Gobernador, empecemos por hacer un recuento de cómo está ahorita la situación en la Penitenciaría. Ayer el general, Fausto Cobo, dijo que aún no se ha tomado el control total de los pabellones, que sí  se ha controlado ya el llamado pabellón de la muerte, pero que hay otros que todavía no están en control de las autoridades, ¿cómo está eso hoy?

Yo comenzaría con la conclusión, y es que hoy tenemos este Acuerdo Nacional por la crisis penitenciaria, donde el Gobierno Nacional convocó y los demás poderes y funciones del Estado, de manera muy responsable, se unieron a esa gran convocatoria. Y se ha hecho algo que es histórico y creo que no me quedo largo ni corto al decirlo, porque no todos los días se ve a todos los poderes del estado hablando el mismo idioma con un solo objetivo. Ahí se definió un plan de acción que ya está en ejecución. 

Ahora en específico, concretamente lo que yo puedo hablar por conocer de la Penitenciaría del Litoral, es lo más parecido a una zona de guerra, donde, de alguna forma, la soberanía se tiene que recuperar y se ha estado trabajando en recuperarla. De hecho, el propio Fausto Cobo, quien fue el director del SNAI cuando arrancó el gobierno, dijo “vamos a trabajar en recuperar la soberanía”. Tú recuperas algo que no tienes y no lo tienes porque alguien, en este caso el objetivo no es indicar responsabilidad pero tampoco podemos dejar de hablar claro, los gobiernos del pasado transaron con las mafias y de alguna manera miraron para otro lado. Es así como sacaron los radares en Montecristi, en Manabí, en Santa Elena, así mismo desactivaron los detectores de metales, ¿tú puedes creer, que al día de hoy no hay un escáner de carga para detectar que no te metan armamento por donde te entra el alimento?

Eso, por primera vez en la historia carcelaria lo va a tener en el Ecuador. Gracias al gobierno liderado por Guillermo Lasso, la gente comprenderá, que un escáner de carga, que es como un detector de metales gigantes por donde pueden pasar los camiones, no lo venden en la tienda de la esquina; lo tienes que mandar a fabricar, cuesta una fortuna. Eso se lo se lo definió ya hace algunos meses y, en los próximos días el Ecuador contará con eso, 30 a 45 días pero uno pensaría, ¿por qué está  infraestructura de seguridad, básica para la seguridad carcelaria, que tiene inventada en el mundo 25 años, 30 años, por qué nunca ha habido en el Ecuador? ¿En qué cabeza entra que quitaron esos candados de seguridad?

Bueno, entonces nos toca lidiar con eso, poner cara a problemas creados por otros, e irlos resolviendo, que no es noche de la mañana, pero hoy con lo que se está haciendo yo te diría que la artillería tiene dos cañonazos. Un cañón es la presencia fuerte de las fuerza pública; más de mil efectivos, combinados policías y Fuerzas Armadas, dentro y fuera, controlando el sistema penitenciario, es la primera acción. Y, el segundo cañonazo en sentido metafórico, es el proceso de pacificación liderado por una activista de la paz, Nelsa Curbelo, que tiene mucho es expertise, en en diálogo de pacificación junto con iglesias católicas y evangélicas, eso es un proceso. Eso no es de la noche a la mañana, pero como la misma Nelsa lo dijo en su momento, para poder generar las condiciones de esa pacificación, necesitas la fuerte presencia de la fuerza pública y eso es lo que se está haciendo. Incluyendo la maquinaria; con bulldozer, con retroexcavadoras para derribar ciertas infraestructuras que están ya contaminadas. Muchas veces  la gente dice “oiga, pero  ustedes, entran, requisan y no ven las armas”.  Las armas están encaletadas:  hacen un hueco en la pared, meten las armas y las tapan, entonces no las ves. Por eso tienes que tumbar paredes. A veces te toca destruir para volver a reconstruir, y eso es lo que se está haciendo.

Y,  Gobernador, ¿cómo es posible eso? ¿Quiénes son los responsables de controlarlo? Nosotros publicamos el testimonio de un guía penitenciario que decía que hay contubernio con la Policía Nacional, es decir, que hay muchos elementos de la Policía Nacional que están contaminados y que además hay amenazas a los guías penitenciarios y a sus familias. ¿Qué va a pasar con la policía? La cúpula militar fue retirada pero la cúpula policial sigue ahí, ¿va a haber algún proceso de depuración interna? ¿A cargo de quién estará? 

