  • Santa Elena
  • Esmeraldas
  • Manabí
  • Los Ríos
  • Loja
  • El Oro
  • Chimborazo

La medida se basó en informes técnicos del sistema nacional de gestión de riesgos que alertaban sobre el impacto creciente de las lluvias en la población y la infraestructura.

La nueva declaratoria reemplaza a la que existía. 

Babahoyo, una de las ciudades más afectadas 

En la ciudad de Babahoyo, en la provincia costera de Los Ríos, las lluvias que hubo la mañana del 13 de marzo provocaron inundaciones en varios sectores de la ciudad.

Según reportes preliminares, el agua ingresó a las instalaciones de EMSABA, donde se encuentran los tableros eléctricos que permiten encender las bombas de drenaje del cantón. 

Debido a la inundación, estos equipos no pudieron activarse por seguridad, lo que impidió evacuar el agua acumulada en varios sectores de la ciudad.

Hubo inundaciones en calles cercanas a la avenida Universitaria, la vía principal de Babahoyo, y en los exteriores de instituciones como:

  • el hospital del IESS de Babahoyo
  • el subcentro de salud Lucha Obrera
  • el ECU 911
  • la estación del Cuerpo de Bomberos

De forma preliminar, las autoridades reportaron:

  • 100 familias afectadas
  • 100 viviendas afectadas
  • 2 bienes públicos afectados
  • 500 metros de vías con daños

El alcalde de Babahoyo, Gustavo Barquet, dijo que las autoridades deben esperar a que disminuyan las lluvias y baje el nivel del agua para poder encender las bombas de drenaje que permitirán evacuar el agua acumulada en la ciudad.

Una vez que el nivel del agua descienda, el Municipio prevé activar brigadas médicas, entregar raciones de víveres a las familias afectadas y realizar fumigaciones para prevenir enfermedades.

Barquet calificó la situación provocada por las lluvias como “un desastre” y un escenario catastrófico para la ciudad.

Andrea Orbe
Andrea Orbe
Periodista de GK. Reportera con más de 10 años de experiencia en televisión y prensa escrita.
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