Los sonidos de la Luna

La Luna ha sido recurrente en manifestaciones artísticas durante siglos. Casi siempre desde una perspectiva que esquiva cuestiones astronómicas para escudriñar los supuestos efectos que tiene en los estados de ánimo y profundas pasiones humanas. Hubo, sin embargo, un antes y un después de la música lunar y tuvo un punto de partida un poco predecible: el 20 de julio de 1969. A finales de ese mismo año, el inglés David Bowie lanzó su segundo disco Space Oddity  que fue mucho más prometedor que su debut. El disco avisaba grandes cosas que se concretarían con la invención de un álter

|lunes 20 de julio de 2015 05:04|