Yo diría varias cosas, y primero me gusta comenzar con la conclusión; para mí la conclusión del tema es que los cañones tienen que apuntar hacia un solo objetivo. El objetivo es el narcotráfico, por qué digo esto, porque yo entiendo tu rabia y entiendo la rabia de la gente, porque yo también la siento pero esa rabia hay que canalizarla bien porque cuidado nos ponemos nerviosos y empezamos a apuntar los cañones a la débil institucionalidad que tiene nuestro país. Los cañones contra los narcotraficantes, primera idea. 

La segunda idea tiene que ver con la parte de la economía, que no es menor, este gobierno y tengo que decirlo así, porque así como sacamos pepa con con la vacunación, sacamos pepa con la incautación de drogas. Este gobierno ha realizado la incautación de droga más grande de la historia del Ecuador, comprenderán pues, que estamos golpeando, no en el corazoncito que no tienen los narcos, sino en donde más le duele que es en el bolsillo. 163 toneladas de droga al día de hoy 17 de noviembre. 

Sacando números rápidos pudiera decirte que eso es casi el equivalente a las exportaciones totales de banano y de camarón del Ecuador. Ese es el tamaño del problema. Ese problema no se gesta de la noche a la mañana, entonces, la gente piensa que el sistema penitenciario es, como debería de ser, algo que está bajo el control absoluto y resulta que viene un gobierno y no, no, eso no existe. 

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Lo que nosotros hemos encontrado, como lo dijo el presidente cuando tuvo su reunión del 24 de mayo a las 9 de la noche en la primera reunión del Consejo de Seguridad, supo por qué no habían radares para controlar Montecristi, Manabí y Santa Elena y,  que de forma deliberada, porque no es que es un accidente, a propósito, los sacaron para darle pista libre a las narcoavionetas. Lo mismo, por ejemplo, pude constatar yo, que en el sistema penitenciario no había los escáneres de carga, que son grandes detectores de metales para que no te metas ahí el armamento. ¿Cómo puede ser posible que no tengamos esa infraestructura básica? ¿A quién se le ocurrió sacarla? Bueno, eso pasó antes. Ahora estamos nosotros y ahora eso no pasa. Ahora les golpeamos donde más les duele. 

Ahora, yendo al detalle de tu pregunta, la Penitenciaría del Litoral, que es una de las cuatro o cinco cárceles que están en esas 34 hectáreas y que constituyen el sistema carcelario en Guayaquil, tiene en el momento 8000 hasta 8400 presos o personas privadas de libertad. Eso es un hacinamiento, que por momentos ha superado más del 60%, al día de hoy es alrededor del 50%. Quiénes controlan a esas personas; los guías penitenciarios que dependen del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores del Ecuador (SNAI) y tiene rango de ministerio, no depende del Ministerio de Gobierno, no depende de la Gobernación, pero no estamos aquí para decir de quién es la competencia, estamos aquí para responder preguntas. 

En ese sentido el SNAI tiene 80 guías penitenciarios por turno aproximadamente, para controlar esos casi 8000 presos, que por ley, si me permites el calificativo es mío, yo diría que por leyes blandengues de los gobiernos anteriores que eran del socialismo del siglo XXI, esas leyes que les impidieron que esos guías penitenciarios estén armados. ¿Qué quiere decir que no están armados? ¿Que tienen armas pero no las usan? No, no tienen armas. ¿Tienen armas guardadas en un closet y no las pueden sacar? No, no tienen armas, no pueden tener. Eso es un problema, porque los responsables de controlar a los 8 mil están diezmados, en el sentido que son 80 para controlar 8000, y luego no tienen armas. 

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Un guía por cada cien presos

O sea, si dividimos 80 para 8 mil; este sí, más o menos eso sería una relación. Entonces es imposible, para dimensionarlo tal vez más claro, hay 12 pabellones y un pabellón tiene, dependiendo cuál, porque hay pabellones que en un momento dado han tenido 500 presos hay otros que han tenido 900 presos, pero, en promedio alrededor de 700 a 800 presos. 

