La violencia digital —aquella que ocurre en internet aunque no se ve puede afectar en comentarios en las redes sociales o mensajes anónimos. En esta entrevista, Priscilla Purtschert, coordinadora del programa Navegando Libres por la Red, una iniciativa de la organización ecuatoriana Taller de Comunicación Mujer —dedicada a defender los derechos de las mujeres y personas LGBTI, explica cómo identificar la violencia digital, qué se puede hacer cuándo se la sufre, y cómo prevenirla. 

¿Qué es la violencia de género digital? 

Es toda forma de discriminación, acoso, explotación, incluyendo los abusos y todas las agresiones que se producen al usar redes sociales, correo electrónico, o cualquier medio dentro de las tecnologías de la información y de la comunicación. 

Es importante tomar en cuenta que este tipo de comunicación tiene afectaciones a nivel físico, psicológico, sexual e incluso económico. Es súper importante resaltar que lo que ocurre en los espacios virtuales es real y tiene consecuencias tan reales como las violencias que ocurren en la arena no virtual. 

¿Cuáles son los tipos de violencia de género digital? 

Nosotras desde Navegando Libres [un proyecto de Taller de Comunicación Mujer para hablar sobre la violencia digital] hablamos de algunos tipos de violencia, que hemos podido identificar: el acoso digital, que tiene que ver con amenazas, lenguaje violento, llamadas insistentes, muy similar al acoso que se vive en el área no virtual. 

Por otra parte está la violencia sexual digital, el tipo de ataque más frecuente es la difusión de imágenes, vídeos íntimos sin consentimiento. La difusión de información privada, que se conoce como doxing, consiste en divulgar datos personales con el fin de hacer daño a una persona. 

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Por ejemplo, en el caso de activistas o figuras públicas que se difunda información sobre su domicilio, su familia con el fin de que personas que se oponen puedan atacarles conociendo esta información. 

El discurso de odio y expresiones discriminatorias suelen estar vinculadas a estereotipos, roles de género. Se incluyen los ataques xenófobos, racistas, cualquier cosa que esté vinculada a grupos que han sido históricamente discriminados por el contexto en el que vivimos. 

Los ataques a la libertad de expresión que pueden darse por parte del control del gobierno. Pero  a veces las mismas plataformas son las que limitan los contenidos de forma automática, es decir que infringen las normas aunque no lo hagan, por ejemplo las fotografías de desnudos.  El acceso no consentido a dispositivos y cuentas, puede ser tanto con hackeo o sin hackeo, es decir a través de bots o técnicas ya un poquito más complejas. 

flecha celesteOTROS CONTENIDOS SOBRE VIOLENCIA DE GÉNERO

Cuando una persona dice ‘yo le obligo a mi pareja a entregarme sus contraseñas’, eso también es un tipo de violencia que no requiere hackeo, pero que tiene el mismo fin. 

Finalmente, hemos hecho una distinción con los ataques a la niñez, y adolescentes. Porque si bien es cierto que muchos entran como violencia sexual digital tiene agravante mayor ya que se trata de contacto de adultos con niños y adolescentes. 

Estos tipos de violencias digitales afectan a mujeres, niñas, adolescentes y personas LGBTI. 

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¿Cuáles son las formas más evidentes de estos tipos de violencia?

Muchas veces le restamos importancia a la violencia que ocurre en el área digital. No solo porque no somos capaces de reconocerla sino también porque se ha normalizado. Muchas figuras públicas saben que van a recibir comentarios de odio constante entonces se normaliza y ya ni siquiera la reconocemos. 

Una de las cosas que nos puede ayudar a identificar es la incomodidad. Esto ocurre en otros tipos de violencia de género porque es difícil nombrarla porque estamos acostumbradas a que ocurra. Pero cuando hay situaciones que nos generan cualquier tipo de incomodidad ahí hay que indagar, hay que ver qué está ocurriendo. 

En el caso de la violencia digital está la otra parte que no somos conscientes que está ocurriendo.  Por ejemplo, si mi pareja tiene acceso a mi teléfono, pero yo no lo sé y sabe muchas cosas sobre mí que yo no le he contado, ahí hay otro indicador. 

