Ayer se desató una nueva masacre en una cárcel ecuatoriana: en la Penitenciaría del Litoral murieron decenas de personas por un enfrentamiento entre bandas del crimen organizado. La Policía aún permanece en el conflictivo centro penitenciario, y las cifras de muertes ha ido incrementando a medida que los agentes han ido retomando el control de Penitenciaría, en las afueras de Guayaquil, una ajetreada ciudad portuaria ecuatoriana. 

En una rueda de prensa sobre la situación carcelaria en el país la noche del 29 de septiembre, el presidente Guillermo Lasso confirmó que son 116 los muertos y 80 los heridos. Además dijo que aunque le gustaría decir que la situación está controlada, no puede hacerlo, y que la cifra de muertos podría aumentar. La noche del 30 de septiembre, la Policía Nacional confirmó en su cuenta de Twitter que el número de fallecidos ascendió a 118. 

Aún se especula si la cifra oficial publicada por el Servicio Nacional de Atención Integral a personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI), encargado de administrar el quebrado sistema carcelario nacional, es la definitiva.

A las dos de la tarde de ayer, los enfrentamientos entre bandas fueron aplacados. Hasta ese momento habían fallecido 26 personas. Hasta el mediodía de hoy, 29 de septiembre de 2021, el SNAI dijo que hubo 30 personas fallecidas y 52 heridos tras los fuertes enfrentamientos en el Centro de Privación de la Libertad Guayas N° 1 conocido como la Penitenciaría del Litoral.  La Fiscalía dijo que seis de los fallecidos fueron decapitados. En los enfrentamientos se usaron armas cortopunzantes y armas de fuego, dice la Fiscalía. Algunos cuerpos de los fallecidos fueron levantados por el personal de Medicina Legal, Criminalística, la noche de ayer. La Policía Judicial también llegó hasta la cárcel para recolectar indicios de los hechos. Por estos hechos, la Fiscalía comenzó una investigación

Un comunicador del SNAI dijo a GK que la Policía sigue dentro de la Penitenciaría y actualizó el número de muertos de 29 a 30 —ayer,  primero se reportaron 24 asesinados; luego el número subió a 26 y esta mañana alcanzó los 29. Esta noche, el Presidente Lasso confirmó que la cifra es de 116.

PUBLICIDAD

Además, por las investigaciones de la masacre de ayer, el SNAI suspendió por dos días las actividades administrativas dentro de la cárcel. El comunicador del SNAI dijo a GK que los secretarios, médicos o personal de limpieza no asistirán a su trabajo por ese lapso. 

Noticias Más Recientes

Penitenciaría del Litoral, en estado crítico

Esta cárcel es una de las más conflictivas del país. Según datos del SNAI entregados a GK, en la Penitenciaría hay más de 9 mil personas privadas de la libertad. Hasta mayo de 2021, su nivel de hacinamiento era del 97,6%. El hacinamiento no debe ser confundido con la sobrepoblación, que es cuando la cantidad de personas internas excede la capacidad del centro carcelario. El hacinamiento se da cuando el espacio no es suficiente para el número de personas que están ahí que, según el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes, debería ser de menos cuatro metros cuadrados para cada recluso.

Este es el más reciente de los constantes enfrentamientos en la Penitenciaría. El pasado 31 de julio, hubo un disturbio en los pabellones 7 y 8 de la cárcel, en la tarde ingresó la Policía Nacional para controlar la situación. Los presos habían retenido a un empleado de servicio de alimentos pero fue liberado con la intervención del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Policía. 

El 13 de septiembre, hubo más incidentes. La Policía dijo que la Penitenciaría fue atacada con drones que lanzaron explosivos. En la madrugada de ese día, los vecinos denunciaron una detonación en la cárcel. También se sintieron más detonaciones y disparos al pasar las horas. 

El 23 de julio, Fausto Cobo fue nombrado director del SNAI. Cobo duró apenas 2 meses en el cargo: lo dejó el 27 de septiembre. Ahora el servicio es dirigido por Bolívar Garzón. El gobierno ordenó, además, el control militar en el perímetro de acceso a los centros carcelarios y el control de policías en los filtros 2 y 3 en las cárceles. Ordenó que se coloquen cámaras de seguridad en las cárceles. 

Desde mayo de 2019 hasta la fecha se cuentan más de 200 fallecidos por las masacres en las cárceles. 2021 es el año más sangriento en la historia del sistema penitenciario del Ecuador, sumido en una crisis de presupuesto, control de bandas criminales y sobrepoblación (causada en buena parte por el abuso de la prisión preventiva desde la reforma al Código Orgánico Integral Penal de 2014).