Entonces que alguien controle un pabellón, pues no se puede, entonces, qué es lo que se hizo, hace 45 días más o menos, el gobierno definió la emergencia carcelaria, para qué  entre otras cosas poder ingresar a la Policía Nacional. El trabajo de la Policía no es dentro de la cárceles es en la calle, pero, en una situación de emergencia carcelaria se puede llevar a la policía dentro de la cárcel y llevar a la fuerza militar dentro de la cárcel. Y por dos razones, uno para tener los números, el numérico como dicen los policías, o sea, tener dos a uno, digamos tener y vas a tener un pabellón que tiene 700 personas presos armados, deberías entrar dos a uno con 1400, esto dicen los protocolos de seguridad internacional, que hay que tener 2 a 1. ¿Y qué pasó? que a los pocos días haberse decretado la emergencia carcelaria, y pasó tal vez también desapercibido, ya luego se supo, pero nosotros lo supimos el primer día, porque nos dolió desde el primer momento. La Corte Constitucional, en una resolución, definió que los militares no podían estar dentro, sino que tienen que estar en el perímetro externo y en el filtro número uno. ¿Eso es mejor que nada? Si por supuesto eso es mejor que nada, ¿eso es lo ideal? en mi opinión particular es que eso no es lo ideal.

Pero varios abogados dicen que eso es un tema de proporcionalidad y cuestionaban las declaraciones del presidente sobre responsabilizar a la Corte Constitucional.  Se ha mencionado incluso estas discusiones que habían tenido el presidente de la Corte Constitucional con el Presidente de la República, porque el presidente de la Corte Constitucional le decía al Presidente Lasso que estaba mal asesorado en ese sentido y muchos otros abogados decían que no es verdad que los militares no pueden entrar, si es que ya hay, digamos una agresión muy fuerte por parte de los de los internos que la policía no puede controlar y que, de acuerdo a la proporcionalidad, los militares sí podrían ingresar.

Mira, te diría que hay argumentaciones, en la línea de la Corte Constitucional, que van en sentido contrario a lo que tú mencionas, que más bien, dicen que los militares tienen que estar donde ellos han definido que tienen que estar. Tal vez eso ya es una discusión legal en la cual no valdría la pena ahorita entrar pero qué es lo importante, porque el diagnóstico como que ya lo conocen todos, es la solución. 

Hoy, tú tienes una presencia fuerte de la fuerza pública, como decíamos más de mil efectivos por turno o sea, 3000 en 24 horas, más de mil efectivos por turno, permanentes en cada turno, mitad Policía Nacional, los grupos de orden táctico, unidades de mantenimiento del orden y también con el complemento de la fuerza de las Fuerzas Armadas en sus tres ramas. Esto es muy importante porque ha permitido lograr el numérico, o sea, sumar los números para poder hacer ese despliegue y poder controlar. Pero como lo decía ayer Fausto Cobo,  director del SNAI, desde la penitenciaría del Litoral, esto no es blanco o negro, o sea, no es quién tiene el control. Esto es progresivo porque es una zona de guerra, y , esto es como “Tiwinza es nuestro, Tiwinza no es nuestro”, cuando estábamos en guerra, hermano, queríamos que sea nuestro, pero no era nuestro, tuvimos que recuperarlo. Un poco es lo mismo acá, o sea es nuestro, pero estamos luchando para recuperarlo y lo estamos luchando contra bandas transnacionales narcotraficantes que tienen un poder económico que te hacen una pelea muy fuerte ,no es una pelea contra la delincuencia común, no es una banda local.

Justo ahí, hay otro tema que he escuchado a algunos expertos en el tema carcelario, que decían que es una solución impopular, pero quizá necesaria: la extradición hacia Estados Unidos, que requeriría una reforma constitucional. Escuchaba a uno de los analistas que decía que en la época de Pablo Escobar, en Colombia, eso era lo único que les daba miedo. ¿Han conversado sobre esa posibilidad, que evidentemente requeriría una reforma a la Constitución? 

Sí, he tenido la oportunidad de conversar con las más altas autoridades del gobierno norteamericano en representación aquí en Ecuador. Nosotros, el Gobierno y embajador y cónsul, en representación del gobierno norteamericano. Esto, como tú bien dices, no es una decisión ejecutiva y menos aún una decisión de la Gobernación. Esto sería, en el caso que esta exploración de ideas avance, una decisión que inclusive requiere una reforma legal. 