No tengo pruebas todavía pero siempre hay que estar alerta ante esta situación de incomodidad. Y ver qué podría estar ocurriendo detrás. 

Otra cosa súper importante es insistir en la importancia del consentimiento. Prácticamente todos los tipos de violencia que ocurren es por una violación al consentimiento, como acceder a los dispositivos, la difusión de imágenes sin consentimiento. 

Es importante siempre mantener abiertas estas conversaciones para que nosotras mismas las empezamos a reconocer, pero también la gente de nuestro entorno cercano pueda familiarizarse con lo que está ocurriendo. 

Sobre el hackeo que mencionaste,si alguien toma mi foto y hace un perfil de Facebook con mi foto, ¿eso también es violencia digital? 

Aquí tenemos un caso de suplantación de identidad. Esto puede derivar en otros tipos de ataque como extorsión económica o extorsión sexual, que es muy común. Por ejemplo, que te digan ‘Me he creado este perfil. Tengo tus fotos. Sí, no me mandas otro video, voy a difundir estas fotos’,  es sextorsión que es extorsión sexual  

El simple hecho de que dupliquen tu identidad ya es una violencia, pero si además de eso va a ir vinculado otros tipos de ataque, pues tenemos una doble problemática. 

¿En qué medios se ejerce esta violencia digital? Sé que en el entorno digital pero ¿cuáles son los medios donde más se ejerce la violencia en las redes sociales, mensajes de texto, llamadas recurrentes? 

La violencia digital ocurre en un continuo.  Como hemos visto, la violencia digital opera de manera combinada con otros tipos de violencias que no es nada nuevo. Después de la violencia psicológica muchas veces viene de violencia física, hasta llegar al último escalón que sería el femicidio. 

Con la violencia digital ocurre un poco lo mismo. Es decir, estos ataques por lo general van acompañados de otros tipos de agresiones físicas, psicológicas y tienen impacto sobre los cuerpos de las niñas, de las mujeres, de las personas LGBTI. 

Pero hay casos más concretos. Por ejemplo, en el caso de monitoreo o acecho. Si yo he sido capaz de poner software espía en el teléfono de la persona que quiero agredir y puedo registrar por dónde se mueve, va a ser mucho más fácil para mí acceder al lugar donde esta persona y ejercer otro tipo de violencia, que puede ser física. 

Si bien ocurre en el área digital, es decir, redes sociales, hemos visto cómo los niños han empezado a utilizar medios digitales para la educación, y no ha habido las precauciones de protegerlos o de explicarles cuáles son los posibles riesgos. Sabemos, por ejemplo, que han aumentado los casos de grooming.

Los agresores son recursivos  pero las sobrevivientes también porque vemos que ponen en marcha estrategias para defenderse. Sin embargo, hemos visto casos en los que el modo de acceder a niños no es solo a través de juegos en línea como se acostumbraba antes, sino que están entrando a los canales de comunicación que los niños niñas utilizan para la escuela. 

Realmente, puede darse en todas partes en redes sociales, llamadas de teléfono, no hay mucho control al respecto a menos que nosotros vayamos construyendo ciertas barreras de protección. 

Cuando en las redes sociales de los medios de comunicación, las personas comentan y hacen comentarios alterados o groseros, ¿eso también es violencia digital?

Sí, sobre todo cuando hablamos de noticias que van a recibir este tipo de comentarios. Estas entrarían dentro del discurso de odio y expresiones discriminatorias. Por ejemplo, sobre las noticias de un altercado con una persona migrante. habría que cuestionar cómo los medios formulan la noticia y por qué se menciona la nacionalidad del agresor cuando es extranjero y no cuando es nacional. Eso desencadena una cantidad de comentarios xenófobos.

También se ven esos comentarios en noticias que hablan sobre la despenalización del aborto. La cantidad de ataques a las activistas feministas que van a salir a raíz de esa noticia es grande. Habría que ver cuál es el contenido de estos mensajes, pero sí es frecuente que empiecen como simples comentarios y que luego los agresores vayan a ver quién ha comentado en favor de esta noticia para seguir agrediendo. 

