En las cárceles ecuatorianas, la escalada de violencia es tan álgida que las noticias se replican cada semana. El proceso de pacificación que será liderado por la Comisión de Diálogo Penitenciario y Pacificación en las prisiones aún no ha iniciado, pero la calma está lejos de llegar. Durante las últimas dos semanas se ha documentado una serie de incidentes en la Penitenciaría del Litoral, vulnerada por las cuatro masacres registradas en 2021, y en la cárcel regional, donde cumplen sus condenas los líderes de las bandas delictivas con mayor poder a escala nacional.

Los presuntos «suicidios» no cesan 

Christian Freire, quien cumplía su sentencia en la Penitenciaría del Litoral, fue encontrado ahorcado en un baño de la prisión pasadas las ocho de la noche del lunes 13 de diciembre. La Unidad de Vigilancia Penitenciaria halló su cadáver luego de que otras personas presas alertaran a las autoridades.  

El cadáver de Freire estaba colgado con una soga en un baño del pabellón 6, que según fuentes consultadas por GKes liderado por la banda delictiva Los Águilas, una sub célula de Los Choneros comandada por Junior Roldán, alias JR. El informe preliminar de la Policía Nacional indicaba que, a primera vista, no tenía marcas visibles de violencia, pero las causas de la muerte serán esclarecidas una vez se conozcan los resultados de la autopsia, practicada por peritos del Laboratorio de Criminalística y Ciencias Forenses.  Hay un detalle no menor que tendrá que ser tomado en cuenta: Freire tenía surcos marcados alrededor de su cuello  un signo de que se trata de un ahorcamiento. Cuando hay un suicidio, los surcos existen pero son menos visibles y más irregulares.

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Horas más tarde, el 14 de diciembre, otra persona presa fue encontrada ahorcada, suspendida en el aire, en el pabellón 2 de la Penitenciaría, liderado por la banda Los Chone Killer, el brazo de sicariato de Los Choneros. El coronel Fernando Vaca, coordinador de los Centros de Privación de Libertad, dijo que no había conexión entre las dos muertes. Pero aún tendrán que ser esclarecidas. 

El Sistema de Atención Integral para Personas Privadas de la Libertad y Adolescentes Infractores (SNAI) no se ha pronunciado oficialmente sobre los hechos. 

El 23 de octubre último, siete personas presas fueron encontradas ahorcadas en el área de visitas íntimas del pabellón 10, liderado por alias Samir, líder de una red de sicariato. Aunque el SNAI indicó que se trataba de suicidios, Ángel Zapata, subdirector del sistema penitenciario, dijo aquel día que su hipótesis se basaba en un posible “ajusticiamiento”. La Fiscalía comenzó una investigación de oficio, es decir por iniciativa propia, para esclarecer las muertes, aunque aún no ha habido resultados.

“Visitas” en las cárceles, sin vigilancia

Que las mujeres se queden en las celdas de las personas presas durante días sin que las autoridades lo detecten, o lo informan, son hechos sistemáticos que han sido más de una vez denunciados. La pareja de Adolfo Macías, alias Fito, uno de los líderes de las sub células de Los Choneros, ha sido encontrada en la celda de él, y en octubre fue descubierta al intentar salir vestida de agente de seguridad penitenciaria. Lo que no fue noticia en aquellos días es que decidió dejar la cárcel porque se había generado una balacera en el interior de la cárcel regional, según confirmó una fuente a GK. 

La pareja de alias Fito no es la única. 

El 29 de noviembre último, cuatro mujeres, que intentaban ingresar a la cárcel al menos 15 mil dólares en una camioneta negra, fueron encontradas por miembros del Ejército —que están en el filtro 1 de las prisiones desde que el Gobierno renovó el estado de excepción en las cárceles ecuatorianas. Ellas salían de la cárcel regional, donde cumplen condenas alias Fito y alias JR. 

Las cuatro mujeres habían ingresado el domingo 28 a la cárcel y fueron descubiertas el lunes 29, pasada la una de la tarde. 

Luego de haber sido detenidas, fueron llevadas a la Fiscalía. Sin embargo, aunque fueron aprehendidas en un delito flagrante, es decir, en el momento en el que se estaba ejecutando el delito, aún no se conoce si serán procesadas o no. 

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Director alcoholizado, director cesado 

El 27 de noviembre último, dos días antes de que las mujeres fueran encontradas a la salida de la cárcel regional, el SNAI anunció que el coronel Fausto Rosero, exdirector de esa prisión, sería reemplazado por el coronel Mario Augusto Mendieta. Lo que no informó el Servicio es que aquella decisión se debía a que Rosero fue encontrado en estado etílico junto con el ex guía penitenciario Joffre García, según confirmó la propia Policía. 

Ellos estuvieron bebiendo alcohol en el interior de la cárcel y causaron un accidente de tránsito a su salida de prisión. De hecho, fueron detenidos tras impactar la patrulla de Contingencia Penitenciaría que intentaba ingresar a la prisión. También el exdirector Rosero, quien iba en el asiento trasero, dormido, insultó a los agentes policiales que estaban allí. Sin embargo, no enfrenta ningún cargo penal, pues llegó a un acuerdo de conciliación con los policías a quienes intentó golpear. 

Aunque Rosero luego se pronunció y dijo que se había tomado “unas cervecitas” fuera de la cárcel como, según él, es normal un viernes por la tarde, dos fuentes carcelarias confirmaron a GK que Rosero sí lo hizo y en el pabellón de máxima seguridad, donde cumplen sus sentencias alias Fito y alias JR. 

El caso volvió a poner en debate la corrupción en el interior del sistema de rehabilitación, pues no es el único. Por ejemplo, Héctor Reyna, quien fue sentenciado a dos años de prisión por concusión en marzo de este año, fue altamente cuestionado luego de que Jorge Luis Zambrano, alias JL, líder de Los Choneros y asesinado en diciembre de 2020, accediera a la prelibertad, pese a que era conocida la articulación narco delictiva que hoy explota en las prisiones.

Karol E. Noroña
Quito, 1994. Periodista y cronista ecuatoriana. Cuenta historias sobre los derechos de las mujeres, los efectos de las redes de delincuencia organizada en el país, el sistema carcelario y cubre permanentemente la lucha de las familias que buscan sus desaparecidos en el país. Ha escrito en medios tradicionales e independientes, nacionales e internacionales. Segundo lugar del premio Periodistas por tus derechos 2021, de la Unión Europea en Ecuador. Coautora del libro 'Periferias: Crónicas del Ecuador invisible'. Forma parte de la organización Chicas Poderosas Ecuador.