Billie, Judy y un tal Harry se meten en mi cama

I.  1959 — Estás hasta el cuello con heroína, Judy… —¡Ándate a la mierda! —¡Perra! Si me tratas así tendré que arrestarte, con todos los beneficios para mis guardias. Lo sabemos todo. Te hemos estado siguiendo y sabemos que te gustan las jeringuillas. Pero te voy a dar una oportunidad, por una razón: no eres negra. Judy Garland mira los ojillos de Harry Anslinger, el primer zar antidrogas de los Estados Unidos, el creador de la guerra contra los estupefacientes en el mundo como lo describe el periodista Johann Hari en su magnífico libro Tras el grito. Pocos meses después,

|lunes 14 de septiembre de 2015 06:00|