La vida de los otros

Yalitza en el mundo de las estrellas

La protagonista de Roma, la última película del mexicano Alfonso Cuarón, cuenta cómo ha cambiado su vida en los últimos dos años, después de que reemplazó a su hermana en un casting y fue elegida para interpretar a Cleo.
  • Yalitza Aparicio

    Yalitza Aparicio, antes de ser nominada al Oscar, dijo que su nominación ayudaría a romper el estereotipo de que los indígenas no pueden hacer ciertas cosas. Fotografía de Natalia Mantini para el New York Times.


UN CABLE A TIERRA EN UN PAÍS POLARIZADO

Suscríbete a nuestro newsletter semanal para recibir nuestras publicaciones directamente en tu bandeja de entrada

Yalitza Aparicio, la estrella de Roma, de Alfonso Cuarón, estaba sentada en una soleada banca en Parque México, a tan solo unas cuadras del vecindario de esta ciudad que da nombre a la película. Eligió tener esta conversación en el parque después de meses de ir a alfombras rojas, sesiones fotográficas y entrevistas en habitaciones de hotel porque dijo que es el lugar que más le recuerda a su hogar: Tlaxiaco, Oaxaca.

Yalitza, de 25 años, acababa de titularse como maestra y estaba viviendo en esa ciudad montañosa de 40 mil habitantes cuando, por capricho, hizo una audición que la llevó al papel protagónico de Roma, el de Cleo, una mujer que trabaja como empleada doméstica en los años setenta. Ahora la aplauden como un modelo a seguir para las mujeres y los indígenas en México. Los críticos hablan con entusiasmo sobre su actuación.

PUBLICIDAD____________________________________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________________________________________

¿La reconocen mucho estos días? “¡No! ¿Aquí? Pues no”, dijo Yalitza. “Bueno, me reconocen cuando andamos así, arregladas; pero en modo natural, no. Yo creo que igual muchas personas no la han visto [Roma], y aparte, siento que realmente somos diferentes en pantalla y en persona”.

Hay mucha actividad en el parque: gente corriendo que dan vueltas bajo el follaje de jacarandas y palmeras; paseadores de perros que llevan en correas a diez o más canes; oficinistas que trabajan a distancia en las mesas de las cafeterías. Yalitza Aparicio vino aquí por primera vez durante la filmación de la película, hace dos años.

Roma de Cuarón

Aparicio es normalista y con Roma se dio cuenta que el cine es una manera de educar a grandes audiencias. Fotografía de Natalia Mantini para el New York Times.

“Me siento más libre aquí que en un lugar lleno de edificios, en un lugar encerrado. No soy mucho de estar en lugares encerrados”, dijo.

En cuestión de minutos, algo más la rodeaba: admiradores. Aparecieron uno por uno. La observaban de lejos y después se acercaban para darle la mano y tomarse selfis con ella. Yalitza los complació.

“Felicidades, Yali. La película es increíble, increíble. Yo crecí aquí y el filme me transportó al pasado. Yo tenía niñera… todo eso. Cuando la vi, creo que lloré como cinco veces”.

“Eres tú, ¿verdad? ¿Puedes tomarnos una foto? No estoy arreglada. Si puedes, de lejos mejor. Felicidades. ¡Que tengas mucho éxito en el futuro!”.

§

En México, Roma es más que el proyecto personal de un director célebre. Ha desatado una conversación nacional acerca de la desigualdad, el trato que se da a los empleados domésticos y sobre quién es bienvenido en la alfombra roja en un país donde las mujeres indígenas rara vez aparecen en las revistas, y mucho menos en las entregas de premios hollywoodenses.

En diciembre, Yalitza fue la figura de portada de Vogue México, la primera mujer de ascendencia indígena en los veinte años de la revista. Ella no se conforma con ser la excepción; quiere usar su nuevo poder como celebridad para crear un futuro más inclusivo en su país.

PUBLICIDAD____________________________________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________________________________________

“Lo que quieren pueden hacer, sin importar qué gustos tengan, qué aspecto tengan”, dijo sobre los mexicanos.

Yalitza Aparicio nominada al Oscar

El personaje de Cleo, que Aparicio interpreta, está basado en los recuerdos de la infancia de Cuarón y su relación con la empleada doméstica que vivía en su casa. Fotografía de Natalia Mantini para el New York Times.

Incluso antes de que la película estuviera disponible en Netflix, en diciembre, había señales de cambio: ese mes la Suprema Corte de Justicia en México dictaminó que las más de dos millones de personas que hacen trabajo doméstico —la gran mayoría de ellas mujeres— deben tener acceso al sistema de seguridad social del país. El nuevo presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha prometido enfocarse en aliviar la opresión y la pobreza que sufren los indígenas.

Aunque Cuarón no se propuso crear un filme político, le agrada el resultado. Durante el estreno de la película en salas de la Cineteca Nacional, en Ciudad de México, recibió en el escenario a Marcelina Bautista, defensora de los derechos de las y los trabajadores domésticos. “Libo somos todas las trabajadoras del hogar en México”, dijo Bautista, en referencia a Liboria Rodríguez, la mujer en quien está basado el personaje de Cleo. “México le debe mucho a las mujeres. Ya basta de violencia y de abuso de poder sobre las mujeres”, dijo Bautista.

Aunque Yalitza Aparicio ha sido elogiada, también se ha vuelto el blanco de ataques racistas en internet. Dice que en un inicio le causó molestia, pero que ahora se ha enfocado en toda la gente que la considera un ejemplo a seguir e incluso le envía arte inspirado en ella. “Yo no soy el rostro de México”, dijo; el país tiene muchas caras.

