La situación económica del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) es crítica. Kenia Ramírez, directora general del IESS, explicó que si no se hace una reforma estructural urgente a esta entidad hay altas probabilidades de que, entre 5 y 6 años, el IESS no pueda “sostener las pensiones de las personas que nos vamos a tener que jubilar en el tiempo”, según estudios actuariales que citó, aunque no son públicos.

De acuerdo a Ramírez, el IESS cuenta con estudios que plantean diferentes alternativas “técnicas y paramétricas que se podrían tomar para solventar estos problemas estructurales” de esta institución. Aclaró que estos cambios no pueden ser ejecutados hasta que se hagan modificaciones en la Ley de Seguridad Social, que está vigente desde el 2001. La Directora llamó a la sociedad civil como los afiliados, jubilados, afiliados, empleadores, las universidades y expertos en esta área a realizar mesas de trabajo y “decidir en forma consensuada cuáles son las acciones y alternativas que vamos a tomar para que no esto no pase, para que el IESS sea rentable 40 años, dijo Ramírez.

Kenia Ramírez también aseguró que no se van a suspender las atenciones médicas por falta de recursos. Informó que el IESS está trabajando en un plan que contempla tres ejes y ya está siendo ejecutado:

  • Plan de abastecimiento a los hospitales
  • Plan de repotenciación de los hospitales  
  • Plan de medicina cerca
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Según la funcionaria, dentro del plan de Medicina Cerca, que ya inició, “tenemos más de 600 medicamentos planificados, más de 2000 dispositivos planificados” para ser comprados. Además, Ramírez aseguró que en estos rubros se han destinado más de 53 millones de dólares y afirmó que para octubre de este año el abastecimiento en los hospitales del IESS será de más del 90%. Con el plan de Medicina Cerca, Ramírez aseguró que 7.2 millones de afiliados se beneficiarán porque podrán recibir su medicación en “en la farmacia de la esquina”.

“En el plan de repotenciación de los hospitales hemos levantado las especificaciones técnicas para atender al máximo nuestras unidades hospitalarias”, dijo Ramírez. Estas especificaciones se enfocan en los cinco hospitales más grandes de esta Institución que abarcan el 43% de la demanda en egresos hospitalarios. Los hospitales que serán repotenciados son:

  • Teodoro Maldonado Carbo
  • Hospital Carlos Andrade Marín
  •  José Carrasco Artega
  • Quito Sur 
  • Los Ceibos
inocencia de Daniel y Noé Salcedo

Fotografía tomada de la cuenta de Twitter de la Fiscalía.

Los pagos al IESS

La funcionaria aseguró que estos tres planes se podrán llevar a cabo sin mayores problemas ya que el IESS ha mantenido reuniones con el Ministerio de Finanzas desde hace dos semanas en las que han realizado un cronograma de pagos a 18 meses. “Ya nos pagaron 140 millones y esta semana se firma el convenio de pago de 61 millones”. Además, aseguró que pagarán las deudas que tiene esta institución con prestadores externos. 

El hueco económico del IESS

Históricamente los diferentes gobiernos de turno han mantenido deudas con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social. Sin embargo, en 2008 el gobierno de Rafael Correa  pagó al IESS 888 millones de dólares, que correspondía al 40 por ciento de las pensiones acumuladas en los 23 años pasados, además con el compromiso de cancelar el déficit actuarial. Pero en el segundo mandato de Correa fue borrón y cuenta nueva: la deuda volvió a incrementarse de forma dramática, cuando se hicieron principalmente dos reformas legales que crearon un hueco en las cuentas del Fondo de Pensiones del IESS.

El 15 de abril de 2015 Correa promovió modificaciones a la Ley de Justicia Laboral con la que se eliminó el aporte del 40% obligatorio del Estado para el Seguro. Según declaraciones de Correa recogidas por diario El Universo en esa época, el ex mandatario decía que “El hecho de que el Estado retire el 40% de un innecesario subsidio al fondo de jubilación jamás pondrá en riesgo el cobro de las pensiones en el futuro”. El Comercio recogió que en ese año el IESS  no tenía estudios actuariales que proyectaran la situación futura de esta institución.

