El ruido de las vuvuzelas es tan agudo que interfiere en los pensamientos. Al menos unas 70 banderas del Ecuador y de Quito ondean las personas que han llegado hasta la avenida de los Shyris, en el centro norte de la capital ecuatoriana, para pedir que se termine el paro nacional que empezó hace seis días, el 13 de junio de 2022. 

La protesta fue difundida inicialmente por el gobierno nacional, la noche del 17 de junio de 2022. Pero al día siguiente, la Secretaría de Comunicación eliminó el tuit de la convocatoria. Lo habrían borrado porque el mismo gobierno decretó la prohibición del derecho de reunión y asociación.

A pesar de la prohibición, a las 4:45 de la tarde, las personas han hecho dos columnas, una en la vereda del Parque La Carolina, y otra en la mitad de la avenida. Hay unas 200 personas.

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Por ratos bloquean la calle e impiden que los carros pasen, pero la mayoría del tiempo dejan que transiten y les piden que piten “por la paz”.

La gran mayoría de los conductores lo hacen. Uno que se atreve a gritar “¡Fuera, Lasso, fuera!” es interceptado con violencia. Un hombre coloca la bandera blanca en su parabrisas impidiéndole ver. Otro se balancea al carro golpeándolo con una vuvuzela amarilla, azul y roja. 

En la vereda ocurre algo similar. Un transeúnte camina rápido y grita “¡Fuera, Lasso, fuera!” Dos personas lo siguen mientras le gritan “muerto de hambre”, “ándate a tu marcha”, y “cállate cojudo”. 

Un señor de más de 70 años que se apoya en su bastón, lo levanta y amenaza con golpearlo. Otro señor en sus 50, lo empuja; su hijo, de unos 13 años, lo toma del brazo como quien le pide que no lo empuje. 

Manifestantes en Quito

Manifestantes en Quito piden que se termine el paro. Fotografía de Isabela Ponce para GK.

El hombre insultado deja la protesta mientras más personas gritan frases como:

¡Preso, Iza, preso!

¡Iza, Iza, Iza, comienza la paliza!

¡Quito no se ahueva, carajo!

piden fin del paro

Con banderas blancas, los manifestantes piden el fin del paro. Fotografía de Vanessa Terán Collantes para GK.

Las cornetas no para  de sonar mientras los gritos de los comerciantes ambulantes se mezclan con la bulla.

– “Cornetas, cornetas. A ver poncho plástico para que no se moje”, dice una vendedora ambulante de pantalón verde y chompa negra. A ratos, hay un aire extrañamente festivo: como si la gente estuviese saliendo del estadio, tras un partido triunfal, o si fuesen a una kermés o a un concierto. 

Detrás de la tribuna de los Shyris, en el parque, la gente sigue haciendo su sábado: juegan fútbol, trotan, andan en patines. Las carpas de cevichocho da y fritadas están en pie. Solo la ligera lluvia que empieza a caer parece alterar sus planes. 

Es como una frontera invisible pero claramente definida 

Pero en la calzada, las consignas y el comercio siguen. 

Además de los ponchos, cornetas, banderas, otras personas venden chicles, caramelos, mascarillas, y paraguas. Conforme pasan los minutos, la garúa aumenta y los paraguas se abren. 

Victor Jiménez lleva una chompa negra impermeable. El hombre de 45 años, lojano y residente en Quito, dice que está aquí porque quiere paz y que no se repita la situación de octubre de 2019 “donde hubo muchos muertos”.

Jiménez también dice que espera que las autoridades y los manifestantes lleguen a un consenso pronto.

Formando la fila junto a los carros parqueados, hay hombres y mujeres adultos, adolescentes, y también personas mayores de 65 años. Un señor que sostiene un paraguas con la marca de la tarjeta de crédito Diners Club. Bajo él, observa a quienes no dejan soplar sus cornetas. 

Los manifestantes que flanquean esa parte de la avenida ondean sus banderas pero no se mueven de sus lugares. Además de la bulla que no cesa, el ambiente es de relativa paz.

Ida Páez, una señora en sus sesentas, lleva una chompa morada, el pelo suelto y del mismo color de la chompa, sus uñas lilas, un megáfono pequeño en su hombro, y un cartel que dice:

¡Basta Iza!

Perro del Chapo y Correa

Enemigos de la democracia 

“Estamos muchas personas rechazando la violencia porque lo que Iza llama protesta social y pacífica, me parece que es totalmente lo contrario”, dice, mientras se queja de que la lluvia aumenta. Eso, dice, dispersará a los manifestantes.

GK
(Ecuador, 2011) Periodismo que importa sobre lo que te importa.