La editora jefe de Vogue México y Vogue Latinoamérica, Karla Martínez de Salas, fue testigo de las reacciones racistas y clasistas a unas fotografías de Yalitza en otra revista, Vanity Fair, y le preocupó que la portada de Vogue México fuera a ser recibida con respuestas similares. En cambio, dijo, tuvieron la mejor respuesta en redes en la historia de esa revista.

§

En el parque, Aparicio se sentó de cara al sol. Nancy García García, su mejor amiga en la vida real y también de su personaje en Roma (interpreta a Adela, quien trabaja como cocinera), le ha dicho que últimamente se ve cansada. Yalitza se siente cansada. En agosto, voló a Venecia para el estreno de Roma, donde vio la película por primera vez. Intentó contener sus emociones, pero a la media hora empezó a llorar y continuó así hasta que salieron los créditos. Ha vivido un torbellino desde entonces, con viajes a Londres, San Francisco, Nueva York, Toronto, Los Ángeles y más.

PUBLICIDAD____________________________________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________________________________________

Aunque en realidad el viaje comenzó dos años antes. El director de un centro cultural de Tlaxiaco había invitado a Edith, la hermana mayor de Yalitza, a un misterioso proceso de audiciones que resultó ser para el retrato en la pantalla grande de Cleo y el México de los años 70. Elegir a la protagonista fue un proceso que tomó meses e involucró ver las cintas de audición de más de 3000 mujeres, ninguna de las cuales fue del gusto de Cuarón para el papel. Edith Aparicio, que estaba embarazada, dudó y le pidió a Yalitza hacer la audición en su lugar para que después le contara todo al respecto.

Aparicio interpreta a Cleo

Cuarón dice que Yalitza creó el personaje de Cleo basándose, en parte, en la experiencia de su madre como empleada doméstica. Fotografía de Natalia Mantini para el New York Times

Cuarón se reunió con ella cuando pasó a la segunda ronda de audiciones. “Estaba comenzando a ponerme nervioso, hasta que de pronto Yalitza entró a la oficina y sentí su presencia, algo tímida pero muy abierta”, recordó Cuarón, en entrevista por teléfono. Había estado buscando alguien con la sensibilidad de Libo, que pueda comunicarse de una manera empática con los demás.

PUBLICIDAD____________________________________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________________________________________

“Es la manera en que se acerca a la gente, cómo está en un lugar y quiere asegurarse de que la gente, sobre todo los vulnerables, estén bien”, dijo el cineasta. No obstante, cuando le dijo a Yalitza que quería que fuera la protagonista del filme, ella le dijo que no estaba segura. Acababa de titularse como profesora y tendría que hablar con su familia.

Poco después, Aparicio devolvió la llamada. Tenía algo de tiempo antes de la temporada de postulación para una plaza de profesor. “Me dijo: ‘Pues, creo que sí puedo’”, recordó Cuarón. “No tengo nada mejor que hacer”.

Como preparación para el rodaje, Cuarón le pidió a Yalitza y a Nancy García que improvisaran escenas juntas. Le sorprendió lo rápido con que comenzaron a interpretar a Cleo y Adela, en vez de que pareciera que seguían sin actuar y solo conversaban sobre alguna de sus clases en la escuela normal. “A la que vemos en la película no es a Yalitza, sino a Cleo”, dijo Cuarón. “Ella creó ese personaje, ¿sabes? Y lo hizo de manera muy detallada”.

A los actores no les dieron guion ni detalles sobre el arco narrativo. Aparicio se inspiró en el complejo mundo del set de rodaje, basado en los recuerdos de la infancia de Cuarón, y en su propia visión del personaje, basada en parte en las experiencias de su madre como empleada doméstica. Yalitza se comprometió tanto con su papel que en los momentos en los que su personaje padece tragedias ella lo interpreta con un realismo atroz. Hay un momento en que Cleo recibe una mala noticia de los médicos y la misma Yalitza no les creyó en un principio.

En el plató, Cuarón creó una realidad para que Yalitza la habitara. Ahora la mexicana espera crear una nueva realidad en su país y mostrarles a las mujeres indígenas que pueden llegar hasta lo más alto en cualquier campo. Es una aspiración que enfrenta obstáculos significativos: más del 70 por ciento de la población indígena en México vive en la pobreza, y es gravísima la discriminación en las contrataciones, la educación o el sistema judicial.

La nominación al Óscar es para Yalitza Aparicio: “estar rompiendo estos estereotipos de que porque seamos indígenas no podemos hacer ciertas cosas, o porque no tengamos un color de piel claro”.

“Tantas cosas que se van a romper por el hecho de llegar a una nominación; al mismo tiempo les está abriendo la puerta a ellos, a todos, y está creciendo esta ilusión de que se pueden hacer las cosas ya”, agregó.

Yalitza no está segura de si seguirá actuando. Como profesora reconoce que el cine puede transmitir mensajes poderosos. Moldear la mente y el corazón de los niños es mucho más fácil que cambiar las creencias arraigadas de los adultos, dijo, pero le ha sorprendido que Roma está logrando precisamente eso.

PUBLICIDAD____________________________________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________________________________________

“Creo que igual no es tan diferente de lo que yo quería hacer”, dijo. “Igual me di cuenta que en el cine puedes educar a todas las personas de cualquier edad, y de una forma más masiva”.


©The New York Times 2019
Periodista freelance viviendo en México. Es autora de The Long Shadow of Small Ghosts: Murder and Memory in an American City. Su trabajo se publica en el New York Times, The Nation, The Wall Street Journal, entre otros. Actualmente está escribiendo su próximo libro.