Desde ayer, 9 de junio, el Banco Central del Ecuador (BCE) tiene nuevo gerente: el economista guayaquileño Guillermo Avellán Solines. Su designación fue realizada por la Junta de Política de Regulación Monetaria y Financiera. Aunque es una figura omnipresente en la discusión política y económica, sus competencias no son muy bien comprendidas. 

¿Qué es el Banco Central del Ecuador?

Es una institución cercana al gobierno, que generalmente actúa como un banco para este. Es decir, mantiene cuentas del gobierno y realiza transacciones —créditos y débitos— en estas. Además es el encargado de proporcionar divisas a los gobiernos, ya que estos últimos necesitan divisas para el pago de deuda externa, o para compras de bienes y servicios extranjeros.

¿Cuándo se creó el BCE y cómo ha ido cambiando su rol a través del tiempo?

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El 26 de junio de 1926 en Ecuador se creó la Caja Central de Emisión y Amortización que era el organismo encargado de reconocer oficialmente el monto total de medios de pago y de autorizar provisionalmente la circulación de moneda porque hasta ese momento el país había una crisis causada por la inconvertibilidad de billetes, las emisiones sin respaldo, la inflación, la especulación, el abuso del crédito, el desnivel de la balanza de pagos, la falta de control oficial sobre los bancos y la anarquía y rivalidad bancaria.

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En octubre de ese mismo año se dispuso que los bancos autorizados a emitir billetes entreguen a la Caja Central de Emisión y Amortización determinadas cantidades de oro y plata. Al mismo tiempo, había una misión presidida por Edwin. W. Kemmerer —un economista reconocido  por su trabajo de crear bancos centrales en otros países a nivel mundial y que preparaba un extenso conjunto de medidas económicas modernizantes para Ecuador. 

El 11 de febrero de 1927 la Misión Kemmerer puso a consideración del Gobierno el Proyecto de Ley Orgánica del Banco Central del Ecuador en la que se planteaba al BCE como una institución autorizada a emitir dinero, redescontar a tasa fija, constituirse en depositaria del gobierno y de los bancos asociados, administrar el mercado de cambios y fungir de agente fiscal. El 4 de marzo de 1927 el presidente Isidro Ayora suscribió la Ley Orgánica del Banco Central del Ecuador y la escritura pública de constitución del BCE. El BCE inició sus operaciones el 10 de agosto de 1927, fecha considerada como la de su fundación.

Estabilizar y unificar la moneda fueron los objetivos iniciales del BCE. Para lograrlo, se valió del “patrón oro de cambio», régimen monetario que fijaba el precio del sucre en términos de oro; la obligación básica del BCE consistía en mantener fijo ese precio.

El Banco Central era la institución encargada de emitir el sucre, que fue la moneda ecuatoriana desde 1884 hasta el 2000, año en que el país adoptó a dólar de los Estados Unidos como su moneda. En ese momento, el Banco Central perdió la que era su función principal —como emisor— pero continuó siendo el regulador de la política monetaria del país y custodio de la reserva internacional, que respalda a la dolarización, hasta que la Constitución de 2008 le quitó esa facultad. 

En los últimos cuatro años de su mandato, el expresidente Rafael Correa dijo varias veces que el BCE debía desaparecer porque cuestionaba la utilidad de su permanencia sin su función principal de emitir dinero. 

Sin embargo, Mauricio Pareja, gerente de la institución en 2016, defendió la existencia del Banco. En una entrevista con Radio Visión dijo que el BCE es el ente que administra el sistema de pagos, facilita todas las transacciones del Estado e investiga la orientación de la economía. Pareja dijo que “el Banco Central del Ecuador tiene instrumentos para que los ecuatorianos sepan qué pasa con la economía en los distintos sectores”, y puso como ejemplo las proyecciones realizadas por la entidad luego de que el Estado terminó el contrato con la petrolera Occidental o los ingresos adicionales por la Ley de Hidrocarburos.

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Pese a las críticas y dudas que han surgido alrededor del BCE ha continuado funcionando. Te explicamos más detalles de esta institución.

