La tarde del 9 de diciembre de 2020, cientos de trabajadoras remuneradas del hogar de Chile, Colombia, Brasil, Bolivia, República Dominicana, Ecuador, Argentina, Guatemala, Honduras y Costa Rica, asistieron al foro regional Presentación del Manual Ilustrado del Convenio 190 de la OIT y su recomendación 206 para denotar la necesidad de erradicar la violencia basada en género contra las trabajadoras remuneradas del hogar. 

La OIT es la agencia de las Naciones Unidas encargada de establecer normas, desarrollar políticas y concebir programas que promuevan y fomenten el trabajo digno en todo el mundo. En él confluyen las tres partes que intervienen en las relaciones de trabajo: empleadores, trabajadores y gobiernos.

El convenio 190 de la OIT fue adoptado el 21 de junio de 2019 durante la Conferencia Internacional del Trabajo del centenario y trata sobre la violencia y el acoso en el espacio del trabajo. Reconoce y realza el derecho de todas las personas de trabajar en ambientes libres de violencia —entre ellas, la violencia y el acoso basadas en género. 

Desde el momento de la creación del convenio, miles de trabajadoras remuneradas de los hogares latinoamericanos han trabajado para hacer incidencia a través de los diferentes sindicatos y asociaciones que las representan, con el objetivo de que sus Estados ratifiquen el Convenio 190 y Recomendaciòn 206 de la OIT y que pueda entrar en pleno vigor. 

Hasta ahora, solo Argentina y Uruguay han ratificado el convenio, aunque gracias a la incidencia y movilización de las trabajadoras remuneradas del hogar de toda América Latina, los procesos para lograrlo ya se han iniciado en otros países. Ecuador está muy cerca de lograr la ratificación definitiva en su órgano legislativo, la Asamblea Nacional.

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El 9 de diciembre de 2020, trabajadoras remuneradas del hogar de Chile, Colombia, Brasil, Bolivia, República Dominicana, Ecuador, Argentina, Guatemala, Honduras y Costa Rica, asistieron al foro regional Presentación del Manual Ilustrado del Convenio 190 de la OIT y su Recomendación 206, evento en el que se abordó la situación de las trabajadoras remuneradas del hogar de la región y la importancia de erradicar la violencia por la que diariamente son afectadas en el mundo del trabajo.

Lideresas de sindicatos de 16 países de Latinoamérica que representan a las trabajadoras remuneradas del hogar intervinieron en el encuentro, que por la pandemia del COVID-19, se realizó de forma virtual. La distancia física no impidió que compartieran sus experiencias dentro de los procesos de socialización, difusión y, en algunos casos, ratificación del Convenio 190 de la OIT y su Recomendación 206. 

El eje central del evento fue la presentación del Manual Ilustrado, instrumento de fácil lectura desarrollado por la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras del Hogar (CONLACTRAHO), con el apoyo de CARE LAC, que a través del programa Igual Valor Iguales Derechos, la estrategia de multiplicación de impacto de CARE en América Latina, que busca avanzar los derechos de millones de trabajadoras del hogar en la región. 

La herramienta será de utilidad para que más trabajadoras remuneradas del hogar conozcan que sus derechos son respaldados por este instrumento internacional y por consiguiente, la importancia de su adopción y ratificación en toda la región. Además, también es un instrumento para que las empleadoras y empleadores conozcan sus obligaciones. 

Tatiana Bertolucci, directora de CARE LAC, recordó en su intervención al arrancar el evento que en América Latina y el Caribe hay cerca de 20 millones de personas dedicadas al trabajo del hogar. El 93%, dijo Bertolucci, son mujeres. Ocho de cada diez trabajadoras remuneradas del hogar han sido víctimas de violencia, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe según el Informe final del Estudio de Documentación de la Violencia y el Acoso en el Lugar de Trabajo Contra las Trabajadoras Remuneradas del Hogar en Ecuador, Colombia, México, Honduras y Guatemala (2018).

Según la misma Comisión, la informalidad del trabajo constituye uno de los principales problemas del trabajo remunerado del hogar. Es, también, uno de los grandes problemas para garantizar derechos y lograr que empleadores y empleadoras “cumplan con los mínimos necesarios que son los derechos de las trabajadoras del hogar”, dijo Bertolucci, recalcando que el el COVID-19 ha agudizado la precariedad:  ha habido despidos masivos, aumento jornada laborales, violencia acoso, reducción de sueldos, y la total desprotección de las trabajadoras que fueron quienes cuidaron de los enfermos “sin poder cuidar a sí mismas”, dijo la directora de CARE LAC.

Para contrarrestar estas preocupantes cifras, las organizaciones que representan a las trabajadoras remuneradas del hogar en toda la región han aunado esfuerzos para visibilizar las situaciones de sus países. Una herramienta esencial para cumplir estos propósitos será el manual ilustrado sobre el Convenio 190 y su Recomendación 206 que se usará para socializar su contenido y promover la igualdad de derechos de las trabajadoras remuneradas del hogar. “Es un gusto ver el manual siendo lanzado sobre un convenio tan importante para todas nosotras”, dijo Bertolucci en su exposición. El manual servirá no solo para que las trabajadoras conozcan sus derechos, sino para que identifiquen caminos y estrategias para lograr la ratificación del Convenio 190. 

