Ha sido un día ajetreado en la Asamblea Nacional. Los legisladores no solo aprobaron la ley de protección de datos personales, reformularon el texto del proyecto de ley contra la violencia digital, sino que, además, destituyeron al asambleísta Fabricio Villamar. 

Villamar, quien llegó a la Asamblea en 2017 respaldado por el movimiento CREO pero dos años después se separó para legislar como independiente, fue destituido con 107 votos de los 112 asambleístas presentes en la sesión de hoy. La moción de censura y destitución en contra de Villamar fue presentada por su colega Rodrigo Collaguazo y no tuvo votos en contra, solo 5 abstenciones. La Televisión Legislativa informó que la separación se dio por incurrir en la causal cuarta del artículo 163 de la Ley de la Función Legislativa. Esa norma legal prohíbe a los asambleístas “percibir dietas u otros ingresos de fondos públicos que no sean los correspondientes a su función de asambleísta”. 

El 24 de marzo pasado, la Asamblea aprobó un informe no vinculante sobre la fiscalización legislativa de la entrega irregular de carnés de discapacidad. Una de las conclusiones del informe era que se abra una investigación al asambleísta Fabricio Villamar, quien tiene un carné por una supuesta discapacidad auditiva del 51%.

A mediados del 2020, Villamar confirmó que en enero de ese año importó un carro de más de 23 mil dólares, con los beneficios que la ley otorga a las personas con discapacidad. Según la Ley Orgánica de Discapacidades, consiste en una rebaja de 8 mil dólares del costo del vehículo y, luego de evaluaciones, podría llegar hasta un 50% de descuento del precio final. Cuando una periodista le preguntó por qué no había comprado el carro en el Ecuador, Villamar respondió que era “evidente la diferencia de precio que existe entre lo que tú puedes comprar en otros países y lo que puedes comprar en Ecuador, si la ley te franquea esa posibilidad, yo lo que hice es el uso de una posibilidad”. 

En respuesta al informe del 24 de marzo, Villamar dijo en un boletín de prensa publicado en su perfil de Twitter, que estaba “presto a comparecer a los procesos que la República requiera, pero haré valer la Ley y la Constitución”. Además, Villamar dijo que el proceso de investigación que se abrirá en su contra, es un “intento de desviar la atención, de las investigación por diezmos o beneficiarios del reparto de los hospitales”. Ese informe pasó a la Comisión de Ética, que a su vez presentó el suyo ante el pleno, que lo conoció y debatió hoy. 

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En un video que Villamar subió hoy a su cuenta de Twitter, dijo que si era destituido hoy, como en efecto sucedió, les agradecía a sus colegas pues le ahorraban “3 días de vergüenza de pertenecer al parlamento peor valorado que ha tenido la República”. Su destitución se da, en efecto, a 3 días de que la actual Asamblea termine sus funciones y se posesione la electa el pasado 7 de febrero y que legislará en el período 2021-2025. 

La destitución se dio a pesar de que ayer un juez dictó medidas cautelares a favor de Villamar. En su demanda, el asambleísta le pedía al juez que le ordene al presidente de la Asamblea, César Litardo, abstenerse de conocer el informe de la Comisión de Ética. Sin embargo, hoy el pleno de la Asamblea decidió continuar el tratamiento de la denuncia y autorizar a que Litardo”solicite la revocatoria de la medida cautelar por extemporánea” y presente ante el Consejo de la Judicatura una queja en contra del juez que la otorgó. 

Tras la decisión, Rodrigo Collahuazo, el asambleísta que impulsó el proceso contra Villamar, dijo en su cuenta de Twitter que la “justicia tarda pero llega” y calificó a la separación del asambleísta independiente como una forma de “autocirugía de la corrupción en la Asamblea” Por su parte, Villamar  ironizó sobre sus colegas llamándolos “brillantes” y diciendo que los legisladores habían sometido a un voto si cumplir o no una disposición judicial. “Ahora cachan por qué no pintan ni margen de error en las encuestas”, dijo Villamar, en relación a la bajísima aprobación que tiene la Asamblea actual. Villamar se despidió de su período como legislador diciendo que había sido “a hell of a ride” (“un gran viaje”) y enumeró lo que, a su criterio, eran sus logros como legislador.