El gobierno dijo que hay un barco en las aguas internacionales que colindan con el archipiélago de Galápagos pero que no “ha existido ningún ingreso ilegal” de una flota con bandera extranjera a las islas. En un comunicado de la noche de ayer, 29 de junio, la Secretaría General de Comunicación de la Presidencia (Segcom) dijo que hará monitoreos constantes. 

La organización Global Fishing Watch —que monitorea la actividad pesquera a nivel mundial con tecnología satelital— dijo que se trataba de un barco pesquero industrial chino llamado Shun Xing 18. Y que está ubicado en la parte sur de las islas. 

¿Dónde está exactamente el barco?

La Segcom dice que está a aproximadamente 300 millas náuticas de la Zona Económica Exclusiva Insular (ZEEI), el área del océano sobre la cual un país tiene jurisdicción. La ZEEI se extiende desde el límite exterior del mar territorial —a 12 millas de la línea base de las islas— hasta las 200 millas náuticas.

Según la Cancillería, en el ZEEI el Estado ecuatoriano tiene derechos de soberanía con fines de exploración, explotación y conservación de los resultados naturales en las aguas, suelo y subsuelo del mar. Es decir, el país puede decidir si permite o no el libre tránsito de embarcaciones en esta área. 

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Según la Segcom, el barco está a 470 millas náuticas de la Reserva Marina de Galápagos (RMG). LA RMG es una franja de 40 millas náuticas en la que todas las especies están protegidas y está prohibida la pesca industrial. 

Ubicación del barco chino cerca de Galápagos

La primera línea celeste alrededor de las islas es la Reserva Marina de Galápagos (RMG). La segunda es la Zona Económica Exclusiva Insular (ZEEI). El punto rojo en la parte suroeste del archipiélago es el barco Shun Xing 18. Fotografía tomada de la cuenta de Twitter de Más Galápagos.

¿Qué operaciones de control se están haciendo?

Según el comunicado del gobierno de ayer, hacen monitoreos de las embarcaciones que están cerca de las islas “de forma continua”. Además, dice que están haciendo controles aéreos, náuticos y tecnológicos para garantizar que no ingresen a aguas ecuatorianas. 

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Gustavo Manrique, ministro de Turismo, dijo que “la tecnología de hoy nos permite rastrear dónde están, las velocidades a las que navegan y otras características con un nivel de precisión exacto, lo que permite tomar decisiones oportunas”. Manrique también dijo que si los barcos irrumpen los límites de la ZEEI o de Reserva Marítima de Galápagos, el Estado lo identificará y tomarán “las acciones pertinentes”, según la ley. 

El comunicado de ayer dice que desde el 24 de mayo de 2021, cuando el presidente Guillermo Lasso se posesionó, se activó un comité interministerial para “evaluar de forma periódica este tipo de situaciones”. Está conformado por los Ministerios de: 

  • Relaciones Internacionales.
  • Defensa
  • Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca
  • Ambiente, Agua y Transición Ecológica

Y la Secretaría General de Comunicación de la Presidencia

La Segcom aseguró que “Ecuador tiene la tecnología necesaria para precautelar la soberanía del país”. Sin embargo, algunos expertos creen que el país no está en la capacidad de cumplir con ese objetivo correctamente.

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En una entrevista con GK en agosto de 2020, Yakov César Cedeño, experto en operaciones militares,  dijo que el país no tenía la capacidad operativa para monitorear la presencia de embarcaciones extranjeras cerca de la ZEEI. El principal motivo es la falta de recursos económicos, de personal, de embarcaciones, entre otros. 

Cedeño dijo que como las embarcaciones extranjeras están conscientes de las limitaciones del Ecuador, eso impide poder monitorearlas mejor. Incluso, dijo Cedeño, es probable que las flotas “tengan acceso a inteligencia naval de la China y sepan cuándo y dónde posicionarse, cuándo apagan sus transpondedores, qué franjas horarias le convienen para hacer irrupciones en la Zona Económica Exclusiva”. 

