La intensa felicidad [con notas de flores, frutos, chocolate y pan tostado] de un buen espresso

Me volví fanático de los espressos cuando trabajaba en una librería, ahora agonizante, en un centro comercial de Quito. Los momentos lentos del día transcurrían más rápido en la vecina y ya desaparecida cafetería, con un cigarrillo y una taza de ese café. El Istituto Nazionale Espresso Italiano —que se dedica a velar por la calidad y rigurosidad del espresso— lo define como “una pequeña taza con aproximadamente 25 mililitros de café, con una crema de finísima textura de color marrón, con tendencia al color café oscuro, con una textura fina (sin burbujas grandes o muy pequeñas) de color

|miércoles 29 de julio de 2015 12:47|