Agustín Villavicencio

Crítico literario.

Detrás de las nuevas masculinidades

El decreto 397 firmado por el Presidente del Ecuador inició un debate que mostró las falencias discursivas de sus actores. La corrección pacificadora del Ejecutivo en un decreto posterior adormece una batalla que no hay que dejar enfriar.

| 2018-08-20T03:35:03+00:00 20 de agosto de 2018|

La ética de la flotación

La superficie es una decisión.Es estar y no estar. Es crear los propios términos de existencia. La superficie es un espacio de movimiento de horizontalidad progresiva y potencialidad indefinida. Es la ausencia del anclaje, la negación de un origen, la oportunidad de lo múltiple. Ante esta perspectiva siempre está el peligro de hundirse por una única dimensión, pero lo importante es saber regresar, flotar y resurgir otra vez a la superficie. Puesta sobre la historia, esta no es ni vitrina hacia la profundidad del pasado, ni la exclusiva proyección del futuro. Carente de raíces, el ente flotante asume al mundo y a su vida como propios. La novela El libro flotante de Caytran Dölphin de Leonardo Valencia (Guayaquil, 1969) es una prueba de ello. Renegando de un espacio concreto de acción, este libro se fundamenta sobre el axioma del desplazamiento: la superficie es la invitación a la narración. Es sobre [...]

| 2017-09-28T14:42:59+00:00 14 de agosto de 2015|

Heráldica del automotor

Las inscripciones de los autos son, ante todo, un proyecto retórico a pesar de la retórica. Las fórmulas lingüísticas son empleadas a pesar de su inconsciencia. Su fin es el de ser abanderado de la casta urbana, estandartes augustos de enunciaciones anónimas y proselitistas. Así se recita abiertamente enunciados como “En las curvas me detengo / y en los huecos me entretengo”.  Es patente que esta escritura conlleva un saber que la academia se empina en clasificar, pero sus usuarios porfían en desconocer. Así se ejecuta públicamente la aliteración, el hipérbaton, el asíndeton o la dilogía; lo cabal es interpelar, someter al escrutinio público, a la moderna ágora ateniense: todo para conquistar. No se legisla, se persuade el yo, el ungido y divino placer del cuerpo. Lisonjas ególatras de escrituras sagradas. El código de la ciudad así lo demanda, aunque esta expresividad, expuesta a la múltiples formas pictográficas, sea objeto [...]

| 2017-09-29T11:49:05+00:00 23 de febrero de 2015|

Los errantes

(@agusvillarri) Técnicas de espionaje de un lector voyeur Atravesar media ciudad de Buenos Aires todos los días me ofrece el lapso de una hora y media por viaje para aprovecharlas en lecturas. Tiempo valioso cuando se es estudiante y el grueso de los textos apremia ante la inminencia de los exámenes. Pero para poder aprovechar esta condición es necesario elaborar una catalogación del proceso de rutina. Es decir, poder permanecer con la cara pegada al libro y al mismo tiempo saber exactamente en qué lugar te encuentras siendo invulnerable a cualquier distracción. Una ecuación muy convincente, apenas menor al beneficio de quedarse en el silencio de casa. Pero lograr ese estado de concentración sería fácil si la ciudad fuera estática, si su paisaje urbano y humano ofreciera la posibilidad de una sistematización diacrónica, si el hoy fuera igual que el ayer y si una mano no agitara una cajetilla de [...]

| 2017-09-26T18:32:03+00:00 9 de septiembre de 2013|