Yo, conociendo lo que he conocido, es que ese tipo de acciones pudieran abonar en el camino correcto. En Colombia, hubo una suerte de antes y después, no que ahora se hayan librado completamente del problema, pero, para que se tengan números; en Colombia se extraditan narcotraficante a Estados Unidos a razón, de mil por año,  son mil narcotraficantes colombianos agarrados en Colombia que por estar tratando de meter drogas Estados Unidos los extraditan,  y se van a cumplir su condena a una cárcel de Estados Unidos. 

Sí, es real lo que tú mencionas, de que eso es algo muy contundente, que digamos, intimida de alguna forma los narcotraficantes. Pero digamos, no hay la bala de plata, no hay una sola cosa que hagamos con la que esto ya resuelve todo, como toda receta, pues, hay varios ingredientes y uno de esos o bastantes de esos ingredientes van a estar en esa gran reforma legal, en esa mega ley de seguridad, que por no ser económica, porque por seguridad no puede tener carácter económico urgente obviamente, pero sí puede ser, digámoslo así, de carácter emergente por encontrar otra palabra. O sea, porque debe ser tratada con mucha urgencia y  me consta que el presidente así se lo planteó a la presidenta de la Asamblea y, te diría que fue bien recibida esa petición. Así que yo tendría la expectativa de que tan pronto como entre esa mega ley de seguridad, que creo que es lo prioridad para todos los ecuatorianos, sea muy bien discutida y enriquecida y, en última instancia, aprobada. Para contar con esa parte del armamento.

¿No se descarta esta posibilidad entonces, de plantear una reforma constitucional que incluya la posibilidad de extraditar a estos líderes de bandas organizadas, las más peligrosas?

Yo creo que en este punto del camino no se puede descartar ese tipo de ideas pero eso ya no está dentro de mi nivel.

Le preguntaba para saber si se ha abordado esta posibilidad en estas mesas de discusión 

Sí, es es una posibilidad y particularmente la he conversado con el Embajador de Estados Unidos, la semana pasada, con el Cónsul norteamericano también y es una idea, que es una buena idea que para ser aterrizada requiere, como tú dices, un cambio constitucional y una reforma legal también.

Otro tema, Gobernado,  sobre estas imágenes compartidas por la prefecta Susana González que los veía a ustedes en una reunión social o diplomática mientras en la Penitenciaría ya estallaba está matanza. Además, también ha habido quejas de los familiares, reporteros y periodistas que están afuera de la penitenciaría, han recogido testimonios de familiares de personas asesinadas que dicen que la policía ha sido violenta con ellos, que les han sacado con términos despectivos, etcétera y, se ha transmitido una sensación de que el gobierno es indolente con las familias de estas personas asesinadas. ¿Qué fue lo que pasó esa noche en la que veíamos, estas dos imágenes, tan contrastantes que pudieran transmitir esta sensación que le menciono?

Sí, yo fui notificado a las 9 de la noche del incidente en la Penitenciaría y en ese instante, fui directo a la Penitenciaría y fui en un operativo que se llama Contraflujo, ya que pones una patrulla adelante tuyo y vas  en contra vía para poder llegar más rápido. Creo que en cuestión de 10 o 12 minutos estuve ya en la penitenciaría, sobre las 9:15 o 9:20 no sé, no estaba viendo el reloj y salí de la Penitenciaría el día sábado a las 5 de la mañana. 

¿Qué te puedo comentar? Yo he estado varias veces, y no de turista. La Gobernación es coordinación y para poder coordinar, tienes que entender los detalles. He estado en la noche, en la madrugada, estaban todos del sistema penitenciario y nunca, de las veces, que he estado, ya sea en momentos de paz o de guerra; he podido ver y sentir lo que sentía ese día. En palabras sencillas, fueron horas de horas de dinamita, fuego cruzado, una balacera permanente. Estuve ahí, estaba la policía, las Fuerzas Armadas donde pueden estar, que no es adentro, es afuera, y con la Policía, con las unidades técnicas e investigativas, se hizo como ellos determinan una apreciación de cuál era el momento oportuno para poder hacer la intervención. Esto como en un secuestro, como en la guerra, que no es que uno está viendo desde redes sociales, y dice “entre ahorita”. No, es con la información de Inteligencia, en ese momento, la Inteligencia es como un dron que te permite ver lo que está pasando. 

