Noticia actualizada a las once y media del jueves 30 de junio de 2022


Cerca de la medianoche del viernes 17 de junio de 2022, mientras Ecuador vivía el quinto día del paro nacional, una fuente médica reservada le confirmó a GK que dos hermanos, Juan Manuel y Armando Sislema, fueron alcanzados por perdigones, durante las manifestaciones contra el gobierno del presidente Guillermo Lasso en Riobamba, una ciudad de la Sierra central ecuatoriana. Los hombres están heridos de gravedad. 

Juan Manuel Sislema fue impactado en la cabeza y sufrió un trauma craneoencefálico. Su hermana, Margarita Sislema, contó a GK que su hermano mayor aún permanece en estado crítico en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Docente de Riobamba hasta el jueves 30 de junio, donde fue ingresado pasadas las seis de la tarde de aquel viernes 17. Margarita Sislema dice que le hicieron una traqueotomía —una intervención quirúrgica en la que se hace una abertura de tráquea para insertar un tubo. A través de ella, el paciente puede respirar.

PUBLICIDAD

“Los doctores nos dicen que el pronóstico es crítico. Ahora estamos esperando que reaccione, estamos esperando la voluntad de Dios”. 

Su hermano menor, Armando Sislema, padece un trauma torácico y, debido a que no había camas  en la unidad que cuidados intensivos en Riobamba, fue trasladado al Hospital Eugenio Espejo, en Quito.  El día que fue trasladado, su familia pidió en redes sociales que hubiera un corredor humanitario para garantizar su seguridad. Aunque el estado de salud del Armando Sislema aún es delicado, dice su hermana que ha mejorado. “Abrió sus ojitos. Aún no puede hablar, pero nos reconoce, intenta comunicarse con su esposa. Estamos esperanzados de que se ponga bien, de que continúe con su vida”, dice Margarita Sislema. 

La Policía Nacional dijo a GK, a las tres de la tarde del sábado 18 de junio, que sus agentes tienen “la disposición expresa de no emplear armas de fuego ni munición letal para el control del orden público”. La institución dijo que solicitó a la Fiscalía que inicie una investigación “objetiva y transparente” y a la Defensoría Pública en el acompañamiento de “diligencias técnicas y documentales” del caso. 

La Policía, además, aseguró que pedirá “videos e indicios necesarios” para esclarecer el caso. GK consultó a la institución qué equipo de dotación tienen los policías que contienen las movilizaciones y respondieron que son seis elementos: chaleco antibalas, casco, escudo, esposas, tolete y agente químico (bombas lacrimógenas). 

Sin embargo, un paramédico voluntario que asistía a los heridos, junto a sus colegas en Riobamba, dijo que había “pacientes víctimas de perdigones directamente en el pecho, pacientes de perdigones a nivel ocular, algunos quedaron ciegos. Está muy violenta la situación aquí”. 

El voluntario, de chompa azul y gafas plásticas de protección ocular, dijo que al principio los policías no los respetaron. Luego, dijo, hablaron con ellos. Les reclamaron por obstaculizar su trabajo. Después, sí les estaban “dando pasado para atender a los pacientes”. 

Una médica voluntaria que atendió a Juan Manuel Sislema antes de que fuera trasladado al Hospital Docente, dijo a GK que su condición era crítica. “Esa herida era causada por un perdigón, no por una bala de goma. Sabemos bien cuál es la diferencia. Ayer, yo toqué un perdigón metido en el pecho de otro manifestante”, dijo. 

Hasta antes de las seis de la tarde del viernes 17 de junio, había calma en el Hospital Docente de Riobamba. Pero ahora, según dice la fuente médica reservada, sí llegan pacientes afectados por perdigones. “Todo pasa a la Fiscalía”, dice. 

El balance de la Policía Nacional ha dicho que hay 18 heridos durante las movilizaciones. Además, habría nueve agentes policiales también afectados. Pero el balance de la Confederación del Movimiento Indígena de Chimborazo (Comich) es mucho mayor: en un comunicado difundido este sábado, dicen que habría más de 40 heridos, doce en “estado delicado”, dos personas con traumas en la cabeza, uno de ellos es Juan Manuel Sislema y su hermano Armando, que está siendo trasladado a Quito. 

Heridos en Quito

La noche del 17 de junio de 2022, en la plaza Santo Domingo de Quito, un voluntario que también prefirió mantener su identidad en reserva dijo a GK que había al menos 12 personas asfixiadas por las bombas de gas lacrimógeno lanzadas por la Policía. También relató que él y sus colegas atendieron a dos personas heridas, una que fue impactada con una bomba lacrimógena y otra en la ceja. 

Uno de los afectados fue Dany Acosta de 28 años, que fue herido en su ojo izquierdo por una bomba de gas lacrimógeno. Fue trasladado a un centro de salud del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social. 

GK estuvo cubriendo las manifestaciones. La de Santo Domingo fue, en su gran mayoría, pacífica. Sin embargo, pasadas las seis de la tarde, un grupo de personas que ingresó de forma repentina a la movilización comenzó a lanzar piedras y sacar adoquines de la plaza contra los policías. Ellos respondieron primero con tres bombas de gas, que lograron dispersar a los manifestantes. Sin embargo, luego rodeó la Plaza y lanzó al menos doce bombas más. Los paramédicos ondeaban sus banderas blancas para que los policías no arrojasen gas hacia la zona de paz, los agentes los ignoraron.

GK
(Ecuador, 2011) Periodismo que importa sobre lo que te importa.