En menos de veinticuatro horas se desarticularon dos bandas que traficaban personas migrantes. Hoy, viernes 28 de mayo de 2021, fueron detenidas cinco personas involucradas en una de estas redes. ayer, jueves 27, se desarticuló otra, que cobraba hasta 15 mil dólares por llevar ilegalmente a personas desde Ecuador hacia Estados Unidos. Pero, ¿qué es el tráfico de personas? y ¿cuáles son las diferencias con la trata de personas?

¿En qué son similares? 

Para empezar, una similitud: la trata y el tráfico de personas son delitos. El Código Orgánico Integral Penal (COIP) reprime la trata con entre trece y dieciséis años de cárcel. El tráfico es penado con prisión de siete a diez años.

¿Y en qué se diferencian? 

Más allá de eso, tienen algunas distinciones. Karina Sarmiento, experta en migración y refugio, explica que, en términos legales, la principal diferencia radica en que la trata es “un delito contra la persona” y el tráfico de personas es un delito “contra los estados”. 

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¿Qué es, puntualmente, la trata de personas? 

Según el Protocolo contra la trata de personas, este delito implica el reclutamiento, transporte, traslado, refugio o recepción de personas, “mediante la amenaza o el uso de la fuerza u otras formas de coacción, de secuestro, de fraude, de engaño”. El propósito de la trata es la explotación de personas. Según Sarmiento, la trata es una forma de explotación y “no siempre implica el cruce de fronteras” porque puede ocurrir incluso dentro del propio país en que viven sus víctimas. 

La experta explica que en la trata siempre se retiene a personas en contra de su voluntad y que normalmente está de por medio una situación de engaño, que hace que la persona caiga en estas redes. Sarmiento también dice que en la trata las personas quedan sometidas porque “porque amenazan a su familia o porque les quitan sus documentos”. Por ellos, sus víctimas suelen no tener libre movilidad y “no tiene capacidad de tomar una decisión”, dice Sarmiento.  

Por ejemplo, el pasado 17 de marzo, dos adolescentes regresaron a Ecuador desde Colombia, donde habían sido llevadas como víctimas de trata de personas y explotación laboral. El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana dijo que las dos adolescentes fueron sacadas de sus hogares con engaños a sus padres para que permitieran a sus hijas salir del país. 

La trata de personas tiene muchos tipos. Uno de ellos es el que tiene fines de explotación sexual. Sarmiento afirma que se conoce que uno de los engaños más frecuentes para que caigan en esta red es seducir a adolescentes o mujeres jóvenes para luego entregarlas a los operadores de estas bandas criminales. También hay trata con fines de explotación laboral, que ponen a las personas en situaciones de esclavismo moderno. 

Según el Informe Mundial sobre la Trata de Personas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), la explotación sexual se mantiene como la principal finalidad de explotación en el mundo (50 % de los casos identificados). Pero los datos revelan que se registra un incremento de casos de trabajo forzado y algunas otras formas de explotación como la mendicidad ajena (del 34 % en 2016 al 38 % en el 2020). Información de la Iniciativa Global contra la Trata de Personas (UNGIFT) dice que de las ganancias globales que se mueven detrás del mercado ilícito de la trata de personas 1.3 billones de dólares. 

¿Y el tráfico? 

El tráfico de personas, en cambio, siempre implica el cruce de fronteras internacionales. Esto significa que es un delito transnacional. Sarmiento explica que en el tráfico existe una “violacion a las políticas migratorias del país al cual las personas llegan”.  El propósito de los traficantes de migrantes es obtener un “beneficio financiero o material”, dice la experta. 

A diferencia de la trata, en el que las personas son retenidas sin su consentimiento, en el tráfico de personas, existe una voluntad de la víctima, que quiere salir del país a un destino al que no tiene los permisos para entrar. Esto significa que “yo acepto pagarle al traficante que me traslade de un país a otro”, explica Sarmiento. Sin embargo, la experta apunta que en el tráfico de migrantes “hay muchos derechos humanos violentados durante el proceso”. Sus víctimas suelen ser maltratadas, violentadas sexualmente, e incluso obligadas a cometer delitos en el camino hasta llegar al país de destino. Esto sucedió con las dos niñas ecuatorianas de 7 y cinco años, que fueron lanzadas por traficantes de personas desde el muro fronterizo entre México y Estados Unidos. Ambas menores fueron abandonadas en la frontera de Estados Unidos, mientras se observa cómo los coyoteros huyen del lugar. 

Además, Sarmiento explica que es común (y el riesgo alto) de que el tráfico de personas después se convierta en un caso de trata. “Lo que suele suceder es que cuando las personas llegan al otro lado, al país vecino o un país intermedio, al no poder pagar a sus traficantes, se les ofrece otras opciones y entonces entran en una situación de trata”, afirma Sarmiento.