¿Por qué la violencia de género digital afecta más a las mujeres, la población LGBTI y las niñas? Sé que es una población vulnerable, pero ¿qué datos tienen sobre este tema en Navegando Libres? 

Esto tiene que ver con las relaciones de poder históricas que han existido. Partimos de que la sociedad en la que vimos es una sociedad machista, heteropatriarcal, y que además quienes más sufren violencia en el entorno físico son mujeres, niñas,  personas LGBTI. 

Lo único que hace es trasladarse al área digital. Quiero decir no es sorpresivo porque ya las viven o las vimos con mayor frecuencia. Nada más es como un reflejo de las relaciones de poder que ya existen. Además tienen que ver que se ha difundido mucho que lo digital ha sido creado por y para los hombres. 

De alguna manera desde niñas, decimos ‘yo para la tecnología no sirvo’ y eso nos pasa mucho en los talleres incluso con acompañamientos que tenemos. 

Pero nos damos cuenta que las mujeres han puesto en marcha un montón de estrategias súper válidas y que dan cuenta de que saben lo que están haciendo estas mujeres, niñas, personas LGBTI. 

Pero si es que yo parto de la desconfianza de ‘yo no sé hacer esto, yo no sirvo para esto’ va a ser mucho más difícil que me sienta empoderada y que me sienta en capacidad de apropiarme de estos espacios. 

¿Qué se puede hacer si una niña o mujer sufre algún tipo de violencia de género digital? 

Lo primero son los consejos más prácticos, más técnicos. Dependiendo del caso, hay que tomar ciertas medidas. Por ejemplo, el cambio de contraseñas, que es la primera llave de entrada a nuestras cuentas,. Instalar antivirus, revisar los permisos de ubicación de micrófono. 

Hay una serie de tips básicos de seguridad digital que casi siempre se ponen en marcha, pero luego dependiendo de la particularidad de cada caso vamos en conjunto pensando cuáles son las estrategias necesarias. Eso es cuando ya ha ocurrido la agresión. 

¿Qué se puede hacer para prevenir la violencia digital? 

El otro aspecto que es súper importante que insistimos muchísimo es fortalecer las redes de apoyo, con amigas o primas. Esto independientemente de que haya ocurrido o no la agresión.  

Pero sobre todo en los casos donde hay una amenaza de difusión de imágenes íntimas. Si las sobrevivientes cuentan con una red de apoyo fuerte, afrontarlo, si es que se llegara a llevar a cabo esta difusión, va a ser mucho más fácil. No solo por la contención emocional sino porque en el caso de ser necesario hacer una denuncia masiva para que las plataformas bajen las fotos, van a tener un grupo mucho más grande, que va a empujar esa denuncia. 

Como prevención siempre hay que estar alerta ante cualquier cosa extraña que ocurre en nuestros teléfonos, en nuestras redes sociales. Cuando me llegan mensajes de inicio de sesión constantemente que yo no he hecho, sí es importante cambiar las contraseñas. 

Es importante hacernos amigas con la tecnología que utilizamos, es decir, entrar a nuestro teléfono, revisar qué aplicaciones tenemos y si es necesario borrar sin miedo las que no usamos. 

Lo peor que puede pasar, y que no es tan fácil, es que reseteamos el teléfono. Otro consejo es revisar las configuraciones de nuestros perfiles en las redes sociales e intentar hacerlo siempre lo más privado posible. 

Hay  personas que son periodistas o figuras públicas o tienen un emprendimiento obviamente van a necesitar tener perfiles públicos. La recomendación es que la información se divida. Es decir, si tengo una red social privada pongo mis cosas privadas, y tengo que crear otra para mi emprendimiento o la persona más pública en la que voy a evitar subir cualquier información personal privada: no voy a subir fotos con hijos, primos o la dirección de mi casa. 

Si yo veo que mi pareja, mi amiga, quien sea, constantemente sabe dónde estoy, me pregunta sobre cosas que yo no le he contado, esa es otra alerta. O si estamos hablando de alguna cosa y él o ella sepa experiencia sin que yo le haya contado antes sobre eso es posible que me esté rastreando a través de mi teléfono. Esto es muy difícil darnos cuenta a veces porque llevamos nuestro teléfono a todas partes. 

