Hace unas semanas BuenTrip Hub (la aceleradora de startups ecuatoriana) organizó el Opportunity Tech Summit, un evento virtual de dos días dirigido a emprendedores tecnológicos del Ecuador y la región. El encuentro tuvo varios oradores y panelistas nacionales e internacionales que compartieron su visión y experiencia para identificar dónde están los retos y las oportunidades de emprender en épocas de covid-19. En este artículo intento resumir las lecciones que dejó el evento y que pueden ser aprovechadas tanto por emprendedores noveles como los más experimentados.

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La crisis ha golpeado varias industrias 

Iván López,  gerente general del oeste de las Américas y Asia-Pacífico en Techstars, nos habló sobre los retos y oportunidades creados por la pandemia. Utilizando data de Startup Genome, hizo el siguiente análisis.

Entre los sectores más golpeados hay varios cuyo impacto es lógico: viajes y turismo, moda, automotriz, y bienes raíces. El encierro masivo y el trabajo remoto las golpeó directamente. Pero resultó sorprendente que otras industrias menos obvias también han resultado afectadas: videojuegos, social media, blockchain y crypto, y AgTech (tecnología agrícola).  Las razones no están del todo claras todavía, pero eso es lo que la data demuestra hasta finales de julio de 2020. 

Lo que sí queda claro es que el impacto de la disminución de actividad económica ha impactado a casi todos. El 72% de las startups encuestadas reportaron una disminución de ingresos —en promedio un 32%. Sin embargo, 12% vio un aumento en ventas durante la pandemia.

No desperdiciar las oportunidades que brindan las crisis

Citando a Churchill, López nos recordó que en las crisis suele haber oportunidades. Durante esta pandemia, varios sectores se han visto beneficiados: la salud (incluyendo telemedicina, bienestar y salud mental), cuidado personal, fitness, mascotas, FinTech y comercio electrónico. 

Como he escrito, en Ecuador hemos visto un impacto similar —particularmente en el crecimiento del comercio electrónico y las apps de telesalud. El comercio electrónico incluye también la inversión en eficiencia que se ha dado en toda la cadena de manufactura, incluyendo la manufactura a demanda y la logística en tiempo real.

Emprender desde Ecuador y América Latina es difícil pero no imposible

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Varios panelistas y oradores hicieron referencia al reto de construir empresas escalables desde Ecuador y América Latina. En el panel de emprendedores Endeavor, Daniel Wainmann, emprendedor en serie que ha construido más de 5 empresas desde nuestro país, considera que emprender en él se trata de tomar debilidades y convertirlas en oportunidades. El mercado ecuatoriano es muy pequeño, por eso es ideal como laboratorio para desarrollar ideas y aprender a monetizarlas, antes de expandirse en el resto de la región. 


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Juan Carlos Holguín, de Grupo Link, reforzó este punto. Dijo que Ecuador es un país ideal para lanzar pilotos por su tamaño, porque está dolarizado, tiene alta penetración de telefonía celular y una población jóven (el 57% son millennials) y digital.

Andrés Barreto, emprendedor colombiano y  director ejecutivo de Techstars, dijo que su propia experiencia mostraba que el Internet ofrece la oportunidad de construir grandes empresas sin importar dónde estén. Él construyó varias compañías exitosas en lugares alejados de los centros de innovación mundiales, como Silicon Valley, Boston o Israel, gracias a la facilidad que el internet brinda para aprender y conectarse con profesionales talentosos.

Su sugerencia fue no sentirse limitado por la ubicación propia y mirar hacia afuera. De hecho, ni siquiera la constitución de nuestra empresa tiene que estar limitada al país donde vivimos, gracias a servicios como los de Stripe Atlas, que permiten a cualquier persona constituir una empresa en Estados Unidos y empezar a procesar pagos en pocos minutos.

Los emprendedores en mercados emergentes construyen camellos, no unicornios

Alex Lazarow, inversionista de capital de riesgo y autor de del libro Out-Innovate, considera que mientras que en Silicon Valley los emprendedores se obsesionan por crecer a toda costa para llegar a construir “unicornios” (empresas que rápidamente llegan ser valoradas en más de mil millones de dólares), los innovadores en mercados emergentes construyen “camellos” —empresas resilientes que pueden sobrevivir en condiciones adversas. 

La priorización del crecimiento acelerado se puede dar en mercados como Silicon Valley, donde el capital (financiero y humano) abunda. Pero en el resto del planeta, la prioridad es construir empresas resilientes, que, si bien buscan el crecimiento, lo hacen con métricas y bases sólidas. Los emprendedores en Silicon Valley buscan ser “disruptivos”; en el resto del mundo tienen que ser “creativos”. 

Levantar capital es difícil

Wenyi Cai, CEO de Polymath Ventures (un laboratorio de emprendimientos colombiano) ha construido siete empresas tecnológicas que buscan fortalecer y mejorar la calidad de vida de la clase media en América Latina. 

En los últimos 8 años ha levantado más de 35 millones de dólares. Dijo, en resumen, que levantar capital es extremadamente difícil (solo 6% de los inversionistas con los que uno habla termina invirtiendo). Es, además, una habilidad básica de un buen fundador y para hacerlo efectivamente se requiere: ver a los inversionistas como clientes, poder hilar una gran historia en torno a la visión y demostrar que uno es el llamado a convertirla en realidad. 

El levantamiento de capital se debe manejar con un proceso disciplinado. Finalmente, hay que levantar dinero cuando uno esté listo, no cuando lo necesite. Nada ayuda más que tener construir una gran empresa con un modelo de negocios exitoso y listo para crecer.

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Esas son las cinco lecciones que me dejó el Opportunity Summit en su primera edición. Lo que vi durante dos días fue un público emprendedor ávido por aprender e inspirarse para hacer crecer sus empresas, y un grupo de panelistas y oradores nacionales e internacionales dispuestos a compartir sus experiencias para que lo logren.