El Ecuador vive una inusual inseguridad y el gobierno pretende resolverla con más policías y militares. En la ceremonia de posesión del alto mando militar en la Escuela Superior Militar Eloy Alfaro, el 31 de mayo de 2022 en Quito, el presidente Guillermo Lasso  dijo que su gobierno incorporará más efectivos a las Fuerzas Armadas “para defender la seguridad de nuestra patria”. También ha dicho que “necesitamos 30 mil nuevos policías”. Afirmó que la semana pasada ya se “graduaron 800 de los 30 mil que esperan reclutar en los próximos 3 años”. 

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Pero, ¿puede ser una medida efectiva? 

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En su discurso del 31 de mayo, el presidente Lasso dijo “invitamos a que más jóvenes se incorporen a esta noble carrera profesional para defender la seguridad de nuestra Patria”. El gobierno busca con esta acción “dar una oportunidad” a los jóvenes ecuatorianos que “no consiguen un empleo y tampoco un cupo en la universidad”.

Según el Presidente, para sostener el incremento de personal las instituciones armadas, buscará apoyo internacional. Pedirán equipos, armas, municiones y tecnología. Especialmente, para el área de inteligencia de ambas formaciones. 

Corte Provincial de Justicia del Azuay

Personas presas recapturadas en la cárcel de Santo Domingo. Fotografía cortesía de la Policía Nacional

¿Qué dicen los expertos?

Alexandra Zumárraga, ex directora nacional de Rehabilitación Social, explica que sí hacen falta más miembros en las fuerzas policiales, especialmente, porque la seguridad interna del país está decayendo. 

Pero, recalca que no basta con ingresar personal. El gobierno debe hacer una reevaluación de cómo deberá ser ese personal, tras analizar qué pasa actualmente dentro de la Policía Nacional. Por ejemplo, “hay muchos efectivos de la Policía que realizan actividades administrativas y no de patrullaje, un tema que tiene que ser valorado”, explica Zumárraga. 

“Si se acoge nuevo personal tiene que ser de una manera bastante depurada porque muchas veces no se hace una buena selección, como sucedió con los guía penitenciarios”, asegura Zumárraga. En ese caso, los aspirantes seleccionados tenían vínculos con ciertos delincuentes. Esto generó que el nuevo personal fuera cómplice de las organizaciones delincuenciales, explica Zumárraga.

“De nada servirá que haya más personas en la Policía, porque la mayor fuerza de las bandas nacodelictivas es su complicidad con la Policía o las fuerzas de seguridad”, dice Zumárraga. Ella recomienda al gobierno realizar una selección muy depurada, muy cuidadosa de todas las personas que lleguen a formar parte de ambas instituciones que controlan la seguridad interna y externa del país.

“No solo es meter más gente por meter, sino hacer una depuración bastante exhaustiva y minuciosa del personal policial”, dic Zumárraga. 

Mario Pazmiño, ex director de Inteligencia Militar, dice en un mensaje de audio que es importante aumentar los efectivos. Especialmente en las Fuerzas Armadas, porque tienen más misiones que la de colaborar con la Policía Nacional.  

Pazmiño no está de acuerdo con el aumento de 30 mil efectivos policiales. Lo considera un “exceso”.  “La magnitud que plantea el presidente de la República de 30 mil personas me parece desproporcionada y desmedida”, dice Pazmiño. 

Mario Pazmiño dice que incrementar el pie de fuerza no mejora el problema de inseguridad en el país y la ruta que se debe seguir es otra:  “la atención a los problemas sociales, que aunque son a largo plazo se deben implementar políticas públicas inmediatamente”. 

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El ex director de inteligencia dice que se están asignando 12.000 millones de dólares para combatir el crimen organizado y para potenciar la fuerza pública. Sin embargo, él considera que no se necesitan esos 1.200 millones sino la mitad. “La otra mitad se debería utilizar en salud, educación, vivienda, servicios básicos”, además de una atención prioritaria en zonas marginadas  y desprotegidas. “Solo atendiendo estas áreas se puede combatir al crimen organizado”, reflexiona Pazmiño.

GK también pidió la opinión de la ex integrante de la Comisión de Pacificación de las Cárceles y activista social Nelsa Curbelo. En un mensaje de texto, Curbelo escribió: “barrios con rejas, negocios con rejas, casas con rejas, parques con rejas, más policías, más militares. ¿Nos convertimos en una cárcel? ¿Nosotros estamos en prisión y los delincuentes sueltos?”, se preguntó con dureza. 

Curbelo agregó en otro mensaje que “pronto tendremos buses con rejas como cuando llevan a los privados de la libertad a las audiencias. Esa, por ahora, no es la solución. Si agregamos porte de armas, entonces ya es completo el descalabro”, afirmó Curbelo, quien renunció a la Comisión de Pacificación en abril de 2022. “Sería mejor que nos dijeran y fuera cierto: hospitales con medicinas, educación de calidad para todos, acceso a trabajo para todos. Ahí empezaríamos el cambio que este país necesita”, dice Curbelo. 

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Liz Briceño Pazmiño
(Ecuador, 1989). Periodista. Ha cubierto temas de economía y consumo en la Unión Europea. Cubre temas de menores migrantes no acompañados y de desplazados en Ecuador.