¡Hola!

Te escribo con las energías recargadas: hoy dormí hasta las 7 de la mañana y realmente siento como si me hubieran puesto un par de pilas nuevas. (Aunque también puede ser solo el efecto del doble shot de espresso y el capuchino que me tomé en la mañana). 

Quiero comenzar este newsletter contándote una súper buena noticia para Ecuador

Hoy, durante una reunión en la oficina de los negociadores noruegos (me contó una fuente porque a nosotros no nos dejan entrar a las salas de negociación), el gobierno del país nórdico anunció que entregará 24 millones de dólares a Ecuador para que le haga frente a la deforestación.

Como te contaba el otro día, los bosques son super importantes para combatir el cambio climático, pero siempre hacen falta recursos para protegerlos. Entonces el anuncio de la entrega de estos fondos es excelente.

PUBLICIDAD

Pero, y esto es lo más importante, tenemos que estar pendientes de cómo se usarán esos fondos

Ecuador tiene una historia de corrupción bastante amplia y, como ciudadanos, que tenemos derecho a saber cómo se administran los recursos en el país, debemos estar atentos a cómo se va a usar ese dinero: ¿Qué proyectos se van a hacer? ¿O a qué proyecto ya existente se va a aportar? Y ¿qué bosques se van a proteger?

flecha celesteOTROS CONTENIDOS SOBRE LA COP 26

Esto último es súper importante. Es cierto que la Amazonía es uno de los bosques más vulnerables del país a la deforestación. El otro día en una rueda de prensa, Tzeporah Berman, directora de Programas Internacionales de Stand.earth —una organización medioambiental— dijo que unos últimos estudios muestran que toda la Amazonía (en los 9 países que la albergan), ya está en el punto de no retorno y esas son pésimas noticias.

El punto de no retorno se da  cuando el estado de la naturaleza entra en un punto crítico que puede desatar cambios irreversibles. Son malas noticias porque en un lugar como la Amazonía, eso podría significar que en vez de ser el pulmón de la humanidad, sea el mayor emisor de CO2 del mundo.

Sin embargo,  el amazónico no es el único bosque amenazado en Ecuador.

Todos los lunes, las mejores historias. Suscríbete a este newsletter y recibe el contenido más reciente de GK

Todos los lunes, las mejores historias. Suscríbete a este newsletter y recibe el contenido más reciente de GK

Todos los lunes, las mejores historias. Suscríbete a este newsletter y recibe el contenido más reciente de GK

¿Sabías que al norte, entre las estribaciones de las provincias de Esmeraldas, Pichincha, Carchi e Imbabura, el país alberga una parte del bosque del Chocó, uno de los hotspot más biodiversos del mundo? 

Sí, aunque no lo creas, hay un lugar igual de biodiverso que la Amazonía en el Ecuador. El problema es que su conservación está amenazada por la minería. Así que sí, es una excelente noticia saber que habrá más fondos para proteger los bosques, pero hay que estar vigilantes. Nosotros como ciudadanos, debemos asegurarnos que el dinero se administre bien.

Por otro lado te cuento que soy súper irresponsable (porque como dice mi mami “chulla vida”) y fui a la movilización super grande por la justicia climática que te conté que había hoy.

Tranqui: usé tres mascarillas —una KN95 y dos quirúrgicas— y para cuidarme la rodilla caminé a paso de tortuga. Además no hice la ruta completa de la movilización. Aunque me habría encantado. Se supone que Ana Tijoux, una de mis artistas favoritas, iba a estar en el punto de encuentro e iba a dar un pequeño concierto después de la marcha. De verdad, no tienen idea de cuántas veces he querido ver a Ana en concierto, pero bueno, seguro la podré ver alguna otra vez. (No sé tus gustos musicales, pero igual te recomiendo escucharla, me encanta). 

Ahora, te cuento un poco un par de cosas que me llamaron la atención de lo que vi de la movilización

Primero, había muchísima gente, y sé que aunque no fue lo más bioseguro, ya en un sentido más grande, fue fascinante. Es una muestra de cómo la crisis climática es una cuestión que le interesa cada vez a más personas y que más gente alrededor del mundo quiere combatir. 

gran marcha por el clima

Fue lindo también ver un montón de niños. Cuando voy a movilizaciones en Ecuador, casi no veo niños, pero aquí había muchísimos y se los veía felices. 

Algunos tenían hasta sus propios letreros con frases como “Stop climate change” (Detén el cambio climático) o dibujos de la Tierra. Además me encantó porque siento que las nuevas generaciones realmente pueden cambiar el futuro de la humanidad. 

Quizás muchas personas de nuestra generación (o mayores) todavía no entiendan problemas como el cambio climático o la desigualdad de género, pero las que vienen después definitivamente son mucho más conscientes que nosotros

Pero eso no significa tampoco que podemos darnos el lujo de no hacer nada porque ya después ellos lo harán. Al menos con el cambio climático, el tiempo se está acabando y tenemos que tomar acciones ahora si queremos que haya mañana. 

