El mundo se impresionó con la violencia espectacular de la erupción de un volcán submarino cerca de la pequeña nación polinesia de Tonga. Entre el 14 y el 15 de enero, el brutal evento natural causó un tsunami que ha devastado al país de poco más de 100 mil habitantes. La erupción activó una alarma de tsunami en varios países del Pacífico. Incluso, fue descartada en el Ecuador.

erupción del volcán de Tonga desde el espacio

Erupción del volcán de Tonga desde el espacio. Fotografía tomada de la cuenta de Twitter de la NASA.

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Cinco días después, la NASA mostró en su cuenta de Twitter las fotografías que la astronauta Kayla Barron tomó de la nube de cenizas que dejó la erupción del volcán de Tonga. 

Un día después de la erupción, Barron tomó cuatro fotos de las columnas de ceniza producto de la erupción, cuando la Estación Espacial Internacional pasaba sobre Nueva Zelanda, a unas 2000 kilómetros al sur del volcán, cuyo nombre completo es Hunga Tonga-Hunga Haʻapai un día después de la erupción.

Las densas nubes de toneladas de ceniza volcánica cubren amplias partes de la Tierra.

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La columna de erupción alcanzó la estratosfera, la segunda capa de la atmósfera terrestre, contada desde el suelo. La explosión del volcán fue tan violenta que se escuchó a miles de kilómetros: incluso en Estados Unidos y  Canadá. El evento eruptivo volcánico había empezado en diciembre de 2021, pero no fue sino hasta el 14 y 15 de enero que llegó al punto más violento de la erupción. 

Erupción del volcán de Tonga vista desde el espacio.

Las densas nubes de toneladas de ceniza volcánica cubren amplias partes de la Tierra. Fotografía tomada de la cuenta de Twitter de la NASA.

Los efectos de la erupción del volcán de Tonga, aún bajo estudio

Los efectos en la población de la pequeña nación insular ya son visibles. La devastación en la isla es evidente y la ayuda humanitaria ha empezado a llegar a la remota Tonga. 

Pero las consecuencias geológicas e incluso espaciales de la violenta erupción tienen a los científicos intrigados —y, por supuesto, trabajando para entender el evento natural. 

Una nota en la prestigiosa revista Nature dice que los científicos están tratando de descifrar la serie de “ondas de gravedad atmosférica que fueron detectadas por un satélite de la NASA tras la erupción. Erupciones volcánicas previas no han causado estas ondas gravitacionales, lo que, dice la nota, tiene a los expertos “perplejos”.

Estas ondas, explica la nota, se irradiaron desde el volcán  en círculos concéntricos. La pregunta que se hacen los expertos es qué impacto pueden tener estas ondas en el espacio. “Es realmente único. Nunca antes habíamos visto algo así en los datos”, le dijo Lars Hoffmann, un científico atmosférico del Centro de Supercomputación de Jülich, Alemania, a David Adams, el científico que escribió la nota en Natura.

El descubrimiento de estas ondas fue captado por la Sonda Infrarroja Atmosférica (AIRS, por sus siglas en inglés). La donda está montada desde hace 20 años en el satélite Aqua de la NASA. 

Muestran docenas de círculos concéntricos, cada uno de los cuales representa una onda de rápido movimiento en los gases de la atmósfera, que se extiende por más de 16.000 kilómetros. Las olas llegaron desde la superficie del océano hasta la ionosfera, y los investigadores creen que probablemente dieron la vuelta al mundo varias veces.

José María León Cabrera
(Ecuador, 1982) Editor fundador de GK. Su trabajo aparece en el New York Times, Etiqueta Negra, Etiqueta Verde, SoHo Colombia y Ecuador, entre otros. Es productor ejecutivo y director de contenidos de La Foca.