¿Quién establece sus funciones?

Sus funciones están determinadas principalmente en la Constitución de la República, en el  Código Orgánico Monetario y Financiero y en sus reglamentos internos. Además, la Junta de Política y Regulación Monetaria y Financiera puede establecer, en coordinación con el ente rector de las finanzas públicas, otras funciones o atribuciones.

 ¿Cuáles son las competencias y funciones del BCE?

Según José Hidalgo, director general de la Corporación de Estudios para el Desarrollo (CORDES), las principales funciones del BCE son la instrumentación de las políticas monetaria, crediticia, cambiaria y financiera del Estado. Además, facilita que las actividades económicas puedan realizarse con normalidad.

Principales funciones 

El BCE tiene principalmente cinco funciones:

  1. Posibilita que las personas dispongan de billetes y monedas en la cantidad, calidad y en las denominaciones necesarias. Es decir, el Banco Central se encarga de importar billetes desde Estados Unidos y dejarlos de circular, para cambiarlos, cuando estos están viejos o dañados, explica Hidalgo.
  2. Facilita los pagos y cobros que todas las personas realizan en efectivo, o a través del sistema financiero privado. Hidalgo dice que cuando se hacen transferencias o giros entre diferentes bancos debe pasar por una cámara de compensación —que es donde se cuadran las cuentas de diferentes bancos— para que al final del día cada una de las entidades bancarias reciban la cantidad dinero que les corresponde después de haber girado todas las transacciones.
  3. Evalúa, monitorea y controla permanentemente la cantidad de dinero de la economía, para lo que utiliza como herramienta el encaje bancario. El encaje bancario es una herramienta internacional y un mecanismo para incidir en la cantidad de dinero que circula en la economía y que por medio de este puede regularla, dice Hidalgo, “por lo que controla la cantidad de circulante que quieras tener en economía entonces, si ves que los precios suben mucho y que el consumo está muy dinámico y se recalienta la economía, por medio del encaje se retira circulante de la economía y haces que el consumo se frene un poco y los precios no sigan creciendo a la misma velocidad”. 

En Ecuador el encaje bancario es el porcentaje de depósitos que los bancos privados están obligados a poner en el Banco Central como respaldo y son adicionales a las reservas que los bancos guardan individualmente. Para las entidades financieras públicas y privadas, cuyos activos superen los 1.000 millones dólares, el encaje sube al 5%. Hidalgo explica que cuando la economía se recalienta el BCE puede subir del 5% al 8% para controlar el mercado, sin embargo aclara que en Ecuador nadie ha solicitado que baje o suba el encaje bancario porque los bancos tienen liquidez.

  1. Revisa la integridad, transparencia y seguridad de los recursos del Estado que se manejan a través de nuestras operaciones bancarias. Según Hidalgo el BCE es por ley el depositario oficial de todas las instituciones públicas y cualquier movimiento que se haga en la cuenta de un ministerio, alcaldía o entidad pública queda registrado en el Banco Central porque la plata de todos los órganos del Estado deben estar en esta entidad, porque tiene mecanismos para controlar lo que se hace en cada ente público. Esa es la razón por la que el Estado no tiene dinero en instituciones financieras privadas.
  2. Ofrece a las personas, empresas y autoridades públicas información para la toma de decisiones financieras y económicas. Según el economista el BCE genera estadísticas  de crecimiento de la economía del país, de la balanza comercial, de pagos, reportes, sobre el sistema financiero, la confianza del consumidor, entre otras. La mayor parte de las estadísticas macroeconómicas en el país se generan junto al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Inec).

¿El BCE administra las reservas internacionales?

Sí, las administra porque es el dinero líquido con el que cuenta el país para hacer giros al exterior, por lo que esta entidad publica semanalmente el monto actual de las reservas internacionales. Una economía dolarizada, como la ecuatoriana, se mueve principalmente en función  de los movimientos de exportación e importación, es decir la entrada y salida de divisas; pero también atiende y afecta la demanda local de efectivo, por ejemplo, si un ciudadano retira 500 dólares del banco y los guarda en su casa afecta las reservas internacionales porque es un dinero que no circula en el mercado y afecta a la liquidez, explica Hidalgo.

