Este es El Respiro, la dosis diaria de noticias buenas para sonreír y olvidarnos —por un rato, al menos— de la emergencia sanitaria.

La musaraña perdida ya no está perdida

Una musaraña elefante del tamaño de un ratón de la que no se tenía registro desde hace 50 años fue redescubierta en África

Las musarañas elefante, o sengis, no son elefantes ni musarañas, sino una especie que está relacionada con los osos hormigueros, los elefantes y los manatíes. Se distinguen por tener una nariz en forma de tronco que utilizan para alimentarse de insectos. Hay 20 especies de sengis en el mundo, y el sengi somalí (elephantulus revoili) es uno de los más misteriosos, conocido por la ciencia solo por 39 individuos recolectados hace décadas y almacenados en museos. 

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El sengi somalí era considerado una especie perdida ya que su último registro científico fue en 1968. Sin embargo, un grupo de investigadores lo encontraron en, un país del Cuerno de África, durante una expedición científica. En 2019, científicos se propusieron buscar al animal en esta región después de escuchar de lugareños que habían visto al animal antes. 

El equipo aprovechó el conocimiento local y el hecho de que los sengis necesitan refugio de las aves de presa para colocar trampas en lugares estratégicos donde era posible que se escondieran. Con esta técnica, lograron documentar 12 sengis, y obtuvieron las primeras fotos y videos de sengis somalíes vivos para la documentación científica. 

Steven Heritage, científico investigador de la Universidad de Duke en Estados Unidos, dijo que fue increíble. “Cuando abrimos la primera trampa y vimos el pequeño mechón de pelo en la punta de su cola, nos miramos el uno al otro y no podíamos creerlo”, dijo. Los investigadores no se alegraron solo de encontrar al sengi sino también de no presenciar ninguna amenaza inminente para el hábitat de esta especie.  

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Andrew Taylor, presidente del grupo de especialistas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, dijo: “el equipo ha logrado un éxito notable. No solo han documentado formalmente la existencia continuada del sengi somalí por primera vez en 50 años, sino que también han corregido nuestra comprensión del género de la especie “.

La Global Wildlife Conservation (GWC) tiene un proyecto de búsqueda de “especies perdidas” entre las que se encontraba el sengi somalí. Robin Moore, científico del GWC dijo que el “redescubrimiento del sengi nos llena de renovada esperanza para las especies de pequeños mamíferos que quedan en nuestra lista de los más buscados”. La lista de la organización incluye a especies como la salamandra trepadora de Jackson, en Guatemala, la abeja gigante de Wallace, en Indonesia, el topo dorado de De Winton y el corredor de nubes de la isla Ilin en Filipinas. 

Las Galápagos nos siguen sorprendiendo

Un grupo de científicos encontró 30 especies nuevas de invertebrados marinos en la Reserva Marina de Galápagos. 

La expedición descendió alrededor de 3.400 metros bajo la superficie para explorar, por primera vez, tres montañas submarinas que se encuentran cerca de las islas Darwin y Wolf del archipiélago. Los investigadores encontraron ecosistemas marinos vulnerables como por ejemplo jardines de esponjas de cristal y de coral, y colonias coralinas a profundidades. 

Además, se encontraron 30 nuevas especies de invertebrados marinos entre los que figuran cuatro especies de langostas okupa, una especie de coral copa gigante, diez corales de bambú, tres octocorales, una de estrella de mar quebradiza y once especies de esponjas. 

La expedición fue el resultado de una colaboración entre varias instituciones como la Fundación Charles Darwin, la Dirección del Parque Nacional Galápagos y el Ocean Exploration Trust. Los hallazgos de los investigadores se publicaron en la revista Nature, donde se destacó además la gran diversidad de las Galápagos no solo en su superficie sino también en el fondo del mar.

Paulo Proaño, Ministro del Ambiente y Agua, dijo que “este hallazgo confirma que Galápagos es un laboratorio viviente con procesos biológicos y ecológicos en curso y aún por explorar”. Además, Pelayo Salinas de León, el científico de la fundación Charles Darwin que lideró la expedición, aseguró que el estudio proporciona también “un vistazo a las comunidades menos conocidas de las Islas Galápagos”.

La reserva marina Galápagos es una de las áreas protegidas más grandes del mundo. Tiene una extensión de 133.000 kilómetros cuadrados, que equivale a la mitad de la superficie terrestre del Ecuador. La estratégica ubicación de las islas, que permite el encuentro de la corriente cálida de Panamá, la corriente fría de Humboldt, y la corriente submarina de Cromwell, ha permitido que la reserva marina de Galápagos sea una de las más biodiversas del mundo y un importante santuario de vida marina. En 2001, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) designó a la reserva marina Galápagos como Patrimonio Natural de la Humanidad.

Una experiencia compartida

Dos estudiantes de arte crearon un proyecto para mostrar el lado “honesto” del encierro por covid-19 en Reino Unido. 

Rosie Zielinski de 24 años y Georgia Watkins de 23, ambas del pueblo de Bedford, al este del Reino Unido, se conocieron mientras estudiaban en la Universidad de Northampton y decidieron comenzar el proyecto Look Out, Looking Up, para mostrar a través de fotografías, el confinamiento por covid-19 y el efecto que tiene en las personas. 

El proyecto consiste en seleccionar una serie de fotos tomadas desde cualquier lugar y acompañarlas con una frase que explique cómo se sentía el fotógrafo en el momento en que capturó la foto. El objetivo es compartir los diferentes puntos de vista de las personas para entender cómo están experimentando el encierro debido a la pandemia que hasta la mañana del 18 de agosto afectaba a más de 21 millones de personas en el mundo. 

La mayoría de imágenes que reciben las jóvenes estudiantes, llegan a través de Instagram y correo electrónico, desde todo el país, y hasta fuera de él. Incluso han recibido imágenes desde la India y otros lugares lejanos. Zielinski dijo que le pareció interesante “ver las perspectivas de otras personas sobre cosas que eran bastante mundanas”.

Rosie Zielinski dice que el proyecto ha resultado ser más allá de una idea artística, un espacio en el que “mucha gente ha encontrado un nuevo consuelo a través del arte y la creatividad”. El confinamiento ha sido una experiencia compartida por millones de personas en el mundo, y es interesante ver las experiencias de varias de ellas a través de una imagen.

Georgia Watkins destacó que “no tienen que ser las mejores imágenes, ni es necesario ser ‘fotógrafo’” para participar de esta iniciativa. La estudiante dijo que incluso la calidad de las fotografías y la forma en la que fueron tomadas dice mucho sobre la persona y su experiencia en ese momento”, y que eso es lo que realmente importa en este proyecto. 

Las jóvenes artistas dijeron que su objetivo final es producir un libro usando las imágenes recopiladas y realizar una gran exposición por lo que siguen aceptando fotografías de quienes deseen compartir su experiencia.

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Esto fue El Respiro, las buenas noticias del 11 de agosto de 2020. Se publica todos los días a las 8:45 de la noche. Es una dosis de buenas noticias para contrarrestar la ansiedad y preocupación que nos causa la emergencia sanitaria generada por el covid-19 en el Ecuador y América Latina.