Observatorio Boliviano de Opinión Pública

Un espacio para recuperar la memoria de un país Cada semana había una protesta en las calles de la Paz, Bolivia. En el 2003, las manifestaciones fueron el detonante para que el Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada abandone el poder. Su impopularidad creció en febrero de ese año cuando el déficit fiscal llegó a un ocho por ciento y el gobierno propuso aplicar un impuesto al salario. La decisión provocó el amotinamiento de la policía que exigía lo contrario, un aumento de sueldo. Luego, con la posibilidad de exportar gas a Estados Unidos y México por puertos chilenos, las huelgas

|lunes 9 de junio de 2014 05:00|