¿De quién es el capital del BCE?

El capital del Banco Central del Ecuador es propiedad exclusiva, intransferible e inembargable de la República del Ecuador y está constituido por los aportes en dinero o especie que efectúe el ente rector de las finanzas públicas, según el Código Orgánico Monetario y Financiero. 

¿Podría el Ecuador vivir sin un Banco Central?

Al estar dolarizados el Banco Central no es imprescindible, pero como el país no tiene un sistema financiero tan integrado al mundo, como el de Panamá, sirve centralizarlo en alguna parte para que haya una institución pública que pueda emitir y estar alerta si es que las reservas están cayendo por debajo de lo recomendado, dice Hidalgo.

¿Dónde nació el primer banco central de la historia?

Tradicionalmente se considera que en Inglaterra nació el primer banco central de la historia, sin embargo este no fue el primero porque fue creado en 1964. El primer banco central nació en Suecia en 1656, cuando este país atravesaba un apogeo económico después de la firma de la paz de Westfalia de 1648 y los territorios suecos abarcaban lo que hoy son Suecia, Finlandia, Estonia, Letonia, gran parte de Noruega y posesiones en Alemania y Rusia.

Sin embargo, el sistema financiero sueco hasta entrado el siglo XX aún era arcaico. En 1642 en medio de constantes guerras y de la escasez de oro y plata, la moneda sueca, el dáler, se acuñaba en grandes bloques de cobre que podían pesar 19,7 kilos y en algunas pocas monedas de plata, lo que provocaba muchos problemas cuando fluctuaba el precio de la plata con respecto al cobre.

El 30 de noviembre de 1656 un comerciante de origen holandés llamado Johan Palmstruch convenció al rey Carlos X Gustavo de Suecia para que le autorizase crear el Banco de Estocolmo —cuyos beneficios eran compartidos por la corona—, así que comenzó a hacer lo mismo que hacían otros bancos: ofrecía el servicio de custodia de los pesados dálers —a cambio de una comisión— y entregaba un ¨billete¨ que daba derecho a reclamar la devolución del dáler. Este billete comenzó a ser aceptado como medio de pago y el resultado fue que los depósitos en el Banco de Estocolmo aumentaron exponencialmente. Era mucho mejor cargar los papeles que los pesados bloques de cobre.

En 1660 el Rey Carlos X Gustavo murió y el gobierno decidió acuñar nuevos lingotes de cobre de menos pureza. Los depositantes acudieron en masa a retirar sus lingotes de cobre de más pureza. En 1661 Palmstruch decidió desvincular la emisión de los billetes con los depósitos de dálers de tal forma que el único garante era el propio banco. Estos billetes eran los Kreditivsedlar y representan el nacimiento del dinero fiduciario —que no está respaldado más que por la fe o confianza.

Aunque al inicio parecía que todo estaba bien, no contó con que este dinero generó un fenómeno nuevo en Suecia: la inflación. Tras un periodo turbulento de crisis económica, llegó un momento en 1667 en el que el banco, no pudiendo honrar los compromisos derivados de los Kreditivsedlar, quebró. Palmstruch fue inicialmente condenado a muerte  aunque luego fue perdonado y acabó en prisión. Pero el Parlamento de Suecia había percibido el poder del banco y decidió fundar el primer banco central de la historia: el Banco de los Estados de Suecia en 1668, con exclusividad de la emisión de billetes. Esta institución cambiaría su denominación años más tarde para pasar a llamarse Banco Central de Suecia, que en 2021 cumplió 350 años de historia y es el más antiguo del mundo.

Por lo que los bancos centrales se encargaban de la emisión monetaria y su regulación, así como también de mantener la convertibilidad de las monedas en metales como oro o plata, teniendo ciertas limitaciones establecidas por el Estado.