Eran las cinco de la mañana. A Darwin Cedeño, un ecuatoriano residente en Ivano-Frankivsk, una ciudad histórica ubicada en el sudoeste de Ucrania, lo despertó el ensordecedor sonido de los bombardeos con los que Rusia ha matado ya a cuarenta personas en ese país. El presidente ruso, Vladimir Putin, ha impuesto una ofensiva bélica de temor que ha causado el éxodo de miles de personas que buscan cruzar fronteras para mantenerse a salvo. Cedeño, padre de familia de 47 años, es uno de los 700 migrantes ecuatorianos que ha alistado sus maletas para salir de Ucrania, ante la inminente amenaza de muerte. Teme morir. 

flecha celesteOTRAS NOTICIAS

Darwin Cedeño habla con GK mientras termina de alistar su equipaje. Espera sentado hasta que Cancillería ecuatoriana le dé una respuesta y así poder abandonar el país que lo recibió hace 16 años. Pero no es el único. Cientos de ecuatorianos reclaman asistencia de la Cancillería. Muchos son estudiantes y denuncian que el ministerio no tenga un plan de salida para los ecuatorianos

PUBLICIDAD

Cedeño intenta mantener la calma en Ivano-Frankivsk, cuyo aeropuerto fue reducido a la nada por las bombas rusas. Dejará la casa que construyó, su patrimonio y su trabajo como gastrónomo para sobrevivir al conflicto. Este es su testimonio.

Esta corta introducción fue escrita por Karol E. Noroña.

De lunes a jueves, las noticias más improtantes en tu bandeja de entrada.
Suscríbete a La Diaria

De lunes a jueves, las noticias más improtantes en tu bandeja de entrada.
Suscríbete a La Diaria

De lunes a jueves, las noticias más improtantes en tu bandeja de entrada.
Suscríbete a La Diaria

§

Soy Darwin Cedeño y necesito ayuda. Vivo en Ivano Frankivsk, una ciudad que está en el lado oeste de Ucrania. Vivo aquí desde hace 16 años junto a mi esposa y mis dos niños. Estamos todos preocupados porque la invasión rusa está avanzando muy rápido. Nos están atacando por todos lados. Nos despertamos con esos bombardeos y realmente no sabemos qué va a pasar después. Tenemos miedo, pero intentamos mantener la calma. 

Los tanques rusos ya están aquí, en las calles, en los pueblos. Y están yendo tan tranquilamente que pasan por encima de los vehículos estacionados. Hay bombardeos áereos. Aquí ya destruyeron una base aérea y el aeropuerto [las imágenes de las detonaciones fueron unas de las primeras en difundirse a escala mundial]. Escuchamos esas explosiones y están cada vez más cerca. Se espera que en uno o dos días estarán invadiendo todo el territorio ucraniano. Eso es lo que hemos escuchado, lo que ya sabemos. 

Yo estoy listo. Mi familia está lista para salir. Hemos hecho nuestras maletas y estamos esperando la respuesta de Cancillería porque necesitamos salir de aquí, hacia al espacio Schengen [conformado por 26 países europeos, excepto Irlanda, Rumania, Bulgaria, Croacia y Chipre] para luego ir a Barcelona. Pero aún no me han dicho nada. Creo que voy a intentar llegar a la frontera con Polonia o Hungría. 

Sabe, yo creo que aquí se escuchaba mucho menos de lo que ustedes escuchaban allá, sí, en Ecuador. Pensamos que el conflicto iba a solucionarse y el presidente  Volodymir Zelensky intentó mantener la calma. De hecho, una de sus primeras intervenciones fue la que ustedes también vieron, la de esta mañana, después de los primeros bombardeos. No hubo antes estado de emergencia. No esperábamos esto, ¿quién espera una guerra? 

Bueno, parece que esas cosas no esperan y de la noche a la mañana fuimos atacados y ahora estamos viviendo la tensión. Yo tengo dos niños, mi mujer. Estamos desesperados por evacuar. 

El ejército ruso es muy fuerte. Es una potencia mundial y no se pueden comparar ejércitos. Ellos tienen más armamento y hombres. Aquí, el patriotismo es la base del ejército ucraniano. Pero no están preparados. 

Y es que no solo se trata de reconocer la “independencia” de dos regiones. Sabemos todos que Donetsk y Luhansk [las regiones separatistas reconocidas por Rusia] son ricas en minerales, en petróleo, con conductos que los llevan hacia Europa. Son muchos intereses más, muchos intereses políticos los que llevan a este conflicto. El propósito de Putin es que esas provincias pertenezcan a Rusia. Entonces, él ha venido posicionando esa idea de que Ucrania ha invadido esos territorios, cuando es todo lo contrario: esos territorios siempre fueron ucranianos, igual que la península de Crimea. En el 2014 ya se la llevaron para tener  al mar negro, a Turquía, a Grecia.  En este problema político, las cosas cambian de un día para otro. 

Y hay tantos intereses económicos, incluso los de nuestros aliados, la Unión Europea, Estados Unidos. Y cuando hay intereses todo se torna turbio y la guerra es una de las vías para utilizar la fuerza y apoderarse de los territorios. Por eso necesitamos la intervención de la Organización del Tratado del Atlántico Norte. Pero ahora pensamos que ya todo está demasiado complicado. 

Seamos extranjeros, migrantes, o ucranianos, nosotros queremos a este país. Y queremos apoyarlo. Somos parte de esta comunidad. Aquí he hecho mi vida…

También hay estudiantes en esta ciudad [allí viven 17 ecuatorianos], pero hablé hasta ayer con ellos. Ya no me contestan. 

Sentimos que el presidente Zelenksy intentó mantenernos tranquilos. Pero ahora, cada veinte minutos sale en televisión nacional para contarnos cómo Rusia nos está invadiendo, lo que haría otro país si está en guerra. 

Decidí vivir aquí, en Ucrania, porque la vida lo quiso así. Mi esposa es ucraniana y mis hijos también. Este país me recibió y me abrió sus puertas. Me he dedicado a la gastronomía y me siento parte de este país. Lo soy. 

También me acuerdo de mi país, Ecuador. Y solo quisiera decirles que ustedes son nuestros hermanos, que estamos intentando controlar el pánico para poder lograr salir de aquí. Les agradecemos todas sus oraciones para nosotros. Son nuestro respaldo. Estamos en contacto con Dios. Yo soy un ecuatoriano más que vive aquí, esperando que todo se arregle. 

No sabemos si podremos volver. Todo se queda aquí, el departamento, la casa, el trabajo, todo se queda aquí. Pero no puedo hacer nada. Necesitamos salir de aquí, no queremos morir. Necesitamos estar vivos. Nunca pensamos estar en guerra. 

Darwin Cedeño
Ecuatoriano en Ucrania. Padre de familia. Reside en Ivano-Frankivsk, una de las ciudades del país europeo.