Ahora, para ser más claro, yo estaba ahí acompañando a la Policía, siempre estuvimos adentro, estábamos a 20 metros de la dinamita, literalmente las balas cruzaban por dónde estábamos. Cuando hablamos de entrar, aquí hay que ser precisos, estamos hablando de entrar al pabellón 2, donde estaba sucediendo este cruce de bala; bala de un lado y  bala del otro lado, y, donde se se ingresó, estaban más de 900, así como decía hace un rato, este era un pabellón con más de 900 personas. Se logró salvar a su inmensa, gran mayoría, y desde ahí se estaba transmitiendo el Facebook Live, y, cuando se llegó, y me consta porque yo estuve ahí, agradecieron a los policías porque les habían salvado la vida a más de 900 personas. 

Es dramático, es una situación de crisis y la vida tiene un valor infinito, entonces una vida perdida tiene un valor infinito, pero así mismo, una vida salvada también tiene un valor infinito. Te cuento como anécdota, yo llegué a mi casa ese día a las 6 de la mañana. Mi esposa no sabía dónde yo estaba, sabía que estaba un evento al que no me pudo acompañar porque estaba indispuesta y yo no le quería decir dónde estaba para que no se preocupe. Le dije que estaba en un cuartel de la Policía, pero cuando ya llegué y le comenté lo que había pasado, le dije: “hoy el Gobierno Nacional, hoy la Policía Nacional, a pesar de esta situación dramática, ha logrado salvar vidas”. Y eso es importante y así es como debe ser ahora. Esto es una zona de guerra en la que estamos recuperando la soberanía. Eso es importante de que se entienda, esto no es que es un lugar que está muy bien controlado y a veces se descontrola, no,  es algo que se está recuperando la soberanía. 

Cobo ha dicho hace pocas horas, que hay pabellones donde ya se ha tomado el control, hay otros que no se ha tomado el control y se está trabajando para poder tener ese control total integral, pero esto es algo progresivo.

Dentro  de este cruce, que ya se convierte en una guerra interna como usted dice; ha muerto gente, que no necesariamente estaba vinculada al crimen organizado. Conmueve saber que hay gente adentro que está con prisión preventiva y que hay muchas personas que no están por delitos contra la vida. Aquí hay una responsabilidad compartida por parte de todas las entidades del Estado, también el sistema de justicia con el uso excesivo de la prisión preventiva. ¿Han podido conversar también sobre esto ustedes, que si bien no es una competencia directa del Ejecutivo sí es una coordinación que se pudiera hacer dentro de estos diálogos? 

El día lunes, ese fue uno de los temas y en las resoluciones de todas las funciones del Estado, en lo que compete, específicamente a la Corte de Justicia y al Consejo de la Judicatura, hubo ese compromiso de dar celeridad y de revisión, en mayor detalle, para evitar todo este tipo de circunstancias.

También hubo casos en los que habían personas privadas de la libertad que el SNAI no podía determinar, porque todavía el reconocimiento de cadáveres está en proceso, que habían fallecido o se pensaba también podían estar secuestrados. 

El Gobierno la comparte con quien necesita saberlo, no con la ciudadanía general si no en este caso, la familia. Y claro, hemos tenido la posibilidad de hablar con los familiares y decirle “tu familiar está vivo, está sano y salvo. No está de secuestrado, no, está sano y salvo, te lo pongo al teléfono para que puedas conversar con él”. Hay temas que son sensibles y no se pueden comentar pero si se ha requerido que alguien sea trasladado  a otro lado, inclusive otra ciudad, se lo ha hecho. Aquí lo importante, como decíamos al inicio, esto es Ecuador versus narcotráfico. Si pensamos que el enemigo está dentro del Estado de derecho los narcotraficantes van a estar ganando

Gobernador,  pero la propia ministra de Gobierno, en ese momento María Paula Romo, decía en una entrevista, cuando todavía estaba en funciones que los tentáculos del narcotráfico están en todo el Estado, y por lo tanto alcanzan a la Fiscalía, a la Policía, como pasa allá en otros países. El peligro más grande del narcotráfico es que permear las instituciones y por lo tanto desconocer que puede haber policías involucrados ,que puede haber jueces fiscales, etcétera o amenazados o comprados, ¿no es dejar de ver una parte del problema? 