Tras la intervención de Bertolucci, Nubia Zambrano, Coordinadora Regional Proyecto Mujeres, Dignidad y Trabajo – AFD y CARE LAC, abrió el foro para la participación de lideresas de toda América Latina. El encuentro, un éxito en términos de acogida, varias lideresas comparecieron a través de un video para, con su propia voz, exigir la ratificación del convenio. 

Después, Francia Blanco, encargada de asuntos internacionales de la Federación de Trabajadoras Domésticas de Nicaragua (FETRADOMOV), tomó la moderación del evento. Presentó a Carmen Cruz, Secretaria General de CONLACTRAHO, quien explicó cómo ha sido trabajar por el respeto y la promoción de los derechos de las trabajadoras. Contó su experiencia de junio de 2019, cuando asistió a Ginebra, donde está la sede de la OIT, mientras trabajadores, gobiernos y empleadores discutían los términos de la Convención 190. “Las jornadas empezaban a las 8 de la mañana y a veces salíamos a las 10 de la noche”, manifestó Carmen Cruz. El cansancio, dijo, valió la pena: la convención era demasiado importante como para perderse un solo instante de los encuentros. Al final, la convención fue aprobada con 298 votos a favor y solo 30 abstenciones. “Fue una gran alegría para nosotros”, expresó. 

Luego intervino Elena Pérez,  secretaria general de la Asociación de Trabajadoras del Hogar de República Dominicana. Ella explicó la estructura del manual ilustrado. Dijo que era de suma  importancia pues, era para la fácil lectura y comprensión del convenio.  El Manual busca también construir puentes entre el conjunto de actores y organizaciones laborales de distintos sectores que demandan su ratificación e implementación. Consta de dos capítulos donde los textos e ilustraciones del Manual, fueron especialmente seleccionados y editados para que las trabajadoras remuneradas del hogar lo utilicen, reconozcan los diferentes tipos de violencia y acoso que puedan acontecer en sus lugares de trabajo y emprendan acciones para enfrentarla. De esta forma, dijo, sus compañeras podrán conocer cuáles son sus derechos y, además, que “sepan que están respaldadas por un instrumento internacional”. 

En la actividad también intervino Adriana Quiñónez, de ONU Mujeres Guatemala, quien recordó que el evento sucedía durante los 16 días de activismo global contra la violencia de género. “El Convenio 190 nos recuerda que hay diferentes formas de violencia afectando diferentes grupos”, dijo Quiñónez al pedir la unidad de las mujeres para “para construir un mundo libre de violencia contra las mujeres y las niñas”. Maria Noeli dos Santos, de FENATRAD y secretaria de Derechos Humanos CONLACTRAHO de Brasil, comentó sobre el contenido del capítulo dos del manual, en el cual se  reunieron rutas de acción que han seguido países como Uruguay y Argentina, que ya han ratificado el convenio, y Ecuador que ha avanzado a pasos agigantados hacia ese objetivo, a modo de que más organizaciones y colectivos puedan conocer las buenas prácticas y acciones de incidencia realizadas. Tras la intervención de Mari Noeli do Santos, hubo una pequeña ronda de preguntas para las participantes. 

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Una de las asistentes al evento preguntó cómo se recomendaba socializar y generar la apropiación de los contenidos del manual por parte de las trabajadoras. Elena Pérez resaltó que el convenio es de fácil descarga desde el sitio web de la OIT. Además, el manual está alojado en el sitio web del Programa Igual Valor, Iguales Derechos de CARE LAC. Para la aplicación recordó la importancia de cabildear ante Estados y patronos pero acompañadas por las centrales sindicales de cada país. 

La segunda parte del evento, fue moderada por Mary Goldsmith, investigadora de la Universidad Autónoma de Xochimilco Ciudad de México. En el bloque se analizó la incidencia y la situación actual para la ratificación del Convenio 190 de la OIT en 2 países de la región, Ecuador y Honduras. 

Por el caso del Ecuador habló Marcela Arellano, de CEOSL Ecuador, y por EMIH de Honduras, Karen Arita Reyes, quien forma parte del equipo de monitoreo laboral independiente. Arellano relató que en 2018 la Unión Nacional de Trabajadoras del Hogar y Afines (UNTHA) logró convertirse en sindicato, luego de 2 años de lucha para ser reconocida como tal. Pero gracias a la aplicación de otro convenio de la OIT, el 189, lograron acceder al reconocimiento como organización sindical. También contó cómo lograron que el gobierno y la Corte Constitucional dieran informes favorables sobre la Convención 190 de la OIT. “Ahora están en la última fase, en la que el legislativo debe dar su aprobación en una sesión”, expresó.

En el caso de Honduras, Karen Arita dijo que en su país el hecho de que la ley permita una negociación del salario entre empleadores y trabajadoras es engañoso, pues nunca hay una negociación, sino que “el salario es lo que dice la empleadora”. Maura Serrano, de AS Mujeres, y coordinadora de trabajadoras de Honduras, al intervenir en el evento, dijo que para el gobierno de su país, las trabajadoras remuneradas del hogar parecen ser invisibles. Tras una nueva ronda de preguntas, intervino la lideresa Prima Ocsa, de Bolivia, para cerrar el evento de presentación del manual sobre la Convención 190 y su Recomendación 206 que deberían servir, en palabras de Adriana Quiñónez, “como inspiración de las trabajadoras de otras ramas informales” para organizarse y luchar y exigir, con su propia voz, como las trabajadoras del hogar, el respeto de sus derechos laborales.