Periodista deportivo. Ateo, artísticamente frustrado y tomar de ron

El vasectomóvil

¿Una locura o una visión planificadora hacia el futuro? “Yo soy el preñador, yo soy preñador”. Cuenta la leyenda que, hace muchos años, después de un conflicto bélico en Europa, la población masculina de la región disminuyó. Las mujeres temían porque no había elementos masculinos para procrear. Por eso se tomó la medida de designar a los “preñadores”, hombres que con aplomo y profunda carga viril, caminaban de pueblo en pueblo con la grata misión de hacer el trabajito para conservar la especie mermada por las guerras. Hoy la situación sufrió un golpe radical. Ya no se busca mantener la

|lunes 17 de febrero de 2014 05:00|