Una cosa que me pareció súper loca de la movilización fue que había gente de todas las organizaciones posibles. Hasta religiosas, y muchas. Eso, en especial, me pareció increíble porque en Ecuador la única vez que he visto tantos religiosos en una movilización ha sido en las fotos de las marchas autoproclamadas “provida”. Así que ver tantos grupos así en una movilización medioambiental me sorprendió un montón. 

Había mucha gente de todas partes del mundo y también mucha gente de pueblos y nacionalidades indígenas. Era una movilización súper grande y llegué tarde porque estaba entrevistando a Verónica Inmunda, la dirigente de juventudes de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae). 

Cuando llegué a la calle, ya no alcancé al bloque de la marcha en que avanzaban los representantes de las comunidades. Me perdí de verlos pasar, pero en GK aún no hemos dominado el arte de la omnipresencia 😬.  Pero sé que estuvieron ahí y que su presencia fue  importante.

Sobre la entrevista con Verónica: te cuento que varias comunidades indígenas de Ecuador y Perú están trabajando para implementar la iniciativa Cuencas Sagradas, que es un proyecto que busca proteger 35 millones de hectáreas de selva amazónica en estos dos países. 

Verónica me dijo que Cuencas Sagradas es una iniciativa muy importante para ellos porque se trata de su vida. “Nosotros no hablamos de conservación [de la Amazonía], hablamos de nuestra casa, nuestra vida y tenemos el deber de protegerla como nuestros ancestros”. Verónica, quien pertenece a la nacionalidad kichwa de Pastaza, me dijo que para ella es muy triste lo que están haciendo los gobiernos en la COP26 (y que siempre hacen): hablar de la Amazonía, de los jaguares, de la biodiversidad, pero cuando llega el momento de cuidarlos, simplemente no lo hacen. 

Quisiera haber podido decirle que no, que no es cierto. Pero no pude. ¿Cómo le digo que sí hay esfuerzos por conservar la Amazonía cuando el extractivismo sigue siendo el pilar de la economía del país? 

Ojo: ¡podría cambiar! No perdamos la esperanza. Es exactamente lo que busca la iniciativa Cuencas Sagradas. Su visión es que para 2041, Ecuador y Perú ya no dependan del petróleo ni los minerales. Ojalá. Como dijo el ministro Manrique en la entrevista que le hice, Ecuador tiene la moneda que el mundo necesita, la biodiversidad, entonces ojalá podamos empezar a usarla pronto. Sobre las Cuencas Sagradas también hablé con Belén Páez, directora ejecutiva de la Fundación Pachamama. Mira, acá estamos las tres:

gran marcha por el clima

Belén me contó un poco más sobre la parte financiera del proyecto. Me dijo que ya están trabajando en alianzas para conseguir los fondos que se necesitan para empezar a mover la iniciativa. Pero igual necesitan apoyo del gobierno para lograr sus objetivos. Según Belén, el ministro Manrique y otros funcionarios del gobierno ya conocen la iniciativa, así que ahora solo falta, lo que Belén llamó “voluntad política”

Una minireflexión de ayer ahora que ya tengo energía: ¿Se acuerdan que les decía que los jóvenes y los pueblos y nacionalidades indígenas no están incluidos en los espacios de toma de decisiones en los que su presencia no solo es importante para entender otras perspectivas sino esencial porque son decisiones que impactan directamente su bienestar? 

Pues te cuento que no solo no son incluidos en estos espacios, sino que tampoco son incluidos en los medios de comunicación, sobre todo los pueblos y nacionalidades.

No lo había pensado antes porque tengo la suerte y privilegio de trabajar en un medio donde siempre intentamos incluir las voces de todos, pero es cierto. 

Me desperté con un tuit de Helena Gualinga, la joven sarayaku de la que te hablé ayer y antes de ayer, en el que decía que estaba “decepcionada de los medios de comunicación”. Según Helena, en la movilización de ayer, los jóvenes de la Amazonía de Brasil y Ecuador fueron quienes lideraron la marcha en Glasgow, pero nadie habló de eso. “Gente de primera línea en la primera línea, sin embargo, nada de cobertura. Así es como se ve la invisibilización”, dijo Gualinga en su cuenta de Twitter. 

Casi ningún medio del Reino Unido, a excepción de un par, habló de todos los jóvenes indígenas que estuvieron en la movilización de ayer. Hablaban de Greta Thunberg y sus fuertes argumentos sobre el «fracaso de la COP26», pero realmente nada de las personas que literalmente estuvieron al frente de la marcha y que también son la primera línea de afectados por la crisis ambiental. Esto debería cambiar porque sino, solo seguiremos reforzando estereotipos que invisibilizan a los demás. 

Me despido contándote que mañana no hay COP. Voy a aprovechar el día para descansar un poco y recargar energías para la próxima semana. Según me contaron, se viene la semana más intensa de la cumbre. ¡Así que necesitaré fuerzas! 

De nuevo, te invito a compartir el newsletter para que más personas se enteren de lo que está pasando acá.

Doménica Montaño
(Quito) Reportera de GK. Cubre medioambiente y derechos humanos.