Estamos hablando de dos cosas o estamos hablando de lo mismo viéndolo de distintos ángulos, para hacerlo más claro, no me refiero a las consecuencias, me refiero a la causa. La causa está en el narcotráfico. Esa es la causa de raíz para atacar y eso no quita lo que tú mencionas, pero yo digo: apuntemos hacia la causa de raíz porque lo otro no nos va a dar la solución. Sin perjuicio de que se den todas las depuraciones que te tengan que dar, se tienen que dar, y se estarán dando y son cosas que se comentan sobre hechos consumados. 

Yo no puedo entrar en especulaciones, pero un poco el sentido de mi reflexión es, apuntemos hacia la causa raíz porque como que me doy cuenta que mucha gente todavía no dimensiona el tamaño del problema, está pensando que esto es un tema de toda la vida pero ya está en otro nivel. 

Mira cuál es el  principal producto que se saca y la plata que que se genera. Es un poco decir a la gente: “oye un paquete de cocaína, lo que se llama  ‘un ladrillo’ , cuando le expoertan al exterior le sacan 45.000 en Europa, en Estados Unidos, en el Asia 100.000, hoy la rentabilidad también la sacan dentro del Ecuador porque hay consumidores en decenas de miles, es casi la misma rentabilidad que le sacan ese ladrillo cuando lo sacan al exterior, y en algunos casos más, porque aquí degradan la droga, entonces le sacan más rentabilidad. Entonces el problema es bastante más grave de lo que pensamos. Pero la causa raíz está en ese narcotráfico y por eso yo mantengo cierto optimismo con respecto de lo que pasó el día lunes. El Presidente de la República ha aglutinado a todas las fuerzas del Estado y, tener una causa común es salvar al Ecuador del narcotráfico y eso el gobierno, solo, no lo puede hacer. El gobierno necesita a lo mejor del Estado y te necesita a ti también, necesita a la ciudadanía, a la prensa, a todos.

El Defensor del Pueblo ha dicho que va a venir una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que podría investigar sobre las eventuales responsabilidades que el Estado podría tener en el asesinato, y usted me dirá la cifra exacta, porque hay discrepancias aún en las cifras, sobre cuántas personas han muerto en este último enfrentamiento en la Penitenciaría.

Esos dos temas, empezando por el tema de los números de este último episodio, de esta crisis carcelaria, de esta masacre digamos, para calificarla  como lo que ha sido. 61 personas privadas de la libertad fallecieron dentro de la cárcel, una persona falleció ya luego, cuando fue llevada al centro de salud, en total entonces son 62 en total fallecidos hasta este momento. Luego teníamos casi 44 personas heridas que fueron llevadas al centro de salud, de esos ya una buena parte fueron dados de alta y siguió el proceso normal de reclusión. Pero de esos 44 hay dos personas que han estado en situación crítica, ahora estabilizada, según la última información que tengo, entonces cambia la cifra, no es porque alguien esté diciendo lo que no es; simplemente es por esta naturaleza de los hechos, pero hasta ahí. En resumen, son 62 personas. 

¿Qué hay de la posible responsabilidad del Estado, considerando que es el responsable de  velar por el bienestar de las personas dentro de las cárceles, que además, es población de atención prioritaria? 

Yo creo que toda Comisión Interamericana derechos humanos que venga al Ecuador, por las razones que venga, tiene que ser bienvenida y tiene que ser muy bien asistida y, como Gobernación, nos ponemos a las órdenes para poder darle acceso a todo lo que necesiten acceder. Me parece que eso es algo positivo. Mientras más personas conozcan lo que está sucediendo, yo creo que es mejor, porque también eso contribuye a la cooperación internacional que el Ecuador necesita.