¿Cuál es la situación actual?

El comunicado de la Segcom de ayer dice que Ecuador “estableció un convenio con Canadá que permite contar con una herramienta tecnológica para rastrear a los barcos, aun cuando apagan sus equipos de navegación”. Cedeño dijo hoy a GK que eso “contribuye, pero no es realmente significativo” porque aunque sepan exactamente dónde está la embarcación, el país no tiene la capacidad para interceptarla y obtener evidencia en caso de que se infrinjan los límites de la ZEEI. 

Para eso, dice Cedeño, es necesario tener equipos y embarcaciones disponibles de las unidades del Comando, aviones, helicópteros y otros recursos. Poder hacerlo correctamente también dependerá de la disponibilidad y de la capacidad de cada medio de transporte de captar evidencia real para presentarla a las autoridades chinas o al público. Según Cedeño, “eso es lo que realmente cuenta”. 

Cedeño dice que en los últimos meses la situación  ha empeorado. En primer lugar, dice que ninguno de los problemas que mencionaba en la entrevista de agosto del año pasado se han solucionado. Dice que no se ha incrementado la disponibilidad operativa del Comando de Operaciones Navales que agrupa distintas unidades navales que podrían ser usadas para el monitoreo. Tampoco, dice “se ha mejorado drásticamente” la disponibilidad de los equipos y tripulantes disponibles. 

Además, añade que el control de la pandemia del covid-19 ha demandado muchos recursos económicos y de equipamiento de las Fuerzas Armadas ecuatorianas. Por ejemplo, se utilizan algunos de los recursos aéreos para transportar las vacunas por los estrictos controles de cadena de frío que requieren algunas vacunas contra el covid-19 como la de Pfizer. 

El experto en operaciones militares advierte que China, al ser el principal proveedor de vacunas para el país “no va a ver favorablemente que Ecuador ponga el pie firma para prevenir el uso indiscriminado de recursos ecuatorianos”.  Por eso, dice Cedeño, la situación podría ser más complicada que en años anteriores, incluso si es posible detectar los barcos que se acepten a la ZEEI.  

Barcos chinos capturados

El 14 de agosto de 2017 la armada del Ecuador capturó a un buque chino con alrededor de 300 toneladas de pesca.  Según un comunicado de ese entonces, la embarcación Fu Yuan Yu Leng 999 contenía más de 6 mil tiburones congelados de pesca ilegal. Entre estos había tiburones Zorro ojón, Mako, tiburones silky y tiburones martillo (que están en grave peligro de extinción). 

El 27 de agosto de 2017, la Unidad Judicial Multicompetente de Puerto Baquerizo Moreno dictó una sentencia de cuatro años de prisión al capitán del barco. Además, tres años para sus colaboradores cercanos y un año para los demás miembros de la tripulación. El tribunal también puso una multa de 5,9 millones de dólares para la reparación material del Parque Nacional Galápagos. 

En julio de 2020 la Armada del Ecuador alertó sobre la presencia de 260 buques chinos cerca del mar territorial ecuatoriano, al pie de la Reserva Marina de las Galápagos. Después del anuncio, el entonces presidente del Consejo de Gobierno de Galápagos, Norman Wray anunció en su cuenta de Twitter que Esperanza, un tiburón ballena que llevaba un chip rastreador, dejó de transmitir hoy después de haberlo hecho por 280 días. Esperanza estaba entre la Zona Exclusiva Económica Insular y la Reserva Marina Galápagos, cerca de donde pescaban los barcos chinos. 

El 5 de agosto de 2021, el canciller Luis Gallegos Chiriboga anunció que China aceptó un acuerdo sobre los barcos pesqueros que están cerca de la Zona Económica Exclusiva Insular (ZEEI) de Galápagos. Sin embargo, los problemas continúan en 2021.