Según el ex mandatario, entregar al Seguro Social ese porcentaje que le obligaba la Ley de Seguridad Social para garantizar las pensiones jubilares “no tiene sentido”, porque, dijo Correa, el IESS tenía superávit. En esa misma noticia de El Universo,  Correa había dicho “Y no solo eso. Le pagamos cerca de mil millones de dólares anuales y como no tiene qué hacer con tanta plata, compra bonos del Estado e invierte en nosotros mismos, eso significa una deuda de 8.000 millones dólares con el IESS, una deuda ficticia porque es nuestra propia plata”, dijo Correa en 2015.

Sin embargo, un reportaje de la revista Plan V de la época aseguraba que el “43,8% de los recursos de los afiliados y jubilados se encuentra en manos del Estado, vía inversión o por dación en pago” es decir, a través de bonos o por fideicomisos en áreas estratégicas. Estas inversiones estaban realizadas en tres empresas públicas: 

  • Petroamazonas 
  • Petroecuador 
  • Celec

En 2018, la Corte Constitucional restituyó el aporte estatal al IESS, pero para aquel entonces el Fondo de Pensiones había perdido 5.194 millones de dólares. Según un reportaje de Primicias, este monto subiría a 5.932 millones de dólares, es decir, 738 millones más, si se considera el lucro cesante —que es el monto que dejó de ganar el IESS si hubiera invertido ese dinero—. 

En noviembre de 2015,  Richard Espinosa, ex presidente del Directorio del IESS, Luis Clavijo, ex representante de los asegurados y Camilo Torres, ex director general del IESS, firmaron la Resolución 501, en la que se estableció una nueva tabla de distribución de los aportes de los afiliados: el Fondo de pensiones bajó del 9,44% al 5,76%. Ese descuento provocó una pérdida de 2.147 millones de dólares al IESS, que sube a 2.470 millones si se suma el lucro cesante.

En diciembre de 2019, la Corte Constitucional también revirtió esta medida y declaró  la inconstitucionalidad del descuento del 2,76% de las pensiones jubilares “por contravenir el principio de intangibilidad de las prestaciones” y ordenó su suspensión inmediata.

Aprietos económicos en 2022

Solca

Solca anunció que desde el 21 de julio no atenderá pacientes nuevos si el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) no pagaba los 140 millones de dólares que le debe desde hace más de cinco años. Esta medida afectaría a las 800 personas que mensualmente ingresan para acceder a tratamientos contra el cáncer, a los siete hospitales que Solca tiene a nivel nacional. Esta resolución no afectará a los más de 9.000  pacientes que ya tienen un tratamiento en curso.

El hospital dijo que no tiene dinero para comprar medicinas y tampoco tiene crédito para conseguirlas. Los siete hospitales de Solca a nivel nacional —Quito, Cuenca, Ambato, Loja, Guayaquil, Machala y Portoviejo— tienen autonomía financiera, por lo que la situación en cada zona puede cambiar.  Hasta el 5 de agosto no ha habido un anuncio de que la deuda haya sido cancelada

Call Center

El 19 de julio de 2022 el call center del IESS dejó de funcionar por falta de pago. Aunque el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social no dio explicaciones de por qué no funciona este servicio, el 14 de junio del 2022 diario El Comercio realizó un reportaje en que denunció que en el call center del IESS apenas trabajaban 100 personas y que enero pasado, la empresa proveedora del servicio contaba con cerca de 600 operadores telefónicos. Es decir, se habría desvinculado a cerca de 500 personas. 

Un trabajador del call center dijo al diario en junio que “Llevamos cuatro meses sin recibir nuestros sueldos. El personal que está trabajando es mínimo. Los directivos nos han dicho que en agosto la empresa se va a liquidar”.

El periodista Paúl Coello, de Teleamazonas, entrevistó este 19 de julio al director de la empresa encargada del call center del IESS, quien aseguró que esta entidad le debe a la empresa alrededor de tres millones de dólares, desde septiembre de 2021. Y que es prácticamente imposible pagar una nómina de 600 personas que se encargaban de recibir las 400 mil llamadas de la ciudadanía que usan este servicio mensualmente.

El director de la empresa (cuyo nombre se omitió) aseguró que en los últimos meses han tenido que reducir su personal para poder soportar económicamente. Sin embargo, el hombre aseguró que la tarde de ayer decidieron suspender el servicio: “los proveedores ya no nos esperan”. 

Liz Briceño Pazmiño
(Ecuador, 1989). Periodista. Ha cubierto temas de economía y consumo en la Unión Europea. Cubre temas de menores migrantes no acompañados y de desplazados en Ecuador.
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