Colombia tuvo en su momento el Plan Colombia, Colombia tiene el equivalente a tres bases de Manta y un poco más. Ecuador,  ya lo comentamos hace un rato, pues, aquí gobiernos del pasado transaron con las mafias, sacaron la base de cooperación militar cuyo único objetivo era combatir contra el narcotráfico. Desactivaron los radares, sacaron los escáneres de carga de la cárcel, los escáneres de metales, se lo robaron de la cárcel, los detectores de metales específicamente me refiero. Entonces bueno, eso es lo que hay,  pero sobre eso estamos trabajando y estamos recuperando poco a poco esa soberanía que esto es como una guerra  Tiwinza no se la ganó de la noche a la mañana,  se la recuperó pero hubo que hacerlo;  y hago alusión un poco a eso. Yo tengo 44 años y, que cuando pasó esa guerra en el 95 yo tenía, creo que 15 o 16, ya me estaban enlistando para irme a la guerra y recuerdo haber sentido el patriotismo más fuerte que nunca y recuerdo que fue una causa común. Y,  tal vez eso es importante que hoy sintamos todos que hay una causa común:  la causa es salvar al Ecuador, esto no es un problema del gobierno, es un problema de todos. La única forma resolverlo es si todos nos involucramos y confío como ha dicho el presidente que unidos vamos a prevalecer.

¿El Estado puede garantizar que no va a volver a ocurrir algo similar tanto en Guayas como en otras provincias, o todavía no se puedeasegurar que la vida de las personas privadas de libertad está garantizada?

Mira, una de las primeras funciones que tiene un Estado es salvaguardar la vida de sus conciudadanos y ese es el norte y en eso se trabaja dentro de la restricciones físicas y de recursos legales que existen pero ese es el objetivo y hacia allá se trabaja duro. Pero no existe la perfección, digamos la perfección es un norte, es hacia hacia donde se trabaja, hacia dónde se apunta, pero hay que decir las cosas con claridad, aquí se le entregaron las cárceles al narco, nosotros estamos en una guerra recuperando el sistema penitenciario, una guerra porque con lo que yo vi la noche del viernes y la madrugada el día sábado, es una guerra. 

En una guerra se tiran bombas, en una guerra le hacen hueco a la tanqueta en que iba a nuestra Policía Nacional y le hacen un hueco en el blindaje, en una guerra te ponen dinamita. Entonces yo creo que hay que ver bien. Claro es aquí  que los enemigos son los narcotraficantes porque si luego pensamos que están por otro lado, nos confundimos. 

Comprendo, pero el Estado es el responsable de garantizar la vida de las personas que están adentro, por eso le hago esa pregunta, porque a un narco no le voy a preguntar si me va a garantizar la vida. ¿El Estado va a poder garantizar la vida de las personas al interior de las cárceles o no?

El objetivo es siempre ese, no dentro de las cárceles solamente, sino en todo el territorio nacional, pero la realidad es que estamos en una zona de guerra. El objetivo es que nunca tengas ningún tipo de muerte violenta, no solamente dentro, sino fuera de la cárcel también, pero ¿por qué estamos viviendo esto?, porque nos estamos enfrentando a bandas narco delictivas,  y si no tenemos claro eso, vamos a seguir pensando que  tal vez el enemigo es la Policía, pero no, pues la Policía es la que nos está defendiendo. Más bien lo que tenemos es que fortalecer a la Policía para que puedan doblegar a los narcotraficantes. Porque si no, resulta que el policía tiene ahora dos enemigos, el narcotraficante y la gente que le reclama al policía entonces perdemos el respaldo a nuestra institucionalidad para fortalecerla, y de esa forma vamos a poder trabajar para ir garantizando, que el Estado, y me gusta que lo has dicho con claridad, no solamente el gobierno, el Estado en toda su dimensión, pueda hacer sentir su peso y el rigor de la ley, porque esto es un tema que requiere el concurso todos los poderes del Estado. Y, por la reunión del día lunes, que yo estuve ahí, he sentido que hay un compromiso de los poderes del Estado para poder dar esas garantías que tú con toda la razón, reclamas.

Hace unas semanas, previo al último episodio, fueron descubiertos tres presos que pretendían meter armas, dinamitas, etcétera al interior de la cárcel. ¿Cuáles van a hacer los mecanismos para retirar las armas que ya están adentro? ¿Hay un mecanismo para poder retirarlas o el Estado no está  en capacidad de hacerlo y todavía nos arriesgamos a que haya un episodio  similar a este en los próximos días?