Si hay alguien que sabe demasiado sobre nosotras, de algún sitio tiene que estar sacando esa información. A veces es difícil reconocer y se camufla con chantaje emocional. 

¿Cada cuánto tiempo es recomendable cambiar una contraseña? 

Eso va depender de nuestro perfil. Si es una cuenta privada en la que los riesgos no son muy altos es recomendable que se cambie una vez al año. 

Es fácil poner un recordatorio, por ejemplo el día después de mi cumpleaños cambio todas mis contraseñas para que no se nos olvide. 

Si soy una figura pública, la recomendación sería hacerlo con más frecuencia, cada una puede medir el riesgo, cada seis meses quizás.  

Pero si recibo ataques constantemente sí es recomendable cada tres meses. Si constantemente registro inicios de sesión o tengo trolls todo el tiempo. Es súper importante que nunca repitamos la misma contraseña para más de una cuenta porque da igual que cambiemos si nuestras contraseñas no son seguras. 

Una contraseña segura debería tener al menos 12 caracteres, tener letras, números, símbolos especiales. Pero da igual que sea súper segura, si es que yo repito la misma contraseña, entonces se vuelve completamente vulnerable. 

¿Cómo se puede denunciar la violencia digital? 

Hay al menos tres opciones de denuncia. La primera a través de las mismas plataformas [como redes sociales]. Por lo general las plataformas tienen canales de denuncias personales, que como usuarias puedes llevarlos a cabo. 

Lo que hemos visto es que ayuda a que la denuncia no la haga solo una persona, por eso hablábamos de la red de apoyo para que sean varias personas, quienes coloquen la denuncia. 

La segunda opción sería hacer la denuncia a través de medios legales. Lamentablemente lo que hemos visto es que el nivel de impunidad es muy alto en el país y esta es una de las razones por las que muchas sobrevivientes deciden no denunciar, en otros casos explícitamente nos han dicho que no quieren hacerlo porque va a ser revictimizante. 

Lo hemos visto en otros tipos de violencia, cuando tienes que contar muchas veces a varios funcionarios lo que está ocurriendo para que finalmente no pase nada o te digan que no hay pruebas o la Fiscalía te dice dónde están los golpes, esto no es denunciable, cuando sí es denunciable. 

En principio, para poder poner estas denuncias cuando se trata de violencia de género aplicarían las mismas condiciones que en la ley para erradicar la violencia contra las mujeres. En agosto de 2021 se hizo un cambio (en la Ley de Erradicación de la Violencia contra la Mujer) en el que ya se incluye la definición de violencia sexual digital, ciberacoso, entre otras. Pero la denuncia no suele ser la primera acción. 

La tercera forma de denuncia que también suele funcionar, dependiendo del perfil que tenga esta persona, son las denuncias públicas. 

Hemos visto escrathes como denuncias públicas como ‘me está pasando esto’. Figuras más públicas que han tenido una amenaza de difusión de imágenes íntimas, toman la decisión de antes de que ocurra, ellas mismas difunden las imágenes porque sienten que no han hecho nada malo. 

Sin embargo, siempre recomendamos pensar muy bien porque muchas veces estas denuncias públicas si es que se hacen sin hacer un análisis de riesgo previo pueden o bien ser revictimizantes o pueden terminar resultando peor. 

No le recomendaríamos esto a una adolescente cuyas fotos posiblemente no llegan a ser difundidas o lleguen a ser difundidas en un círculo muy pequeño Entonces decirle a ella saca tú misma las fotos podría ser contraproducente en este caso. Lo mismo ocurre con los escraches. Es importante que podamos medir cuál va a ser el impacto, si a raíz del escrache voy a recibir más mensajes de acoso de todos los agresores que apoyan al agresor principal, quizá no es lo más recomendable, pero en teoría estaríamos en nuestro derecho. 

¿Cómo es el acompañamiento en casos que las mujeres sufran este tipo de violencia? ¿Cómo acompañan desde su organización? 

Nosotras damos acompañamiento a sobrevivientes de violencia de género digital. Pueden buscarnos en la página web, ahí vamos subiendo constantemente recursos donde se profundiza más los tips de seguridad digital. Igual está el canal el telegram que es @navegandolibres, a través de los cuales pueden reportar la violencia y solicitar acompañamiento. 

