El 2021 ha sido un año muy ajetreado en el Ecuador y para GK. Además de que rediseñamos nuestro sitio, lanzamos nuestra campaña y ganamos 2 premios internacionales y uno nacional (y fuimos finalistas en otros seis concursos), el periodismo que hicimos generó cambios positivos en la sociedad.

Si quieres ser parte de estos cambios, te invito a sumarte a nuestra membresía y estar más cerca de la redacción.

Esta es la lista de los 6 impactos sociales más importantes de este año:


1

La primera semana de enero publicamos una investigación de Manolo Sarmiento, becario de GK, que revelaba las diferentes irregularidades del proceso de verificación de firmas que los Yasunidos habían presentado al Consejo Nacional Electoral (CNE). El colectivo ambientalista pedía que se haga una consulta popular sobre la explotación de uno de los bloques dentro del Parque Nacional Yasuní.

Luego de la publicación, inspirados en la investigación periodística, el colectivo presentó una denuncia ante la Fiscalía contra los consejeros del CNE de 2014.

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También, este 2021 la Corte Constitucional falló a favor de los Yasunidos al anular la sentencia que había dictado en ese entonces el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) en la que confirmaba que no había suficientes firmas. La Corte Constitucional también le ordenó al TCE reexaminar el caso.

De diferentes maneras, el reportaje sirvió para reactivar el caso.


2

En enero, nuestra editora política, Sol Borja, publicó una investigación que reveló que 11 niños sordos habían sido operados de manera negligente: los implantes cocleares que les habían colocado para poder escuchar, en una cirugía, no funcionaban. Sus madres contaron cómo pasaron de la ilusión de cambiar la vida de sus hijos a la frustración de la falta de respuestas del hospital público y los médicos que los intervinieron.

Luego de la publicación, la mayoría de los niños fueron operados nuevamente, les cambiaron la marca del implante y hasta el momento, los resultados son aparentemente buenos.


En septiembre, nuestra reportera Karol Noroña escribió un reportaje sobre cómo viven la menstruación las mujeres que están presas en las cárceles del país. El texto recoge la historia de dos mujeres privadas de libertad y la falta de insumos de higiene menstrual que vulnera su derecho a la salud menstrual.

Luego de la publicación, decenas de lectores de GK nos contactaron para preguntarnos cómo podían ayudar. La fundación Dignidad se ofreció a recoger las donaciones, y GK continuó difundiendo la posibilidad de donar. Pocos días después, una empresa que fabrica toallas sanitarias y tampones nos contactó para hacer una donación a las mujeres en las cárceles.


4

En noviembre, Sol Borja escribió un reportaje cuestionando la agencia de verificación de datos creada por el gobierno de Guillermo Lasso. En el texto, analizaba cómo esta es una función de los periodistas y no de los poderes fácticos, además criticaba el señalamiento del gobierno hacia los periodistas como mentirosos.

Luego de la publicación, la Secretaria General de Comunicación del gobierno anunció que cambiaría el nombre de la agencia y reconoció que no era su rol hacer factchecking. 


5

En noviembre, Karol Noroña publicó la historia de Freddy Salas, un hombre privado de la libertad que había cumplido ya la mayoría de su sentencia, había solicitado un régimen semiabierto y, para ese entonces, había sobrevivido a cuatro masacres en la Penitenciaría del Litoral.

Luego de la publicación, Freddy Salas accedió al régimen semiabierto y, desde su casa, contó que el reportaje había ejercido presión para que acapararan su pedido. La madre de Salas le escribió a Karol:»Mi hijo ya está en casa, ¡ya es libre!».


6

El 7 de diciembre, Karol publicó el reportaje Una familia perdida en el desierto que cuenta la historia de Jazmín Lema, una mujer de 21 años que murió en el desierto de Sonora, México, después de ser abandonada por los coyotes que le habían prometido a ella, su hija Chelita de 3 años, y su novio José* de 17 años, cruzar la frontera a Estados Unidos.

El texto contaba que José estaba en un albergue en México y Chelita en un campamento para niños migrantes en el estado de Arizona. Su abuela, Gladys Guallpa, pedía la custodia de Chelita, y la peleaba con el padre de la niña de 3 años, quien agredía físicamente a Jazmín. La principal razón por la que ella salió de Biblián hacia Estados Unidos fue para huir de la violencia de su expareja.

Luego de la publicación, la cónsul de Ecuador en Los Ángeles, María Eugenia Avilés, hizo seguimiento al caso para ayudar a que la abuela se quede con la custodia. El 24 de diciembre de 2021, Chelita se reencontró con su abuela, quien ganó la custodia.

GK
(Ecuador, 2011) Periodismo que importa sobre lo que te importa.