O sea, tienes más de mil efectivos, entre policía y Fuerza Armada, aparte, los guías penitenciarios, pero tienes más de mil; es una presencia nunca antes vista en ninguna cárcel del Ecuador, nunca en la historia has tenido más de mil efectivos. Tienes hasta maquinaria, como decía hace un rato, hasta derrumbando paredes para desbrozar el camino, y poder hacer una requisa profunda. 

Yo he acompañado las requisas, dentro de las celdas inclusive, para que tengas una idea, una requisa puede tomar 6 horas, o sea estar metidos 500 policías revisando, con la fuerza militar, metidos con toda la tecnología que se dispone para poder hacer una requisa. Pero llega un punto donde, como decía hace un rato, no es que está dentro, está en la pared, la tumbas, y luego la reconstruyes, todo eso se está haciendo. Y, de la información que tengo, este es un trabajo que nunca antes se ha hecho en el Ecuador, y es un un trabajo que está a la talla y a la altura de lo que las circunstancias requieren, entonces, eso es lo que te puedo decir. Yo te puedo hablar sobre los hechos, sobre lo que veo, no puedo entrar a especular qué va a pasar mañana y que no puede pasar mañana porque eso lo desconozco; pero se puede tener la certeza que se está haciendo todo lo que hay que hacer dentro del marco de la ley y de la Constitución.

Le pregunto porque el guía penitenciario que le comentaba, que nos dio su testimonio con protección de identidad por evidentes razones,  decía  que “hacen todos esos decomisos que en realidad son trueques entre los policías y las bandas, están contentos cuando publican esas fotografías en redes sociales, en realidad es un intercambio porque ya los registros de verdad no se han hecho, en la cárcel hay muchos lujos, para quienes tienen dinero ventilador, estas pantallas televisores licor etcétera-.”

Ahí te diría dos cosas; primero insistir que la responsabilidad del sistema penitenciario es de los guías penitenciarios del SNAI, no es de los policías. Los policías entran porque la legalidad diezmó a los días penitenciarios y les quitó las armas, entonces por eso requieras a la policía. 

El guía se refiere a cuando la policía entra a hacer los decomisos.

Claro, yo puedo hablar de lo que yo conozco y de  lo que yo he visto porque no es que me lo han contado sino lo que yo he podido ver. Los operativos son exhaustivos, pues entonces, no es que entre un policía, entran 700, comprenderás que están con cámaras, está todo grabado. 

Algo interesante que tiene que ver indirectamente con el tema, pero voy a aprovechar el espacio para decirlo, hay veces que la gente, reclama o vacila dice “oye, ¿por qué no hay una foto de lo que están haciendo?” Cuando estamos presentes ahí en la Penitenciaría,  la Gobernación no  lleva equipo de comunicación a la Penitenciaría, cuando hay algún tipo de de filmación o de  foto es de los equipos de la Policía que por temas de Derechos Humanos, por protocolos de seguridad y temas legales, tienen que grabar todo lo que pasa y dependiendo de la clasificación de la información, a veces la liberan ellos mismos a los medios de comunicación, entonces simplemente aprovecho para comentar eso, porque a veces eso no se sabe. 

Te decía esto, porque cuando hay estos operativos, todo está bastante bien documentado, o sea, a mí no me hace sentido, yo nunca he visto que alguien se le ocurra decir “Yo veo un arma y no lo voy a decir”.  Eso no existe en ese momento, o sea, lo que yo he visto es que los operativos de requisa de armas, en este caso, que es lo que estamos hablando, sacan fusiles, municiones, rompen paredes, sacan dinamitas. Lo he podido constatar entonces pero siguen entrando armados porque entran armas porque no tenemos el detector de metales, el escáner de carga, que por primera vez en la historia carcelaria, el Ecuador ya lo va a tener. 

Maria Sol Borja 100x100
María Sol Borja
Periodista. Ha publicado en New York Times y Washington Post. Fue parte del equipo finalista en los premios Gabo 2019 por Frontera Cautiva y fue finalista en los premios Jorge Mantilla Ortega, en 2021, en categoría Opinión. Tiene experiencia en televisión y prensa escrita. Máster en Comunicación Política e Imagen (UPSA, España) y en Periodismo (UDLA, Ecuador). Ex editora asociada y editora política en GK.

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