Lo importante es si una amiga llega a nosotras con una situación de estas, es creerle y no hacerle sentir culpable. 

La sensación con la que más recibimos nosotros de la sobrevivientes es ‘fue mi culpa yo no debí haber confiado, no sé porque lo hice, me convenció’. 

La verdad es que nunca es culpa de las sobrevivientes. Confiar en alguien no es un delito, hacerte fotos desnuda no es un delito, no está mal. El problema es que a partir de ahí pueden darse chantajes o cosas que están mal, pero realmente la culpa no es de ellas. Entonces lo primero es hacer ese soporte. También es importante actuar con rapidez. 

Si es que se puede hacer la denuncia, guardar todas las capturas de pantalla que podamos de las agresiones, van a facilitar que se pueda llevar a cabo una denuncia por cualquiera de los medios que elijamos. Y poner en marcha las medidas de protección digital básicas. 

Nos pueden contactar a través del correo reportaviolencia@navegando libres.org. Nosotros organizamos un acompañamiento con la sobreviviente, en algunos casos cuando se trata de niños, adolescentes, sí están acompañadas de alguna persona de confianza que están presentes, pero en principio las hacemos solamente con las sobrevivientes para pensar la estrategia que debemos poner en marcha y nosotras también damos apoyo en la denuncia. 

Nosotras no somos abogadas pero sí podemos derivar a quienes dan asesoría legal gratuita. Pero si hay que hacer la denuncia con Facebook o con Instagram o con cualquier plataforma, nosotras sí podemos acompañar a sus procesos y suelen contestar un poco más rápido porque tenemos como una línea más directa de comunicación con las plataformas. 

También hay que asegurar la seguridad física de la sobrevivientes. Si el riesgo es muy alto como una tentativa de femicidio, que en muchos casos ha ocurrido, ahí lo más importante no va a ser cambiar las contraseñas evidentemente sino buscar apoyo en una casa de acogida. 

Va a depender mucho de la situación en la que nos encontremos. Siempre nos pueden escribir y  nosotras podemos facilitar las ideas para definir cuáles serían las primeras acciones y luego sería el acompañamiento más completo. 

¿Cuáles son los impactos de la  violencia de género digital en la vida de las niñas, mujeres y población LGBTI? 

Creo que la respuesta más frecuente a los impactos es el miedo, la inseguridad. Muchas veces va acompañado de depresión, ansiedad. Tenemos diferentes niveles de afectaciones, incluso durante la cuarentena en la pandemia, tuvimos el caso de una sobreviviente, quien era acosada constantemente, no sabía si era su expareja, no tenía muy claro quién era porque los ataques venían de perfiles anónimos. El atacante se aprovechó de la situación del encierro. 

Cuando empezó ya a abrirse el confinamiento, ya estábamos en semáforo amarillo. Ella decía que tenía mucho miedo de salir porque no sabía quién le estaba agrediendo, no sabía qué sabían de ella. No saber de dónde vienen las agresiones causa muchísima ansiedad. 

En otro caso, a una mujer la amenazaron con quitarle la custodia de sus hijos por haber enviado unas fotos. Nos parece ridículo, pero ante un juzgado [el envío de las fotos] podrían ser una prueba. Vemos que tiene impactos en la vida que son muy reales. 

Otro tema es miedo de las mujeres políticas de que las agresiones o las amenazas lleguen a sus hijos. Los efectos son muy particulares, depende de cada caso, pero siempre está el miedo, la depresión, muchas nos hablan de dolores físicos, de dolores en la espalda muy fuertes. 

Mayuri Castro
Periodista de GK. Cubre educación, migración interna y los derechos de las mujeres. En 2021 ganó la Mención de Honor en Acceso a la Salud del Premio Roche por el reportaje El consuelo de un país en crisis recae en sus estudiantes de psicología. Fue parte del equipo de Mongabay Latam y GK nominado al premio Gabo 2021 en la categoría texto con el especial Mujeres en la Amazonía: lideresas indígenas que están cambiando el rumbo de sus comunidades.